40 grados al sol, sube la temperatura y suben las pasiones. Cuatro historias diferentes y seductoras sobre el calor. Una manzana, el agua por el cuerpo, el sudor, las alucionaciones...
Sus muslos eran interminables. Interminables columnas romanas de pétrea apariencia pero delicada textura. Su piel era morena, casi aceitunada Poderosos muslos de mujer recién traspasada la frontera de los cuarenta.
Moraleja: a H le encanta verme satisfecha por su pija y por la de otro macho y yo me di cuenta que con H soy una hermosa puta... y nos gusta a los dos.