relatos porno
webcams porno webcams porno webcams porno



Pulsa en la foto
Miriam - 19 anos
 
webcam amateur
Conexion desde su casa
"Imagen real



Pulsa en la foto
Vanesa - 22 anos
 
webcam amateur
Conexion desde su casa
"Imagen real"


Pulsa en la foto
Lorena - Edad 19
 
webcam amateur
Conexion desde su casa
"Imagen real"


Relato: Alicia en el pais de las maravillas


 


Relato: Alicia en el pais de las maravillas

  

Alicia tenía 18 años, rubia, ojos azules, 1,72 de estatura y unas medidas
mareantes, 105 - 64 - 96. Sus pechos eran grandes y duros no necesitaban de sujetador
alguno para mantenerlos erguidos desafiando todas las leyes de la gravedad, el
vientre perfectamente plano su cinturita era deliciosa seguida de unas caderas
rotundas las cuales albergaban un par de nalgas carnosas, duras y respingonas
propicias para el manoseo, a estas seguían unas piernas dignas de figurar
en un museo de estatuas Griegas, eran como dos columnas perfectamente talladas,
largas y torneadas.

Alicia
era tremendamente imaginativa y su inocencia era total, desde el fallecimiento
de su mamá hace ahora 8 años se puede decir que creció recluida
totalmente, su papá la había anotado en un colegio de monjas de
una severidad y disciplina extremas, al mismo tiempo Alicia era terriblemente
tímida y prácticamente no tenía amigas y mucho menos amigos,
su único y verdadero amigo era su padre al cual quería con locura.


El padre de Alicia, Carlos, tenía 38 años, era un señor muy
serio y formal, catedrático de Química en la universidad. Carlos
hacía 8 años que había enviudado y desde la muerte de su
esposa nadie le volvió a ver con mujer alguna, no porque él fuese
feo o desagradable, Carlos era alto, 1,85 de complexión atlética,
velludo como un oso y de facciones muy agradables. Mariposas que le revolotearan
había cantidad pero él no parecía percibirlas, había
profesoras e incluso mas de una alumna que estaban loquitas por él, por
supuesto Carlos era consciente de la atracción que sobre las mujeres ejercía
pero era tremendamente tímido y por mas que intentaba un acercamiento a
alguna de ellas en él ultimo momento siempre desistía. Carlos había
estado totalmente enamorado de su esposa, cuando ella murió él sufrió
un terrible mazazo, durante mucho tiempo estuvo totalmente apartado del mundo
que le rodeaba encerrado en sí mismo y su natural tímido se acrecentó
hasta el punto de verse totalmente aislado de la gente que le rodeaba a excepción
de su queridísima hijita Alicia a la cual quería con locura, solo
vivía por ella y para ella pero... Como he dicho antes Carlos era un hombre
sano y atlético y su sexualidad que después de la muerte de su esposa
había quedado dormida comenzó a despertarse repentinamente. Carlos
veía a Alicia como una personita dulce, cariñosa y sencilla pero
según iban pasando los años y ella comenzó a desarrollares
inevitablemente comenzó a fijarse en ella siempre con un deje de preocupación,
nunca de una forma libidinosa, sentía que se hacía mujer y él
no veía forma de orientarla de todos modos la convivencia entre ambos era
de lo mas normal del mundo sin el mas mínimo problema, ayudaba sobremanera
esta forma de convivencia la natural forma de ser de Alicia, una chica con solo
dos mundos que la rodeaban, su instituto y su casa, fuera de ahí parecía
no existir absolutamente nada mas.


