Mi mujer se ha convertido en la esclava de un hombre a traves de internet. Él le manda sus ordenes por e-mail y ella las cumple y luego le contesta explicando como lo ha hecho.
Y se corre entre gemidos, que amortigua mordiéndose los dientes. Y llega a la cima del placer, se aguanta. Noto como ya se columpia vibrante, entre las olas y espasmos. Noto como me agarra con tus musculos anales contrayéndose y es que te viene bien. Y en eso me dejo ir dentro tuyo, inundandote de forma abudante y dandote golpes secos mientras te sujeto fuerte... asi... fuerte.