Es la historia de una perversion, de la dependencia del placer, de la dependencia que se crea y se extiende, sin que haya ninguna barrera que la detenga con la unica excepcion de las que fije su creador.
Acepte ponerme un mini short rosa, sin ropa interior, lo cual hacia practicamente obvio mi pene, no estaba erecto, pero si se notaba perfectamente el capullo, porque se ajustaba bastante el short. Pero esta situación me excitaba mucho, que mis amigas me vieran con eso puesto, que vieran mi polla, que se excitaran conmigo... así que me lo puse y salí...