Una tarde sobre las 19 horas Carlos al llegar a casa se encontró a su hija
quejándose de un fuerte dolor de espalda, ella había sufrido una
contracción muscular y los dolores eran intensos, Carlos ordenó
a su hija se destapase la espalda y se echase sobre la cama, ella inmediatamente
se quitó la camisa del colegio y el sujetador sin reparar en nada, Carlos
se quedó alelado al contemplar por primera vez aquellos enormes y hermosos
pechos que su hija tenía, fue tan desconcertante para él aquella
visión que sin proponérselo ni pensar ello su pene comenzó
a entrar en erección, con un enorme esfuerzo de voluntad sacudió
la cabeza...
- ¡Diablos es mi hija! ¿En que demonios estoy pensando?
Se
dijo Carlos para sí, Alicia ya se había echado sobre la cama y Carlos
situándose sobre ella comenzó a masajear tierna pero duramente la
zona dolorida, en una de las pasadas se le fue una mano por el costado y rozó
en toda su plenitud uno de los pechos de su hija la sensación que sintió
fue como una descarga eléctrica y otra vez su pene comenzó a elevarse.
Con el masaje Alicia se había quedado dormida, Carlos suavemente le quitó
la falda y las medias quedando la chica solo con sus braguitas, sin poder resistirlo
Carlos la giró en la cama quedándose embelesado contemplando aquellas
preciosas tetas y la mancha oscura del monte de Venus que las braguitas de su
hija transparentaba, su pene estaba a punto de estallar, sin pensar en consecuencias
lo sacó al exterior del pantalón y después de muchos años
se hizo una paja monumental contemplando el cuerpo de su hija.


Pasaron unos días en los cuales Carlos luchaba denodadamente contra su
mente tratando de borrar de ella la imagen del cuerpo desnudo de su hija, según
pasaban los días, en lugar de borrarse, la imagen se veía más
nítida, su pene sufría constantes erecciones y lo inaudito era que
tenía que masturbarse casi de continuo, por añadidura un día
que llegó antes de tiempo a casa y Alicia que no contaba con el se encontraron
de frente cuando ella salía del baño completamente desnuda...
-
¡Oh! Papá, perdona no sabia que estabas en casa.
- No pasa nada
hija al fin y al cabo soy tu padre.
Alicia con una risa cantarina se encerró
en su habitación, Carlos tubo que encerrarse en el baño con el fin
de desahogarse de inmediato. Desde ese momento la obsesión de Carlos por
contemplar a su hija fue en aumento y comenzó a idear la forma de verla.
Durante una semana en la cual Alicia estuvo fuera en una excursión del
colegio, Carlos instaló una cámara de vídeo en la habitación
de su hija con la cual podía contemplar absolutamente todo lo que ocurriese
en ella. Al regreso de Alicia Carlos no perdió el tiempo y se instaló
frente a un pequeño televisor que había colocado en su habitación
conectado a la cámara de vídeo, ella en cuanto cerró la puerta
se desnudó de inmediato y se situó frente a un gran espejo que en
su habitación tenía contemplándose detenidamente todo su
cuerpo, Carlos babeaba contemplándola al mismo tiempo a ella, Alicia comenzó
a pasar sus manos suavemente por el contorno de sus hermosos senos y Carlos pudo
ver como los pezones de su hija se iban erectando simultáneamente con su
pene, ella se echó sobre la cama y con los ojos cerrados siguió
acariciándose los senos pero ahora estiraba furiosamente de sus pezones,
su mano derecha fue bajando suavemente sobre su terso vientre asta que llegó
a su monte de Venus enredando sus deditos en aquel precioso matorral que tenía,
mientras, Carlos contemplando aquel espectáculo, se desnudó totalmente
comenzando a menear su polla suavemente, sabia que su hija se correría
y él quería correrse con ella. Alicia abrió sus piernas todo
lo que daban de sí quedando su almejita totalmente expuesta, sus deditos
comenzaron a recorrer espasmódicamente aquella hermosa grieta, por lo torpe
de los movimientos se notaba falta de experiencia, Alicia comenzaba a conocer
la sexualidad, dos de sus dedos se fueron introduciendo poquito a poco dentro
de su vagina, las sensaciones que sentía tenían que ser tremendas
pues su cuerpo se estremecía convulsivamente, de pronto comenzó
a arquear la espalda y su culo subía y bajaba a un ritmo frenético
al compás de sus dedos dentro de la vagina, el orgasmo tenía que
ser tremendo, en ese mismo momento de la polla de Carlos comenzó a brotar
un verdadero torrente de semen.


