Haydee permaneció inmóvil y a mitad de una decisión: dejarse hacer y disfrutar de lo que quizás podía ser el ultimo orgasmo de su vida o librarse del abrazo y en el proceso terminar con el cuello rebanado, ambas alternativas no eran tales, el resultado no le favorecía en ningún escenario.
Alicia miró de cerca y lo que vio le agradó, no es que tuviera predilección por los clientes de su mismo sexo en realidad prefería estar con hombres pero reconocía que un cliente era un cliente...