Blanca Rosa, la señorona de 62 años, encandila a un señor con la vista de sus rotundos muslos, levantando las faldas descubriendo su intimidad desnuda, pero como esto ocurría en la plaza, un niño había entrado bajo su falda a buscar su pelota...
Esta historia relata qué ocurrio antes de haber conocido a mi actual esclava Carla, justo despues de que mi prima me convirtiera en lesbiana...Digamos que es como un añadido a mi relato "Como me converti en lesbiana... y ama"