Neus acepta el primer reto que le propone su instructor como parte de su adiestramiento. Este consiste en seducir y pervertir al hijo menor de sus vecinos.
Pasaban los días y yo seguía en lo mismo, disfrutando mi pequeño secreto, follando como loca con mis manos hasta que casi me salían pelos en las uñas y tratando de hacer acopio de valor para hablarle.