El acontecimiento vivido y los que ocurrieron a partir de ese día volvieron
loco a Carlos y en su cabeza se fijó una sola idea... "Tenía
que follar a su hija costase lo que costase" Carlos era persona sumamente
inteligente y un Químico tremendamente competente, su cabeza comenzó
a maquinar la forma de conseguir su objetivo con la total complacencia de su hija,
él conocía a Alicia profundamente y sabía que era una niña
con una gran imaginación y bastante infantil, todavía le gustaba
leer cuentos infantiles y se lo pasaba divinamente. Carlos comenzó a pensar
en un preparado químico que fuese afrodisiaco y al mismo tiempo alucinógeno,
en el laboratorio de la Universidad comenzó a trabajar desesperadamente
y al cabo de un mes creyó dar con la fórmula adecuada de un potingue
que podría producir los efectos por el esperados, en unos días tenía
un frasquito de un líquido totalmente inodoro e incoloro, solo se distinguía
del agua por ser ligeramente mas pesado. En casa al momento de acostarse se tomó
una taza de leche en la cual previamente había derramado unas gotitas del
preparado, se acostó y esperó acontecimientos, a los pocos minutos
su visión se tornó totalmente borrosa, en su mente brillaban intensamente
infinidad de luces las cuales paulatinamente se iban convirtiendo en su propia
hija masturbándose, su polla estaba a mil y frenéticamente comenzó
el también a masturbarse, las sensaciones que sentía eran sublimes
y en un momento dado era su hija quien le masturbaba y chupaba su polla hasta
que se corrió de una forma salvaje quedándose a continuación
profundamente dormido. Cuando despertó por la mañana estaba totalmente
relajado y las sensaciones vividas por la noche eran totalmente nítidas,
pasaban por su cabeza como una secuencia fotográfica, esperó con
impaciencia la noche, en cuanto esta llegó repitió exactamente lo
del día anterior, en cuanto se tomó la taza de leche al igual que
la noche anterior su mirada se borró totalmente, de nuevo aparecieron las
luces y de nuevo estas se convirtieron en su hija que desnuda totalmente le contemplaba
sonriente, Alicia se acercó a su cama y se sentó a su lado, con
las manos comenzó a acariciarle suavemente el pecho acercándose
lentamente a su erecto pene, la mano de Alicia lo abarcó totalmente iniciando
un movimiento de masturbación que le resultaba delicioso, Alicia le miraba
fijamente con una enorme expresión de cariño, su mano subía
y bajaba lentamente prolongando todo lo posible el enorme placer que él
estaba sintiendo, de pronto ella aceleró el movimiento de su mano y de
la polla de Carlos surgió un torrente de semen que Alicia recogía
con su otra mano y lo esparcía por su pecho, después Carlos se quedó
profundamente dormido. Al igual que el día anterior se despertó
totalmente relajado los recuerdos eran perfectamente nítidos, eso si, tenía
una gran costra de semen seco sobre su pecho, le dio la risa, recordaba que quien
se había refregado el semen en el pecho era Alicia y no él, su satisfacción
era total y comenzó a preparar la estrategia con el fin de poder follar
a su hija, se fue a trabajar sin dejar de pensar como haría para que la
cosa tuviese continuidad, por su experiencia vivida sabia que si la fantasía
era lo bastante fuerte como para penetrar profundamente en la imaginación,
la droga que había preparado permitiría que día a día
se prolongase la vivencia como si de un cuento se tratara.


