relatos porno
webcams porno webcams porno webcams porno



Pulsa en la foto
Miriam - 19 anos
 
webcam amateur
Conexion desde su casa
"Imagen real



Pulsa en la foto
Vanesa - 22 anos
 
webcam amateur
Conexion desde su casa
"Imagen real"


Pulsa en la foto
Lorena - Edad 19
 
webcam amateur
Conexion desde su casa
"Imagen real"


Relato: Jugando a los medicos con mi prima


 


Relato: Jugando a los medicos con mi prima

  

Era un viernes de principios de Agosto, cuando por fin
llamaron a la puerta. Fui corriendo a abrir yo, porque hacía muchísimo tiempo
que no veía a mis tíos y sobretodo a mi prima Aída, que de siempre habíamos sido
como uña y carne y siempre íbamos a todos los sitios, jugábamos a lo que
nosotros denominábamos como la consulta del médico, que era nuestro juego
secreto y consistía en acariciarnos mutuamente nuestras partes íntimas, cosa que
ya me llamaba la atención, pero éramos unos críos (aunque a mi siempre me
encantaba ese juego). Incluso, cosas de críos, nos decíamos que nos íbamos a
casar aunque fuésemos primos. Pero de eso ya hacía por lo menos cinco años.


Dejamos de vernos, cuando yo tenía once años y ella sólo
nueve ya que a mi padre lo trasladaron a otra ciudad y nos fuimos con él mis
hermanos y mi madre. Al abrir la puerta les di un abrazo a mis titos y un besazo
a cada uno y busqué con la mirada a mi querida prima. Pero me llevé una
sorpresa. Una agradable sorpresa. Y es que la persona a la que yo buscaba ya no
era una cría de nueve años, sino que era una chica preciosa de catorce años,
vestida con un top de tirantes con el biquini debajo y unos pantalones cortos
muy ajustados en los que se marcaban su biquini y sus curvas de mujer. Menudo
cambio había dado la niña. Aún así se me tiró a los brazos dándome todos los
besos que quiso. Yo ya había dejado de pensar en mi prima pequeña y estaba
pensando en los roces que el cuerpo de esta "prima nueva" me estaba dando al
mío.


<<Quien te pillara ahora para jugar a la consulta del
médico>> pensé. Noté sus tetas apretarse con mi pecho y enseguida noté como mi
polla se estaba alegrando quizás más que yo de verla. Me dijo mi madre que
llevara su maleta a mi habitación, ya que se iba a quedar unos días en mi casa,
pues mis tíos y mis padres se marchaban de viaje y a mi prima ya no le apetecía
como antes irse con sus padres. Quería más libertad. Y como no la querían dejar
sola en casa, pues pensaron en dejarla con su primo mayor que si pasaba algo la
defendería. Después de tomar café, mis tíos mis padres se despidieron se fueron
de viaje. Allí estabamos los dos solos y todo un fin de semana largo para
nosotros. <<Me estaba poniendo como una caldera de solo ver esos pechos firmes
de mi prima y las demás curvas que había creado>>.


Estuvimos hablando toda la tarde de nuestras cosas y pensé en
quedar con unos amigos a tomar unas copas. Así lo hicimos y nos fuimos a
preparar para salir. Le di un albornoz a Aída para que se duchara. Le dije que
se metiera ella primero y accedió. Mi prima se metió en el baño y oí cerrar el
pestillo tras de sí. Yo no podía pensar en otra cosa que en verla desnuda,
porque su cuerpo ya había dejado de ser de niña y había cogido las formas de una
mujer bastante perfecta. Trasero firme y respingón, cintura de avispa y pechos
prietos, duros y firmes. Yo estaba que ardía así que estuve agazapado hasta que
empece a oír el agua de la ducha. Estaba fuera de mí así que intente abrir la
puerta pero me encontré con la resistencia del pestillo. Tal era mi calentura al
seguir oyendo el agua caer y volar mi imaginación, que despacio, pero empujando
con ganas, conseguí que saltara el pestillo. Ya no me quedaba otra barrera que
abrir la puerta y quitar las cortinas.


