webcams porno webcams porno webcams porno



Pulsa en la foto
Miriam - 19 anos
 
webcam amateur
Conexion desde su casa
"Imagen real



Pulsa en la foto
Vanesa - 22 anos
 
webcam amateur
Conexion desde su casa
"Imagen real"


Pulsa en la foto
Lorena - Edad 19
 
webcam amateur
Conexion desde su casa
"Imagen real"


Relato: Papá está de viaje (pero el tío me cuida)


 


Relato: Papá está de viaje (pero el tío me cuida)

  

Papá está de viaje (pero el tío me cuida)




Como la mayoría de los hijos de padres divorciados, mi vida
se repartía entre dos casas: la de mi madre, mi domicilio fijo en donde residía
durante los meses de clases; y la de mi padre, en donde pasaba los meses de
vacaciones.



La relación entre mis viejos no era mala, pero tampoco una
maravilla. Si bien se hablaban y mantenían un trato relativamente cordial, mi
condición de hijo único daba lugar a ciertos celos durante el tiempo que el otro
me tenía en custodia, lo que a veces me hacía sentir como la única cosa que no
habían podido repartirse en el juicio de divorcio.



En particular, mi madre siempre estaba atenta al tiempo que
mi padre pasaba conmigo durante las semanas en que vivía con él. Es que mi viejo
era asesor financiero de un banco, y viajaba frecuentemente. De todas maneras,
cuando yo iba a su casa se las ingeniaba para evitar los viajes, y si esto no
era posible me llevaba con él. Y a mí eso me encantaba, porque me daba la
oportunidad de conocer un montón de lugares, hospedándome en los mejores hoteles
que yo ni por puta hubiese podido pagarme.



Pero ese verano, las circunstancias nos jugaron en contra. El
viaje que mi viejo tenía previsto se adelantó dos semanas y como yo aún no
contaba con mi nuevo pasaporte (que estaba en trámite), no iba a poder
acompañarlo.



De más está decir que mi progenitor recurrió a todas sus
influencias, pero nada pudo hacerse: el pasaporte no iba a llegar a tiempo, y el
viaje no podía posponerse.



"¿Y ahora? ¿Qué hacemos?", se preguntaba fastidiado mi
padre.



"No hay problema, papá. Me quedo solo por unos días"
dije tratando de disimular mi frustración.



"Noo!!" dijo mi padre. "Ni hablar. Si tu madre averigua –
y seguro lo hará – que te dejé solo, va a poner peros para que vengas aquí. Y no
quiero llegar al Juzgado por esto
".



La verdad es que con dieciséis años yo podía quedarme solo
perfectamente, pero me di cuenta que el asunto pasaba más por una cuestión legal
que otra cosa.



"Bueno . . . y si no, vuelvo a casa . . . ".



Mi viejo me fulminó con la mirada, con lo cual comprendí que
esa alternativa tampoco era de su agrado.



"Ah!! Ya sé!! Le pido a Joaquín que se venga aquí unos
días y se quede contigo
!" exclamó de repenre mi padre.



Joaquín era el hermano menor de mi papá. En total eran tres
hermanos: mi viejo Daniel, de 35 años, mi tía Carla, de 32; y mi tío Joaquín, de
28. Mi tía estaba casada y tenía dos hijos, pero mi tío seguía soltero.



Mi padre llamó a mi tío, y en pocas palabras le resumió la
situación.



". . . y por eso es que te pido que vengas ¿Puedes?".



"¿Quedarme con Vito? ¿Y en tu casa? Pues claro, hermano!!
Cuenta con ello!
" le escuché decir a mi tío fuerte y claro por el teléfono.



Vito. Así me llamaba él cuando yo era pequeño y no podía
decir mi propio nombre: Víctor. Cuando niño, mi tío era mi ídolo. Para mi era el
muchacho joven, guapo y atlético que me trataba como un adulto, y me hacía
compinche de sus líos con las cuantiosas mujeres – todas bellas – que lo
perseguían. Yo estaba fascinado con su manera de ser desenvuelta, su éxito con
las féminas, su cuerpo de atleta. Recuerdo que más que otra cosa me llamaban la
atención sus piernas peludas, fuertes y musculosas de tanto jugar al fútbol.
Hasta los 12 años, yo admiraba a mi tío. Pero cuando entré a la adolescencia,
ese sentimiento se volvió un poco más . . . confuso.



