Estoy aquí, tumbado al lado de la piscina, esperando su llegada... ese ángel de cabello castaño y rizado, nariz perfecta y labios pequeños y carnosos que conocí la noche anterior.
Quedé con unas amigas para salir, ir a cenar, a tomar algo. Era verano y todas estábamos de vacaciones, así que pudimos coincidir y aprovechar para celebrar el cumpleaños de dos de mis amigas...