Mi corazón estaba a doscientos. Oía el agua caer, ahora mas
claro el sonido, así que me metí en el baño y cerré la puerta con sigilo. Me
apresure a pegarme a la pared y aprovechando la zona donde colgaba el albornoz
al lado de la cortina, me acurruque allí y empece a descorrer la cortina. Y allí
estaba la diosa Afrodita, encarnada en mi dulce primita, mojándose y mesándose
el cabello. La estaba viendo desde el suelo, de espaldas, en una postura que me
dejaba ver bien su bien formado culo y como los chorros calientes de agua
recorrían su cabello negro azabache y pasaban por toda su espalda morena hasta
tropezar con esas nalgas prietas y meterse hacia su interior, mojar su ano y su
bello púvico y salir chorreando de entre sus bien formados muslos. Soñaba con
estar chupando ese culito y poder masajearlo y penetrarlo como si ella fuese una
yegua en celo y yo un semental a punto de explotar. Me saqué la polla, que ya
estaba doliéndome dentro de los pantalones de lo tiesa que la tenia y empece a
acariciarme a su salud. No le quitaba ojo a mi prima Estaba muy buena. Si miraba
por el lado le podía ver sus pechos algo perfilados, pero claro no lo veía bien.
Cerró el grifo y cayeron sus últimas gotas recorriendo su cuerpo y se agacho
para dejar la alcachofa de la ducha y agarrar el champú. Se puso con el culo en
pompa y me dejo una magnifica vista de todo su conejo y su ojete.


Casi lo podía tocar con la nariz. Termine por correrme. Me
había dado una paja gracias a la Diosa que tenia dentro de la ducha. Se echo
champú en la mano y se lo llevo al pelo y comenzó empezó a masajearse los
cabellos. De repente se dio la vuelta. Yo me quedé blanco, pero ella no me vio
pues tenía los ojos cerrados para que no le entrara el jabón en los ojos. Menuda
vista a primer plano que tenía delante de mí. La observé de arriba abajo sin
perder un solo detalle de sus pechos que eran como dos globos de agua esperando
un segundo antes de estallar, siguiendo por sus pezones que debido al agua de la
ducha estaban más duros que una roca y continuando por su vientre plano y su
monte de Venus goteante de agua. Notaba como mi polla estaba de nuevo más tiesa
que un mástil, así que empecé a masajearmela de nuevo.


Después sin quitarse el champú, para que le hiciera efecto,
pillo la botella de gel, cogió mi esponja, la lleno de jabón y empezó a
acariciarse todo su cuerpo con ella. De arriba abajo iba recorriendo todas sus
curvas y pliegues. Notaba como le botaban los pechos cuando dejaba de
enjabonárselos y bajó a su vagina. Se empezó a acariciar sus labios vaginales y
yo no podía resistirme mas, pero sabia que no podía hacer nada porque ella se
chivaría y la tendríamos liada con mis padres y mis tíos. Seguía enjabonándose
su vagina y su culo, su culo y su vagina <<Quien fuese esponja, pensé>>. Hasta
que la soltó y se dispuso a aclararse. Entonces se me ocurrió una cosa. Si la
había observado como se duchaba, la tenia que observar como se vestía. Era una
fantasía que tenia yo. Quizás de siempre me gustó ser un mirón, pero con esta
chica, que poco tenia que ver con la dulce prima que conocía, no podía dejar
escapar la oportunidad. Así que con sigilo salí del baño, cerré la puerta, no
sin antes terminar de pajearme a la salud de la super modelo que tenia dentro de
la bañera.


- Voy a comprar unas coca-colas para cenar antes de irnos ¿
vale? – Le chille a través de la puerta


- Vale primo, yo ya casi estoy


<<Si, se que ya casi estas, ja ja, si supieras lo que he
estado haciendo mientras te duchabas, me matarías>>. Hice el ruido de abrir y
cerrar la puerta y despacio me fui a esconder debajo de la cama. Mientras lo
hacia oí el ruido de la puerta del baño al abrirse y de pronto apareció mi prima
en la habitación, con el albornoz puesto, pero sin abrochar, cosa que dejaba a
mi vista desde abajo todo su coño todavía húmedo y sus tetas firmes que en ese
momento hubiese matado por mordisquearlas. Se quitó el albornoz y desnuda estuvo
buscando en su maleta, con las tetas apuntando hacia mi, algo que ponerse.
Encontró un tanga, pero para mi sorpresa, cuando se lo puso, cogió un vestido
semi transparente y se lo coloco encima. No se había puesto sujetador y eso ya
me estaba haciendo que la sangre hirviese. Cogió su estuche de maquillaje y se
fue al cuarto de baño a maquillarse. Yo aproveche y salí de debajo de la cama y
con sigilo salí de la casa y fui a por la bebida. De regreso cuando metí la
bebida en el frigorífico, noté como me daban un azote en el culo, y cuando me di
la vuelta vi a mi prima Aída completamente preparada para irse de fiesta.
Maquillada, con ojos rojo pasión, con un moño con el que recogía todo su pelo de
una forma sensual y dejaba ver al descubierto su dulce cuello y con un vestido
que le llegaba por mitad de los muslos, que dejaba ver sus estilizadas piernas y
que dejaba "imaginar" todo lo demás, que no era difícil, pues era un vestido
bastante ceñido.