"¡Listo! Todo arreglado!" dijo feliz y tranquilo mi
padre cuando colgó el teléfono. "Tu tío viene mañana por la mañana, y se
queda hasta que yo regrese. Pero eso sí: no le digas a tu madre. Ya sabemos lo
que piensa de Joaquín
".



Para mi mamá, mi tío era prácticamente un degenerado. No le
perdonaba tanta vida de soltero, tanta mujer distinta en la cama . . .



"No, papá" dije sonriendo. "No va enterarse".



El jueves por la mañana, un rato antes que mi padre saliera
para el aeropuerto, llegó mi tío. Hacía un tiempo que no nos veíamos, y cuando
salí a su encuentro me dio un abrazo.



"Hey, Vito!! Pero que alto estás!! Ya eres todo un
hombre!!
".



Me ruboricé. Él me encontraba más alto . . . y yo lo
encontraba más guapo que nunca. Llevaba una remera ceñida y unos jeans ajustados
que resaltaban su culo parado, los músculos de sus poderosas piernas. Tenía el
cabello corto, y el bronceado destacaba sus siempre chispeantes ojos claros.



Antes de irse, mi padre me dio un abrazo disculpándose por
enésima vez por no poder llevarme. Después le dio un abrazo a mi tío, mientras
le decía "Cuídalo!!" refiriéndose a mí.



"Claro, hombre!! Ve tranquilo".



"Y no me uses mucho la cama!" agregó mi viejo.



Mi tío rió, pero no respondió nada.



Después que mi papá se fue, mi tío y yo nos pusimos a charlar
para ponernos al día con lo que había pasado en nuestras vidas. Pasamos un día
bárbaro, hablando de todos los temas posibles.



Se hizo de noche. Después de cenar conmigo, mi tío se dispuso
a salir para ver a su novia de turno. Cuando estaba por irse lo detuve, y le
dije: "Si vuelves acompañado, ten cuidado: la cama de papá rechina".



Me miró levantando una ceja y sonriendo, me dio un golpe
suave en el hombro, y se fue. Horas más tarde lo escuché llegar . . . . y por
supuesto, no venía solo. Él y la damisela trataban de no hacer ruido, pero así y
todo los oí caminar suavemente y hablar en murmullos, dejando escapar alguna que
otra risita ahogada. Después, obviamente fueron al dormitorio de mi viejo donde
mi tío iba a dormir, y cerraron la puerta. La verdad es que por la distancia
entre ambos cuartos y por la puerta cerrada yo no escuchaba casi nada, y podría
haberme dormido tranquilamente. Pero el saber que mi tío estaba allí follando o
a punto de hacerlo me había excitado muchísimo, y no podía pegar un ojo.



Me levanté, y sigilosamente llegué hasta el dormitorio de mi
papá. Pegué la oreja a la puerta, y entonces escuché claramente el delator
rechinar de la cama, los jadeos de mi tío, los grititos sofocados de la chica.
Llegué justo para el climax, porque no había pasado ni un minuto cuando Joaquín
dijo "¡¡Me corro!!" y comenzó a gemir, arrancándole quejidos de gozo a la
muchacha.



Fue demasiado, y caliente al máximo me refugié en el baño
para pajearme a gusto. Pero no tuve que hacer mucho, y después de unas pocas
sacudidas acabé como un animal.



A la mañana siguiente, mientras desayunábamos mi tío me
preguntó si me había despertado la noche anterior . . . y yo dije que no.



La historia se repitió ese viernes por la noche, y el sábado
también. Y con cada sesión de sexo ajeno yo me excitaba a más no poder, e
invariablemente terminaba en el baño dándole a la puñeta.



El domingo yo esperaba tener función nuevamente. En cambio,
me extrañó escuchar un portazo, y luego los pasos solitarios de Joaquín.
Sigiloso, después de esperar unos minutos me acerqué al cuarto de mi padre, y me
encontré con la puerta abierta y la luz del velador encendida.



Entré. Y allí, echado sobre la cama con la espalda apoyada en
el respaldo estaba mi tío. Tenía puesto sólo un boxer blanco, y fumaba con cara
de evidente fastidio.



