Empezó como un juego, un juego secreto entre unos pocos. Se dice que en un principio fue integrado por un grupo de mujeres con afinidad a lo gótico y lo oscuro.
La Flecha de las Hembras 1: Bandada de Golondrinas
Cada vez que una ola deliciosa se aleja, me mira expectante, esperando el próximo empujón entre sus piernas que reavivará ese calambre voluptuoso que se difunde a través de su vulva sometida y anhelante.
Feliz y dichosa, Paquita, te sientes comida y bebida, y notas como te entro y te follo con ganas. Solo piensas en coger, y ser bebida. Te excita, que me beba la leche de tu bebita. Si me gusta, mezclar el café que he tomado solo con tu leche de madrecita. ¡TOMA, TOMA Y TOMA MÁS!
Paquita se ha casado y tiene dos niños, tiene una cuidadora y ella sigue trabajando. Físicamente se ha mejorado, sus senos se han abultado y ahora es una madre lactante. Ella, ha tenido dos partos muy seguros. Tal vez ya estaba embarazada, por eso tubo más sexo explícito conmigo. Fue mi amante, entregada…
Su padre alcohólico la vende como esclava a una mujer degenerada, que ha convertido en mujer a su propio hijo. Lo que la protagonista no sabe es que el dolor y el placer muchas veces caminan de la mano.
Desde que Georgina, se empezó a desarrollar como un mujer, dentro de ella ha ido ocurriendo una lenta evolución. Sus encuentros con chicos, han ido despertando sus más crecientes deseos de sentirse más amada y más tomada. Sus ganas van superando nuevos límites y proyectando unas entregas superiores en intensidad.
Es la primera vez que me animo a escribir, tal vez todavia le falte mucho al relato, pero nada que con el tiempo no se pueda aprender, tengo mucho mas que contar ya que no es solo un relato, es parte de lo que esta sucediendo en mi vida y que quiero compartir con ustedes, cualquier critica me es favorable para mejorar al escribir, saludos para todos.
Una cuidada penumbra: todo estaba perfectamente estudiado, la luz que se colaba tenuemente por dos persianas mal cerradas, también por el resquicio de una puerta sin abrir.