- Que trasero tienes primo jajajaja. Yo me sonreí y le
conteste:


- No tiene ni punto de comparación con el tuyo jijiji. Bueno,
en un momento me ducho y me visto. No tardo nada, mientras si quieres picotea
algo ¿vale?


- Bueno, a ver lo que hay por aquí.


La verdad es que desde que había visto a mi prima desnuda, no
pensaba en otra cosa que en poseerla, en sobar esas dulces tetas de miel y en
partir ese culo respingón. En definitiva en follarme a la belleza que tenía en
mi casa para mí solo todo un fin de semana. Me duche, me puse una camiseta
amplia y unos pantalones cortos tipo bermudas. Picoteamos algo sin dejar de
echarle un ojo, o los dos a ese cuerpo perfecto que tenía delante de mí. Salimos
a hacer un botellón en la playa y tomar unas copas, les presente a mi prima a
todos mis amigos, los cuales se quedaron boquiabiertos al ver su escote generoso
y al notar que no llevaba sujetador. Estuvimos bebiendo y bailando toda la
noche, no me separaba de mi prima y cuanto más alcohol bebíamos más nos
deshinibíamos. Bailando salsa nos rozábamos continuamente y nos entrelazábamos
las piernas, las suyas entre las mías, con lo que notaba que mi polla iba a
explotar. Al final, ya estaba que explotaba y le dije que si nos íbamos, que
parecía que me estaba mareando a lo que ella accedió. Nos despedimos, le eché la
mano a la cintura y nos fuimos a mi casa. Al llegar a casa nos fuimos a mi
habitación pues ella iba a dormir conmigo, bueno, digamos que en mi habitación
pero en camas separadas. Me quité la ropa mientras ella se había metido en el
cuarto de baño a desmaquillarse. Camiseta, bermudas y calzoncillos.


Me lo quite todo porque es así como yo duermo en verano. Me
tumbe en la cama y para que no se asustara Aída, me tape con la sabana y me hice
el dormido, pero mantenía los ojos entreabiertos al acecho. Cinco minutos mas
tarde salió del cuarto de baño, con su larga melena negra suelta y me dirigió
una larga y pausada mirada <<Seguramente pensará que me he dormido, vamos,
cámbiate ya prima y déjame ver ese cuerpo escultural que la naturaleza te ha
modelado>>Y así fue, se saco el vestido poco a poco hasta quitárselo del todo
con lo que sus pechos rebotaron por la gravedad al haber sido liberados de su
prisión. Allí la tenía, delante de mi, desnuda, solo tapada por la escasa tela
de su tanga negro, prenda que no tardo mucho en deshacerse de ella. Yo estaba a
trescientos, mis venas y mi corazón bombeaban sangre hirviendo por todo mi
interior, hasta que notaba como mi polla se iba endureciendo, aunque al estar en
penumbra y con la sabana encima, no se distinguía apenas el empalme que tenía.
Delante de mi a escasos metros, tenia a la diosa Afrodita desnuda ante mi, con
ese cuerpo moreno, esos pechos y pezones firmes, ese vientre escultural, esas
caderas de cine y ese coño medio depilado que me estaba pidiendo a gritos que me
lo comiese. Me mantuve quieto y ella se puso su escaso camisón totalmente
transparente y se acostó.