Carlos llegó a casa sobre las 19 horas, Alicia estaba en el salón
leyendo un libro, se levantó y le dio un beso...
- ¿Qué
estas leyendo hija?
- Un libro de cuentos papá... ALICIA EN EL PAÍS
DE LAS MARAVILLAS.
- Eres una chica encantadora, que imaginación tienes
querida.
Carlos para sí se dijo... esto es justo lo que necesitaba,
esta noche iniciare el experimento. Después de cenar Alicia también
se tomaba un gran vaso de leche antes de acostarse, esa noche su papá se
lo fue a buscar a la cocina mientras ella seguía con su libro, él
le entregó el vaso y Alicia se fue tomando la leche a sorbitos, en cuanto
lo termino sus ojos se le nublaron totalmente. Carlos la observaba atentamente
y se dio cuenta que el proceso había comenzado... ¿Qué pasaría
por la mente de Alicia? ¡Eso no me importa! Se dijo, la cogió en
sus brazos, la llevó a su habitación y procedió a desnudarla,
la contempló fijamente y se dijo...
- Hoy no te follaré querida,
te haré gozar lo indecible pero solo acariciándote
¿Qué
pasaba por la mente de Alicia? Cuando se le nubló la vista se vio caer
por un agujero muy negro y muy profundo, en principio se asustó muchísimo
pero de pronto se encontró en una campiña radiante, toda llena de
flores, empezó a correr pero tropezó y cayo perdiendo el conocimiento,
sintió como alguien la cogía en sus brazos y caminaba pero... ¿A
dónde? De pronto abrió los ojos y se encontró en un Castillo,
en brazos la llevaba una bruja muy fea pero debía ser muy amable porque
la depositó muy suavemente sobre una cama y comenzó a desnudarla,
curiosamente a ella no le importó en absoluto incluso lo deseaba, tenía
la cosita de en medio de las piernas muy, muy caliente, la bruja la contemplaba
muy sonriente y curiosamente ella no le tenía miedo, la bruja se inclinó
sobre ella y la besó delicadamente en la comisura de sus labios, ella cerró
los ojos y abrió ligeramente la boca para permitir que la lengua de la
bruja ¡Bruja! Abrió otra vez los ojos y... ¡Oh! ¡Era
un príncipe! Este le pasaba su lengua suavemente por los labios y su lengua
buscó afanosamente la de él, él la besaba con verdadera destreza
y dulzura al mismo tiempo sus manos acariciaban dulcemente sus pechos que estaban
totalmente inflamados, los tenía tan duro que le dolían de pura
excitación, su cosita parecía un infierno de lo caliente que la
tenía y le parecía que se había hecho pis por lo mojada que
la sentía, el príncipe comenzó a besar y lamer sus pechos,
su lengua pasaba dulcemente de uno al otro pezón sin descanso, ella sentía
unas sensaciones maravillosas, pero las sensaciones fueron en aumento cuando aquella
lengua y manos siguieron recorriendo su cuerpo muy despacio vientre abajo, nunca
nadie le había hecho aquello y se estaba volviendo loca de placer, pero...
¡Oh! ¡Dios! Aquellas manos separaron dulcemente sus piernas y aquella
lengua empezó a acariciar su rajita, de arriba abajo y de abajo arriba
muy suavemente, una de aquellas manos enredaba los dedos en sus pelitos acariciando
su monte de Venus ¡Qué placer Dios mío! De pronto la lengua
se detuvo sobre su botoncito, el botoncito que ella también conocía
porque ella misma se lo había acariciado muchas veces produciéndole
muchísimo placer, pero este no era nada comparado con el placer que le
estaba produciendo aquella maravillosa lengua, subía, bajaba, se introducía
de una forma increíble dentro de su agujerito y de pronto volvía
al botoncito, el cuerpo de Alicia comenzó a elevarse, sus caderas se estremecían
convulsivamente contra aquella boca que acariciaba su chochito y una fuerte corriente
eléctrica comenzó a recorrer su espina dorsal, lanzó un grito
gutural y comenzó a correrse de una forma tremenda, su cuerpo daba unas
sacudidas como si fuese recorrido por una serie de descargas eléctricas,
Carlos en su vida había visto nada semejante, en cuanto ella se calmó
se quedó dormida profundamente al igual que le había pasado a él,
pero él estaba que se moría su polla ya no daba mas de sí,
se colocó sobre ella a la altura de su pecho, le abrió la boca lo
suficiente como para que entrara su polla, ella en sueños comenzó
a chupar, en un minuto si no saca la polla de la boca de su hija la hubiera ahogado
con el torrente de semen que de ella salía. Carlos limpio a su hija cuidadosamente
y a continuación la vistió con la ropa de dormir que ella usaba
habitualmente, la arropó y salió sé su habitación
cerrando la puerta cuidadosamente después se acostó quedándose
dormido de inmediato y tremendamente satisfecho.


Al siguiente día Carlos se dedicó a observar a su hija detenidamente,
la veía inquieta e impaciente, andaba totalmente despistada, su mente durante
todo el día parecía estar muy lejos, se acostaba normalmente sobre
las 22 horas, a las 20 ya estaba tan impaciente que se quería acostar.
-
Pero hija ¿Qué té pasa? ¿Te encuentras mal?
- No,
papá solo tengo sueño.
- Bueno, te esperas unos minutos, cenamos,
te tomas tu lechita y te acuestas ¡Vale!
- De acuerdo papá.
Cenamos
y ella seguía muy inquieta y distraída, no se enteraba de nada de
lo que su padre le decía, al terminar se levantó de la mesa a toda
prisa.
- Papá ¿Me llevas la leche a mi habitación?
-
Si hija, acuéstate que ahora mismo te la llevo.
Carlos preparó
la leche y le acercó el vaso a la habitación de su hija, ella se
sentó en la cama para tomarse la leche y Carlos quedó alucinado,
su hija estaba completamente desnuda, ella sin inmutarse se tomó la leche
y se recostó nuevamente con una sonrisa beatífica en su boca y en
unos segundos aparentemente perdió el conocimiento.


