webcams porno webcams porno webcams porno



Pulsa en la foto
Miriam - 19 anos
 
webcam amateur
Conexion desde su casa
"Imagen real



Pulsa en la foto
Vanesa - 22 anos
 
webcam amateur
Conexion desde su casa
"Imagen real"


Pulsa en la foto
Lorena - Edad 19
 
webcam amateur
Conexion desde su casa
"Imagen real"


Relato: Cuenta cuentos


 


Relato: Cuenta cuentos

  

Lo que ahora relato ocurrió hace un año. Me llamo Javier y
tengo 19 años.


Una familia me había contratado para hacer de cuenta cuentos
en el cumpleaños de su hija pequeña, que tan sólo tenía 9 años. Desde siempre a
mí me había gustado divertir a los niños, y por eso trabajaba en mi tiempo libre
como cuenta cuentos.


Como iba diciendo, estaba yo contando un cuento, uno de los
mejores. Tenía como publico a una docena de niños y a 4 o cinco madres. Pero
quien más me llamó la atención fue la hermana de la niña que cumplía años.


Se llamaba, según me enteré más tarde, Elena, y tenía 18
años. Me llamó la impresión en un principio, no por su físico, que era como el
de muchas chicas, sino por su sonrisa. Se reía mucho con mis cuentos. Cuando
exageraba el cuento con algún gesto para hacer reír a los niños, aprovechaba
para fijarme en ella y ver la dulzura y sinceridad de su sonrisa. Mi publico
generalmente no superaba los 12 años, y saber que también le gustaba a ella me
agradó mucho.


Cuando terminé mi labor de cuenta cuentos me retire a la
habitación que los padres me habían dejado para cambiarme de ropa, me solía
vestir de colores llamativos para mejorar la atención de los niños.


Estaba yo cambiándome cuando entró Elena. Me quedé mirándola,
en calzoncillos, esperando a que hablara, pero se quedó quieta, se sonrojó y
salió corriendo. Yo terminé de vestirme y al salir de la habitación me encontré
con ella.


Lo siento mucho, sé que tenía que haber llamado antes de
entrar.


No te preocupes, estoy acostumbrado a cambiarme delante de
chicas cuando tenemos alguna actuación. No me importa.


Mis padres me han mandado para que te dé el dinero por la
actuación.


Muchas gracias. Y no te preocupes por lo de antes. Por
cierto... ¿Te gustó la actuación?


Si, el cuento del niño que sabía volar me gustó mucho.


Oh. Si, a mí también me gusta mucho. Aunque los que conté son
para niños, también tengo cuentos para adultos.


En ese momento me quedé mirándola a los ojos, quería ponerla
nerviosa, ya que seguía sonrojada por lo de antes. Desvió la vista de para no
mirarme a los ojos y miró el dinero. Cogí los billetes y al hacerlo le toque la
mano con suavidad. Se puso más nerviosa.


Muchas gracias. Pero esto es más de lo que cobró.


Es que a mis padres les ha gustado mucho y creen que te lo
mereces.


No puedo aceptarlo, yo cobro según lo que trabajo y sólo he
estado una hora.


¿Cuántos cuentos contarías por el dinero que hay ahí?


Esto es lo que cobro en una sesión de dos horas.


Bueno, pues cuéntame alguno de esos cuentos que para adultos.


¿Aquí en el pasillo?


No, hombre, en la habitación si lo prefieres.


Entramos en la habitación y yo me coloqué al lado de la
ventana. Ahora no veía nerviosismo en sus ojos. Ahora tenían un brillo pícaro.


Empecé un cuento muy bueno, uno acerca de un soldado. Cuando
terminé me dijo:


Pensé que te referías a otro tipo de cuentos. Por cierto,
¿sabes improvisar?


Por supuesto, muchas veces me toca improvisar.


¿Sobre cualquier cosa?


Sí. Dime algo y yo improviso.


Se puso de pies y se quitó las braguitas, me las tendió y
dijo:


Improvisa


Me quedé boquiabierto, eso no me lo esperaba. Dejo las
braguitas a los pies de la cama y se volvió a sentar cerca del cabecero. Me
acerque y cogí las bragas, eran de encaje blanco, nunca había visto unas tan
bonitas. No dije nada. Me acerque a ella y la bese en los labios. Fue
apasionante. La abrace mientras la besaba y notaba como su respiración se
aceleraba bajo mi pecho.