Yo en ese momento como quien no quiere la cosa me moví
disimulando y deje al descubierto mi falo tieso, a lo que ella se dio cuenta y
no me quitaba ojo de encima y empezó a acariciar su coñito. Con una mano se
acariciaba su coño, mientras que con la otra iba de su boca a sus tetas por
encima del camisón. Empezaba a moverse rítmicamente hasta que decidió quitarse
su camisón y empezar a tocarse plenamente. Yo no sabia qué hacer. Delante de mi
tenia a mi prima totalmente desnuda masturbándose como una loca y soltando
gritos ahogados sin dejar de mirar mi falo que cada vez lo notaba mas a punto de
explotar. De repente se calmó y se tapo con la sabana. Entonces me llamó y me
pregunto que si estaba despierto. Yo no conteste, es mas, empece a roncar
disimuladamente para hacerla entender que yo estaba dormido profundamente.
Entonces se levanto y se acerco a mí totalmente desnuda. Se sentó en mi cama y
empezó a acariciar con una mano mi pene, mientras que con la otra se acariciaba
sus labios vaginales.


Yo mientras pensaba: <<Vamos Aída, demuéstrame lo que vales.
Estas a punto de hacer realidad uno de mis fantasías preferidas, que es que una
chica me haga una paja y más si eres tu, tía buena>>Ritmicamente iba subiendo y
bajando su mano alrededor de mi polla, hasta que se agachó y empezó a chuparme
la punta <<¿ Vas a hacerme una mamada? No puede ser verdad. Mi prima que esta
tan buena me va a hacer una mamada. De aquí no me muevo hasta ver como acaba
todo esto. Le dejaré hacer>> Lamía mi glande con su lengua mientras seguía
subiendo y bajando su mano alrededor de mi falo y su otra mano empezaba a
encontrar hueco en sus labios vaginales y a penetrarse con un dedo. Luego con
dos a la vez. Entonces subió sus pies a mi cama y se recostó. Sus pies estaban
en mi cabecera y su cabeza encima de mi miembro Se estaba acomodando para
poderse tocar mejor su coño y ella estaba empeñada esta noche en hacerme una
mamada. De eso no había duda. Yo tenia delante de mis ojos su coño masajeado por
sus manos. Ya no había mas grados de calentura. Estaba totalmente excitado, pero
quería que continuase, así que deje hacer a mi prima.


Me daba mordisquitos en mi glande hasta que acercó sus labios
y empezó a tragarse con suavidad mi polla. Poco a poco se la sacaba del todo y
empezaba a meterse un centímetro más cada vez, hasta que se la tragó toda y
empezó a succionar como una loca. Se puso a cuatro patas encima de mí, sin
aplastarme, con su culo dándome la cara y sus tetas restregándose con mi
ombligo. Estaba ante una magnífica vista. Sus nalgas totalmente abiertas
dejándome a la vista su ojete mientras se metía tres dedos a la vez en el
interior de su vagina. Seguía subiendo y bajando, succionando y jugueteando con
su lengua y mi polla.


Me estaba haciendo una mamada genial. Había perdido la noción
del tiempo, pero noté como me iba y empece a tirar chorretazos de semen, que
ella se tragó sin dejar ni gota a la misma vez que le sobrevenía un orgasmo a
ella. << Si, si, prima, trágate todo que no dejes ninguna prueba de tu gran
mamada jajaja, pensaba yo>>. Después me lamió la polla y me la dejó reluciente.
Se levantó de mi cama, se puso su camisón transparente que apenas tapaba ninguna
curva de su esbelto cuerpo y se acostó en su cama como si nada hubiera pasado.
Pero si había pasado. La niña que yo conocía no existía ya y a cambio se había
convertido en una jovencita de catorce años casi perfecta, que me acababa de
hacer una mamada memorable en mi propia cara.


Al día siguiente me desperté antes que ella y me puse a
observarla. Allí estaba mi primita, dormida boca abajo dejando al descubierto
ese culito tan morenito y bien formado. Se le veían las marcas de tomar el sol,
lo que quería decir que no era nudista, pero en cambio me pareció que si que
hacia topless ya que en la espalda no tenía ninguna marca de haber tomado poco
el sol. Me dieron ganas de montarla allí mismo por detrás, pero me contuve por
si acaso. Pero se me ocurrió la idea de que podíamos ir a la playa y así podría
observar mejor ese cuerpazo que tenia para mí el fin de semana. Y el plan se lo
comenté cuando apareció en la cocina , mientras yo preparaba el desayuno. Eso
si, se había colocado un tanga para esconder algo de sus partes bajas.


- He pensado que podríamos ir a pasar la mañana a la playa,
darnos un baño, tomar un poco el sol...


