Era algo totalmente insoportable, totalmente depravado y malicioso, que se apoderaba de mi voluntad y me hacía mascullar, murmurar, orar y berrear bajo la mordaza.
Este relato es la continuación de "el novio me lo puso fácil". la amiga que nos vió se suma a la fiesta y entre los dos la introducimos en un mundo que hará que su vida nunca sea como la había planificado.
Sin duda su físico no era el de un atleta y había visto vergas más grandes y gruesas que la suya, pero nunca las deseé como deseaba en esa ocasión la que estaba ante mis ojos.