Mírame a los ojos. No tengas miedo. Si, lo se, nunca antes experimentaste esto. Demasiado nuevo y demasiado irracional para que lo aceptes sin luchar. Esa lucha es necesaria.
Yo soy bastante perversa. Seduzco a los muchachos sin piedad alguna. Y luego los pongo a comerme el coño. Como a este muchacho Néstor, que acababa de conocer...
Sara permanecía prácticamente desnuda y completamente inmóvil. Sentada a mi lado en el coche vestida tan solo con la parte inferior del bikini. Circulando ambos a toda velocidad por la autopista.