- Buena idea primo, que hace un calor asfixiante aquí en esta
época del año.


Terminamos de desayunar y ella se fue a poner el biquini. Yo
ya tenia puesto el bañador, así que le dije que mientras ella se cambiaba yo iba
al cuarto de baño. Ella se metió en la habitación, pero la puerta no se termino
de cerrar, así que yo me acerqué sigilosamente y me puse a mirar a través de la
rendija que quedaba. Y allí estaba ella, que se iba a poner el biquini. Se quitó
el camisón dejando ver de nuevo su perfil escultural, sus pechos firmes y sus
muslos bien contoneados. Yo ya estaba con la mano por debajo de mi bañador,
masajeando mi polla que otra vez más estaba tiesecica. Arriba y abajo pajeandome
a la salud de la tia tan buena que tenia como prima.


Despues se quito el tanga y busco el biquini totalmente
desnuda. Se puso la parte de abajo y después se coloco la parte de arriba, que
por cierto era bastante diminuta. Yo me fui al baño corriendo a terminar mi
trabajo manual a la salud de mi primita. - Primo, pesado, ya estoy. Sal ya del
cuarto de baño que nos vayamos a darnos un chapuzón. - Voy enseguida guapa. Un
segundo que acabo ya. Salí del cuarto de baño y la vi. Casi la desnudaba con la
vista. Llevaba el biquini puesto y un pequeñisimo pareo que apenas le tapaba
nada, pero le hacia aun mas sexy. Salimos de casa y nos fuimos hacia la playa.
Llegamos a una cala muy bonita y echamos las toallas en la arena. Yo me eché
encima de mi toalla y ella se sentó en la suya y me dijo:


- ¿Me echas crema?


- Si claro prima.


Y cogí el bote y me iba a echar en la mano y cuando la volví
a mirar, se había quitado la parte de arriba del biquini y me daba la espalda.
Se tumbó boca abajo en su toalla y yo le eché la crema. Empecé a extendérsela
por toda la espalda, aprovechando el momento, dándole un masaje tremendo por
toda su espalda, hasta por los costados, rozándome con sus pechos aplastados
contra la arena. Terminé de darle crema por detrás así que se dio la vuelta y me
dijo que se la echara también por delante. Yo estaba alucinando, porque tenía la
oportunidad de sobarle las tetas a mi prima, cosa que no desaproveche, y después
de un breve masaje por su cuello, baje a sus pechos, tan deseados por mi, que
estaban apuntando al cielo y con sus pezones empinados al máximo. Empece a
extenderle la crema por sus pechos, cosa que me estaba poniendo a cien. Unos
pechos tan duros y firmes a mi merced. Yo no podía mas y mi polla estaba tiesa
como un mástil a punto de estallar.


De repente mi prima saco su mano de debajo de su cuerpo y la
dirigió directamente hacia mi cipote, por encima del bañador. Me quedé un poco
parado como sin saber que hacer, pero yo seguí dándole el masaje que poco a poco
fui bajando hasta llegar a sus muslos y los seguí masajeando, mientras ella
metía la mano por dentro de mi bañador y me agarraba mi polla y empezaba a
pajearme. Entonces yo empecé a tocar el interior de sus muslos y toque,
apartando su bañador, los labios de su coño, que empezaban a estar muy húmedos.
Ella pegó un respingo pero siguió en su empeño de pajearme en publico y allí
estaba, con su movimiento rítmico a un lado y a otro. Yo mientras jugueteaba con
sus labios y ella abrió un poco mas las piernas y me dejo vía libre para
juguetear con su clítoris. Ella se estaba poniendo muy cachonda, porque soltaba
unos quejidos ahogados, pero yo seguí jugueteando con su coño hasta que le fui
introduciendo un dedo cosa a la que no se resistió, mientras me pajeaba con mas
fuerza. Seguía introduciendo y sacando el dedo hasta que decidí meterle el
segundo y empezar a retorcerlos en su interior. Ella se estaba muriendo de gusto
hasta que al unisono tuvimos un orgasmo. Yo me corrí en la toalla, que dejé toda
perdida y ella se quedo extasiada en la toalla. Yo termine de extenderle la
crema y me tumbé boca abajo, para que no se me notase el empalme que aun tenia,
sin importarme el pringue de semen que había dejado en la toalla. Ella se dio la
vuelta y se tumbo también boca abajo mirándome fijamente a los ojos.