Me miró, e hizo una mueca con su sensual boca.



"Vito! Te desperté! Perdóname, sobrino! No fue mi
intención
".



"No tío, no hay problema". La visión de ese cuerpo
fibroso casi desnudo era muy fuerte. Joaquín tenía una pierna extendida y la
otra flexionada, y la estrecha prenda apretaba provocativamente la entrepierna.



"Pero . . . estás solo . . . ¿Qué pasó?".



"Ven aquí" me dijo palmeando la cama.



Me sentía agitado, nervioso . . . excitado. Pero hice como
que nada pasaba, me acerqué y me senté en la cama, apoyándome en la pierna
flexionada. Mis manos se posaron en la rodilla, y mis antebrazos sintieron el
contacto de los duros músculos, los profusos vellos.



"Pasó que discutimos con la guarra de Mariela. Y la cerda
me ha dejado tremendamente caliente!
".



"¿Pero . . . y por qué no buscaste otra chica?".



"No, estaba muy malhumorado. Preferí volver aquí".



Me causaron gracia su cara contrita y su gesto de niño al que
le han quitado un juguete, y no pude reprimir la carcajada. Él me miró serio
pero luego de unos segundos también comenzó a reírse, y mientras le palmeaba la
pierna le dije: "Pobre tío!! Me lo han dejado caliente y con ganas de
follar!!
".



Después . . . no sé por qué lo hice, pero le besé la pierna.



"¿Qué haces?".



Le di otro beso, y luego otro y otro, comenzando a bajar por
la cara interna ese muslo peludo y musculoso.



"¿Estás loco?" dijo Joaquín riendo. "Anda, basta
ya! Ya te dije que estoy caliente, y esto no ayuda!!
".



Pero yo seguí, acercándome lenta pero firmemente a la
entrepierna, en donde el boxer comenzaba a abultar notoriamente dejando adivinar
la forma de una verga gruesa que se empinaba a paso veloz.



Mi tío puso una de sus manos en mi cabeza, tratando de
detenerme.



"Ya basta. No seas puto, sobrino" dijo mitad risueño,
mitad serio.



Yo alcé la cabeza y lo miré directo a los ojos. Fueron unos
segundos larguísimos, en los cuales nos dijimos de todo sin necesidad de
palabras. Después sentí aflojar la presión de la mano sobre mi cabeza, y
avanzando unos centímetros más llegué con mi boca a ese tronco durísimo que
abultaba escandalosamente. Con suavidad mordisqueé la carne palpitante a través
de la tela del boxer, sintiendo como mi tío jadeaba quedamente. Después bajé la
tela, dejando libre una tranca larga y gruesa que saltó como un resorte de tan
agarrotada que estaba. Ahí fue cuando Joaquín trató de moverse, quizá sacudido
con un resto de conciencia ante lo que estaba pasando. Pero sin darle tiempo a
nada engullí ese latiente caramelo, que reclamaba urgentemente ser chupeteado.



¡Y vaya si lo hice!



Mi boca comenzó a deslizarse hacia arriba y hacia abajo por
ese tronco duro, saboreando los jugos que ya escapaban de la cabezota. Me
acomodé mejor, y mientras mis manos dejaban al descubierto unas bolas grandes y
peludas cargadas de la leche que no había llegado al destino previsto, mi lengua
continuaba con su deliciosa tarea.



 


"Ah!! Por Dios, Vito!! Qué bien lo haces!!".



Cerré mis ojos, concentrando todos mis sentidos en mi golosa
tarea. De repente noté un movimiento en el cuerpo de mi tío, y después sentí que
sus manos me bajaban el boxer, descubriendo mis nalgas, para luego hurgar con
sus dedos en mi hoyito. Gemí, e instintivamente alcé la grupa para facilitarle
la tarea.



Abrí los ojos y lo miré, y en su mirada encontré un deseo
devorador.



"¿Quieres que . . . ?".



Asentí, mientras seguía mamando casi con desesperación.
Entonces mi tío sacó con cuidado su verga de mi boca, se colocó entre mis
piernas, y luego de acomodar la cabeza de su gruesa polla en mi esfínter comenzó
a empujar suavemente. Seguramente imaginó que le costaría empalarme, pero el
miembro se abrió paso fácilmente en mi carne y en unos segundos se alojó
completo en mis entrañas.