Se separó, me colocó en la cama boca arriba y empezó a
besarme de nuevo. En esa posición tenía la falda un poco subida y podía tocar
sus piernas hasta la altura de medio muslo. Tenía la piel suave. Yo estaba muy
excitado. En el piso de abajo seguían celebrando el cumpleaños y nosotros
estábamos allí arriba besándonos en la habitación de invitados.


Subí mis manos y apreté mi palma sobre su culo al tiempo que
alce mi pelvis para hacer presión contra su sexo. Ella suspiró. Seguí subiendo
mis manos hasta su espalda. Metí las manos debajo de su camiseta y note que no
llevaba sujetador. Acaricie su espalada y la abrace mientras nuestros labios
seguían sellados. Ella apretó sus piernas contra mí.


Estaba muy excitado así que baje mi mano hasta su falda y
desabroche el primer botón, lo que me dejó espacio para introducir mi mano.


Palpe su vientre y llegue hasta su vello. Mmmm. Le di la
vuelta y la coloque en mi posición. Le quite la falda y empecé a besarla por
todo el cuerpo. El vientre, me centre en el ombligo y fui bajando en línea recta
hasta su vello púbico. Agite mi lengua en sexo y ella alzó su pelvis. Aparte mi
cara y empecé a besarla las ingles mientras acariciaba sus piernas y sus
caderas. La sentía ansiosa. Comprendí que quería mi lengua dentro de ella, pero
seguí besando sus alrededores. Ella cogió mi cabeza con sus manos y la dirigió
hacia su sexo. Chupe, chupe y chupe. Ella disfrutada. Movía sus caderas y se
retorcía. Fue genial. Tardó un rato pero llegó al clímax después de unos
minutos.


Me agarró de la camiseta y me la quito. Se agacho y me quito
los pantalones. Al ver mis calzoncillos de nuevo sonrió. Con esa sonrisa
preciosa. También me los quito y los guardo en uno de los cajones de la cómoda.


Me beso y agarro mi pene. Me beso mientras me masturbaba. Yo
tenía las manos libres así que le quite la camiseta y vi por primera vez sus
pechos. Que delicia. Ni grandes ni pequeños. Eran perfectos.


Los bese mientras le hacia cosquillas en la espalda. Yo ya no
aguantaba más.


Me coloque sobre ella. La mire a los ojos y la bese mientras
introducía mi pene en plena erección en su sexo. Poco a poco entre totalmente
mientras nuestras lenguas jugaban. Después de un rato ella se colocó encima y
empezó a moverse con mayor velocidad. Me besó, movió las caderas y eyaculé
mientras nos fundíamos en un abrazo.


Estuvimos así durante unos minutos y nos quedamos dormidos.


Por suerte ella había cerrado la puerta con llave y nadie nos
interrumpió.


Cuando nos despertamos nos prometimos que volveríamos a
quedar para vernos. Un año después seguimos viéndonos y disfrutamos mucho
juntos, sin embargo el sexo nunca será tan bueno como en aquella ocasión.


Gracias por leer mi relato, si quieres comentarme algo esta
es mi dirección del messenger:



POR CUESTIONES DE PRIVACIDAD ESTE EMAIL FUE REMOVIDO


 

Por favor vota el relato. Su autor estara encantado de recibir tu voto .


Número de votos: 20
Media de votos: 8.25





Relato: Cuenta cuentos
Leida: 17925veces
Tiempo de lectura: 4minuto/s

 





Documento sin título
Participa en la web
Envia tu relato
Los 50 Ultimos relatos
Los 50 mejores relatos del dia
Los 50 mejores relatos semana
Los 50 mejores relatos del mes
Foro porno
sexo
lesbianas
Contacto
 
Categorias
- Amor filial
- Autosatisfacción
- Bisexuales
- Confesiones
- Control Mental
- Dominación
- Entrevistas / Info
- Erotismo y Amor
- Fantasías Eróticas
- Fetichismo
- Gays
- Grandes Relatos
- Grandes Series
- Hetero: General
- Hetero: Infidelidad
- Hetero: Primera vez
- Intercambios
- Interracial
- Lésbicos
- MicroRelatos
- No Consentido
- Orgías
- Parodias
- Poesía Erótica
- Sadomaso
- Sexo Anal
- Sexo con maduras
- Sexo con maduros
- Sexo Oral
- Sexo Virtual
- Textos de risa
- Transexuales
- Trios
- Voyerismo
- Zoofilia


Afiliados
porno
peliculas porno gratis
videos porno gratis
telatos porno incesto
porno español
porno español
travestis
peliculas porno
zoofilia
sexo gratis
escorts
sexo madrid
chat porno
webcams porno
fotos de culos
juegos porno
tarot
juegos
peliculas online
travestis