Vienes de tu trabajo, entras con cuidado y dejas tu bolso, cuidadosamente, te sacas tu jersey y bajas tu falda, las colocas en la percha y te refrescas con una esponja. Te sacas tus zapatos y te pones unas zapatillas, de goma: notas, la sujeción que entra entre los dedos pulgar e índice de ambos pies. Y vienes dispuesta, refrescada a verme. Estoy sentado, viendo un documental, te arrodillas, mansamente.
La mayoría de las mujeres odian el fútbol. A Adela, en realidad tampoco le gusta. Lo que a ella le agrada, son las medias que usan los que lo juegan, màs aùn, si apestan a sudor de pies.
Un body negro dado por mi cuña para su hermanita Alejandra me lleva a uno de los mejores y más calientes polvos de mi feliz matrimonio. Gracias cuñadita...