Joaquín dejó escapar un ronco quejido de gozo. Después se
recostó encima mío, y moviendo sólo la cadera comenzó a bombear. Yo estaba
transportado de placer, sintiendo extasiado como su pelvis golpeaba contra mis
nalgas, como sus piernas musculosas y velludas apretaban las mías . . .



"Más tío, más!! No te detengas!!".



Joaquín aceleró sus movimientos, y en cada furibunda
embestida me enterraba la verga hasta la raíz golpeando sus huevos contra mi
culo, haciendo rechinar despiadadamente la cama. Sus manos se aferraron a las
mías, y su boca comenzó a mordisquearme suavemente el cuello. Seguimos así por
unos cuantos minutos, hasta que sentí como la verga de mi tío se endurecía más y
empezaba a latir.



"Voy a correrme, Vito!!".



"Sí tío, sí!! Toda, quiero toda tu leche!!".



Y así fue. En medio de un sordo rugido, Joaquín regó mis
entrañas con la carga ardiente de sus bolas, esa carga deliciosa que nunca
imaginé iba a poder disfrutar. Entonces el placer me desbordó, y sin poder
contenerme acabé como nunca empastando las sábanas con mi propia guasca.



Cuando los espasmos de ambos cesaron, mi tío se relajó
dejando caer todo su peso sobre mi cuerpo.



"No es la primera verga que te comes, verdad?" me
preguntó.



"Ehh . . . no".



"Pero sobrino, de haberlo sabido antes . . ."



"Y tú, no es la primera vez que follas a un hombre,
verdad?
" pregunté a su vez.



"Ehh . . . no".



"Pero tío ¡De haberlo sabido antes!".



Al día siguiente, por la tarde, llamó mi viejo para ver como
andaban las cosas y confirmarme que estaría de vuelta en un par de días. Apenas
había empezado a hablar cuando entró Joaquín, que regresaba de su trabajo. Se
acercó a mí, y con señas le di a entender con quien hablaba.



"Sí, viejo, está todo bien. ¿El tío? Pues acaba de llegar.
¿Que cómo se porta? Pues, perfectamente!. Sí, quédate tranquilo, viejo, y no te
hagas ningún problema. El tío me cuida, y me está atendiendo muy bien . .
.



Mi tío sonrió, y mientras me rodeaba la cintura con un brazo
comenzó a restregarme el paquete en el culo, apoyando su endurecida tranca entre
mis nalgas, como anticipo de lo que vendría cuando colgase el teléfono.



. . . más que bien, papá; te diría que de maravillas .
. .".


 



Por favor vota el relato. Su autor estara encantado de recibir tu voto .



Número de votos: 23
Media de votos: 9.43


Relato: Papá está de viaje (pero el tío me cuida)
Leida: 8273veces
Tiempo de lectura: 10minuto/s

 





Documento sin título
Participa en la web
Envia tu relato
Los 50 Ultimos relatos
Los 50 mejores relatos del dia
Los 50 mejores relatos semana
Los 50 mejores relatos del mes
Foro porno
sexo
lesbianas
Contacto
 
Categorias
- Amor filial
- Autosatisfacción
- Bisexuales
- Confesiones
- Control Mental
- Dominación
- Entrevistas / Info
- Erotismo y Amor
- Fantasías Eróticas
- Fetichismo
- Gays
- Grandes Relatos
- Grandes Series
- Hetero: General
- Hetero: Infidelidad
- Hetero: Primera vez
- Intercambios
- Interracial
- Lésbicos
- MicroRelatos
- No Consentido
- Orgías
- Parodias
- Poesía Erótica
- Sadomaso
- Sexo Anal
- Sexo con maduras
- Sexo con maduros
- Sexo Oral
- Sexo Virtual
- Textos de risa
- Transexuales
- Trios
- Voyerismo
- Zoofilia


Afiliados
porno
peliculas porno gratis
videos porno gratis
telatos porno incesto
porno español
travestis
peliculas porno
zoofilia
sexo gratis
sexo madrid
chat porno
webcams porno
fotos de culos
juegos porno
tarot
juegos
peliculas online
travestis



 
Todo sobre acuarios
 
Si te gustan los acuarios, suscribete a neustro canal de youtube !!!
Pulsa aqui abajo .