Alicia se vio de nuevo en el campo rodeada de flores pero no sabia donde estaba,
vio un sendero y se encamino hacia él este conducía a un bosque
y ella decididamente se introdujo en él, sabía que algo pasaría,
en efecto al rato de caminar, justo en frente se encontró con el Rey León.


En cuanto Alicia cerró sus ojos Carlos la destapó totalmente y estuvo
un buen rato contemplándola, seguidamente se desnudó totalmente
y se sentó en la cama al lado de su hija, cuando se fijó en ella
Alicia tenía los ojos totalmente abiertos y le miraba con una expresión
entre atemorizada y admirada, él en principio se sorprendió y asustó
ligeramente, se fijó detenidamente en ella y se dio cuenta que aunque le
miraba a él, su mente se encontraba en otro lugar totalmente distinto y
lejano, se quedó pensativo un rato y decidió hablarle suavemente
con el fin de conectar con la imagen que ella tenía en su mente.

El
Rey León al ver a Alicia debió cogerle por sorpresa y pareció
asustarse y sorprenderse pero reaccionó rápidamente y comenzó
a hablar muy suavemente...
- ¿Quién eres tú? ¿Qué
hace una niña tan bella como tú en este lugar?
- Yo me llamo
Alicia y no sé dónde estoy, me he perdido, antes estuve en un castillo
y ahora no lo sé.
- Ahora estas en mis dominios, tendrás que
hacer todo lo que yo te diga, lo pasarás muy bien y no te pasará
nada ¿Estas de acuerdo?
- Si señor, yo haré todo lo que
usted diga.
Entonces el Rey León se elevó sobre sus patas trasera
y Alicia se quedó con la boca abierta contemplando el hermoso miembro que
el Rey tenía entre sus piernas, era enorme y estaba totalmente estirado...
-
¿Te gusta niña? ¿Quieres cogerlo con tu mano?
Ella un
poco atemorizada alargó su manita y abarcó aquella cosa que estaba
muy dura y caliente, él le dijo que la acariciara suavemente y ella así
lo hizo comenzando a excitarse terriblemente, su cosita volvía a estar
muy caliente y mojada, de pronto ella se encontró recostada en una cama
y el Rey León estaba a su lado, le acariciaba suavemente sus pechos, la
boca del Rey se apoderó de sus pezones y se los lamía suavemente,
el se fue girando hacia sus piernas pero antes le dijo que se metiera su miembro
en la boca y se lo chupara como si fuera un helado, a Alicia en principio la cosa
no le gustó pero el insistió, ella entonces se decidió y
desde luego no le disgustó en absoluto, comenzó a chupar aquella
cosa con verdadero deleite y... ¡Oh maravilla! El Rey le estaba chupando
a ella su cosita dándole un placer terrible, lo hacía igualito que
lo había hecho la bruja o... Era él mismo. Alicia no entendía
nada pero tampoco nada le importaba, solo el placer que estaba sintiendo que era
sublime, de pronto ella comenzó a sentir unos espasmos terribles y la cosa
del Rey vibraba en su boca de una forma tremenda, ella sintió un orgasmo
fenomenal y de inmediato de la cosa del Rey comenzó a salir un líquido
caliente y espeso a gran presión, a ella aquel líquido le gustó
muchísimo y trató de tragarlo todo pero era mucho lo que echaba
y tubo que tirar una buena parte fuera, el Rey entonces se giró y mirándola
fijamente a los ojos le prohibió dormirse...
- Esto no termina aquí
querida, esto acaba de empezar, hoy sentirás nuevas sensaciones ¿Estas
dispuesta?
- Si mi Rey, lo que tu digas Señor.
Entonces el Rey alargó
su mano y comenzó a acariciar suavemente su chochito que estaba muy mojado,
uno de sus gordos y largos dedos comenzó a penetrar suavemente por su agujerito
haciéndole muchas cosquillas, a ella le encantaba porque el Rey al mismo
tiempo la besaba y chupaba sus pezoncitos que estaban a reventar de lo duros y
tiesos que los tenía, después de un rato el Rey comenzó a
meter otro dedo mas parecía como si quisiera hacer su agujerito muy grande
pero a ella le gustaba, pasados unos minutos metiendo y sacando suavemente sus
dedos el Rey indicó a Alicia como tenía que ponerse y él
colocándose sobre ella cogió con la mano su enorme miembro, lo apuntó
a la entrada de su cosita y comenzó a presionar sobre ella hasta que la
cabezota penetró dentro, ella sintió un ligero dolor pero al mismo
tiempo un enorme placer, él siguió empujando y su enorme cosa comenzó
a penetrar dentro de ella hasta que se topo con una especie de barrera, entonces
él dejó de empujar, estuvo quietecito un buen rato, chupando y acariciando
los pezoncitos, de pronto hecho sus caderas hacia atrás y empujó
de golpe, el dolor que Alicia sintió fue horrible, lanzó un grito
y pidió por Dios al Rey que le quitara aquella cosa de su interior, el
volvió a quedarse quietecito y al mismo tiempo le hablaba suavemente pidiéndole
que se relajara, cuando ella se calmó él comenzó a moverse
muy despacito, adentro, afuera, adentro, afuera, ella comenzó a sentir
un calor tremendo, su cosita comenzó a producir flujos y el pistón
del Rey comenzó a deslizarse con toda facilidad produciendo a ambos un
placer enorme, Alicia pedía mas y mas, ambos comenzaron a emitir aullidos
y ambos se corrieron como verdaderas bestias, se besaron con pasión y ambos
se quedaron dormidos.

