Despues de la tremenda paja que le hizo a su esposo, Blanca Rosa sintió que a su culo le faltaba algo, así que fué a buscar a Don Ramón para que le besara el enorme culo. Y luego accedió a los requerimientos sexuales de un joven recién casado que la abordó por la calle... Ella no quería abusarse de la inexperiencia del joven. Bueno, abusarse demasiado...
He vuelto a poner a mi perrita a cumplir con sus tareas, ella obediente cumple, es una perrita muy caliente y lo disfruta, yo como su Amo me siento orgulloso de ella, aqui comparto sus tareas.
Tras recibir tantas peticiones en mi correo y ahora que tengo mas tiempo libre me he decidido a continuar con esta serie, espero que os guste y lamento la espera.
¡Zas! El siguiente cayó sobre mis tiernas nalgas, haciéndome templar los músculos y cerrar los ojos al sentir el dolor. Pero en lugar de desagradarnos aquel dolor nos excitaba, sentí como mi sexo se humedecía y miré a Sonia, que me miró sonriéndome pícaramente.
Aún contra la pared, con las bragas y los pantys chorreando, la despojé de la chaqueta del traje, solté los botones de su camisa y lo mismo que había hecho con la chaqueta, la hice volar por los aires, apareciendo ante mí un lindísimo sujetador amarillo a juego con sus braguitas, que a juzgar por lo justo y apretado que la quedaba, juraría que era de una talla menos que la de sus esplendorosas tetas.
Me había enseñado a mamársela, a tragarme su leche y a adoptar todas las posturas para joderme pero una mañana, muy serio, me dijo: Querida, o bien cambias en el terreno sexual o te abandono (incluye fotos).