Fantasía y realidad se funden muchas veces sin que podamos decir que el sueño no es real. Para nuestro protagonista, al menos, la diferencia no está nada clara...
Una mujer acude la playa, sola, buscando estar tranquila y relajarse. Desnuda, se sienta en la orilla y disfruta con el agua lamiendo su cuerpo. Toca su intimidad y cuando siente cómo crece la excitación descubre a su lado a un hombre hermoso y viril que la posee sin palabras.