Carlos no
sabía el tiempo que había pasado, se despertó sobresaltado,
miró a su hija y esta dormía profundamente, se levantó, cogiendo
a Alicia en sus brazos la trasladó a su habitación, ella seguía
durmiendo, regresó a la habitación de su hija y cambio las sábanas,
las que había estaban empapadas de sangre flujos y semen, cambiada la cama
regresó con una esponja humedecida en agua jabonosa y lavó cuidadosamente
el coñito de su hija al igual que sus muslos, seguidamente la cogió
otra vez en sus brazos y después de vestirla adecuadamente procedió
a acostarla en su cama nuevamente.


Cuando regresó Carlos a casa al siguiente día observó que
Alicia le miraba insistentemente, como pensativa, cuando el la miraba, ella rápidamente
cambiaba la vista, esta actitud en cierta forma comenzó a preocuparle y
decidió afrontar los hechos por lo cual cuando a la siguiente vez que la
sorprendió mirándole le preguntó...
- ¿Te ocurre
algo hija? ¿Por qué me miras de esa forma?
- ¡Papá!
¿Tu crees que los sueños y fantasías se pueden convertir
en realidad?
Carlos como de tonto no tenía absolutamente nada enseguida
se dio cuenta de que ella había descubierto la verdad de lo que había
ocurrido las noches anteriores, sin inmutarse en absoluto y con total frialdad
le respondió...
- Si querida, cuando lo deseamos de todo corazón
todos los sueños y fantasías pueden convertirse en realidad.
-
¿Podría entonces repetirse lo de anoche pero antes de tomarme el
vaso de leche?
Ahora Carlos quedó estupefacto, eso si que no se lo esperaba,
se la quedó mirando detenidamente y ella sonreía de una forma tremendamente
maliciosa mientras se desnudaba parsimoniosamente, Carlos la miraba cada vez más
estupefacto...
- ¡Vamos mi Rey León! ¿A que esperas para
desnudarte? A partir de hoy este será el PAIS DE LAS MARAVILLAS pero para
nosotros dos solitos ¿Te parece?
- Estas segura de lo que quieres, todavía
estamos a tiempo de olvidar esta barbaridad que yo inicié llevado por una
locura irracional.
- Si papá estoy totalmente segura, te quise, te quiero
y te querré siempre con locura, a partir de hoy seré para ti lo
que tu quieras tu hija, tu mujer, TODO.
Ambos se fundieron en un apasionado
abrazo, ambos querían sentirse libremente, sin fantasías ni alucinógenos
por medio, ambos querían disfrutarse mutuamente. Alicia terminó
por desnudar a su padre y como dos perros en celo comenzaron a acariciarse y a
besarse con una terrible pasión. Carlos tomó a su hija en brazos
y con su dulce carga se dirigió a su habitación, la depositó
suavemente sobre la cama e inmediatamente se apoderó de sus hermosos pezones
Alicia gemía y se retorcía de placer, Carlos comenzó a recorrer
su cuerpo poco a poco, ella se giró y rápidamente se apoderó
de la herramienta de su padre que estaba a punto de estallar de pura excitación,
simultáneamente ambos se fundieron en un sabroso sesenta y nueve, Alicia
chupaba el pene de su padre con verdadera gula, Carlos recorría detenidamente
con su boca y lengua cada milímetro de la vagina de su hija, ambos lo hacían
con pasión y deleite saboreando los ramalazos de placer que continuamente
recorrían sus cuerpos y ambos en un estallido supremo se corrieron salvajemente,
ahora si, Alicia conscientemente saboreo plenamente aquella leche que su papá
le servía pero sin ningún tipo de droga. Carlos se situó
al lado de su hija y comenzó a acariciarla y besarla con pasión
y deleite, ella respondía plenamente a esas caricias...
- ¿Me
vas hacer el amor papá? ¿Vas a penetrarme?
- ¿Serás
capaz de soportarlo?
- Estoy dispuesta y lo deseo con toda mi alma.
Carlos
se posicionó sobre su linda hija y ella misma cogiendo la polla de su papá
la situó en la entrada de su almejita, Carlos apretó ligeramente,
ella tenía el coñito tan lubricado que la tranca de Carlos comenzó
a deslizarse con relativa facilidad, lo hicieron sin prisa pero sin pausa, ella
movía acompasadamente sus caderas de modo que su vagina se adaptase sin
dificultad al invasor y él hacia pequeños movimientos de entrada
y retroceso de modo que cada vez aumentaba mas la lubricación, cuando se
fueron a dar cuenta los cojones de Carlos ya golpeaban el culito de su hija, en
ese momento el movimiento de coito fue simultáneo, ella entrelazó
sus piernas sobre las caderas de su papá y elevaba el culo esperando la
máxima penetración de él, cuando él subía ella
bajaba para a continuación ir al encuentro de aquella penetración
que la hacía subir al sétimo cielo, no se conoce el tiempo que estuvieron
follando, hacía ya mucho rato que Alicia daba alaridos de placer se había
corrido unas dos o tres veces ya y esperaba el gran orgasmo, este comenzó
a subir lentamente por su espina dorsal justo al mismo tiempo que Carlos se tensaba
sobre ella y en una estocada suprema ambos comenzaron a gritar como desaforados,
su corrida es difil de describir, los dos se quedaron exhaustos abrazados el uno
al otro, besándose tiernamente como dos verdaderos enamorados...
- Papá
¿Me permitirás a partir de hoy dormir aquí contigo?
-
Claro cariño, a partir de hoy tu será mi linda mujercita.


FIN
POR
AMATEUR
POR CUESTIONES DE PRIVACIDAD ESTE EMAIL FUE REMOVIDO


 

Por favor vota el relato. Su autor estara encantado de recibir tu voto .


Número de votos: 9
Media de votos: 6.67





Relato: Alicia en el pais de las maravillas
Leida: 6001veces
Tiempo de lectura: 18minuto/s

 





Documento sin título
Participa en la web
Envia tu relato
Los 50 Ultimos relatos
Los 50 mejores relatos del dia
Los 50 mejores relatos semana
Los 50 mejores relatos del mes
Foro porno
sexo
lesbianas
Contacto
 
Categorias
- Amor filial
- Autosatisfacción
- Bisexuales
- Confesiones
- Control Mental
- Dominación
- Entrevistas / Info
- Erotismo y Amor
- Fantasías Eróticas
- Fetichismo
- Gays
- Grandes Relatos
- Grandes Series
- Hetero: General
- Hetero: Infidelidad
- Hetero: Primera vez
- Intercambios
- Interracial
- Lésbicos
- MicroRelatos
- No Consentido
- Orgías
- Parodias
- Poesía Erótica
- Sadomaso
- Sexo Anal
- Sexo con maduras
- Sexo con maduros
- Sexo Oral
- Sexo Virtual
- Textos de risa
- Transexuales
- Trios
- Voyerismo
- Zoofilia


Afiliados
porno
peliculas porno gratis
videos porno gratis
telatos porno incesto
porno español
porno español
travestis
peliculas porno
zoofilia
sexo gratis
escorts
sexo madrid
chat porno
webcams porno
fotos de culos
juegos porno
tarot
juegos
peliculas online
travestis