-¿ Te acuerdas de cuando jugábamos a la consulta del medico,
nuestro juego favorito?, me dijo. Que inocentes éramos ¿Verdad? Aunque ahora
hemos crecido y podríamos intentar ver si nos acordamos de cómo se jugaba luego
en casa ¿no? Porque desde luego has pegado un cambio tremendo primo y tienes una
polla imponente.


- Tu tampoco te has quedado atrás Aída. Te has hecho toda una
mujer con unas curvas que quitan el hipo y parece que con alguna experiencia,
pues la mamada que me distes anoche en la cama fue impresionantemente agradable.


Ella se quedó un poco extrañada, pero enseguida me sonrió, me
guiñó un ojo y me dijo que le encantaba que me hubiese gustado. Que tal vez la
repetiría luego en casa si jugábamos a la consulta del médico. A lo que yo le
respondí, que me moría de ganas de jugar con ella a nuestro juego favorito El
resto de la mañana la pasamos tomando el sol, y pegándonos buenos baños en el
mar, que estaba en calma. Siempre intentando rozarme lo mas posible porque se
había convertido mi prima en una droga para mi. Y ella se dejaba frotar, con lo
que cuando ella salía del agua, me tenia que quedar yo a pajearme de nuevo
mientras veía salir su cuerpo moreno del agua y chorrear todo el agua desde su
pelo por su espalda hasta sus muslos y tobillos. Era una diosa andante. No sabia
cuanta reserva de semen me quedaba en mis testículos, pero creerme que en unas
horas lo iba a descubrir. Ya era la hora de comer y decidimos irnos a casa a
comer algo, aunque la verdad, que lo que me nos me apetecía era comer comida.


Me quería comer a mi prima que me llevaba todo el fin de
semana poniéndome muy malo y ya parecía más fácil ya que me declaró abiertamente
sus intenciones de jugar a los médicos conmigo cuando llegásemos a casa. Al
llegar a casa ella fue a ducharse y yo me fui a ver si veía algo que preparar,
pero solo podía pensar en estar cabalgándola y estar sobando ese cuerpo que ya
me tenia loco perdido. Así que saqué unas pizzas del congelador y me fui a la
habitación a prepararme para ducharme a ver si se me bajaba esta calentura. Me
quite la camiseta, el bañador y me puse una toalla alrededor tapándome mis
partes. De repente salió ella del cuarto de baño con el albornoz desabrochado,
tal y como lo hizo ayer. Allí estabamos, uno frente al otro mirándonos sin parar
hasta que me dijo:


- Venga, primo ¿Te asustas de verme así? Cuándo éramos críos
nos veíamos y nos tocábamos ¿Es que a cambiado algo? Tu sigues siendo mi primo
del alma. Anda, venga, ve a ducharte que comamos un poquito y veamos un poquito
la tele.


No sabía qué contestarle, así que sólo me salió un <<De
acuerdo, Aída>> y me fui al cuarto de baño acelerando el paso pues a través de
la toalla se notaba mi incipiente empalme de polla, a lo cual ella contestó
riéndose abiertamente. Me duché y se me bajó algo el empalme. Me sequé y me puse
la toalla alrededor de mi cintura y salí del baño. Cuando llegué a la habitación
estaba mi prima tumbada en la cama, de lado, con el albornoz abierto y me dijo
<< Anda, ven un momento aquí que quiero decirte una cosa>>. Yo me acerque, y de
repente me tiró de la toalla y me la quitó, con lo que me quede totalmente
desnudo ante ella. << Ven, vamos a jugar a los médicos como hacíamos antes.
Túmbate aquí conmigo ¿Quién es el primer paciente?>>, me preguntó, a lo que le
respondí que me daba igual, así que me hizo relajarme con lo que me tocaba ser a
mí el primer paciente. Se quito el albornoz, con lo que se quedo como la
trajeron al mundo.


Totalmente desnuda ante mis ojos y sabia que iba a disfrutar
mucho de esa consulta medica, así que me dispuse a disfrutar. Se puso encima de
mí y me estiró los brazos hacia la cabecera de la cama. Me dijo que me quedara
con los brazos así, que yo era el paciente y que por ahora no me tocaba sobar
nada de nada. Le hice caso y mantuve mis brazos hacia atrás. Ella empezó a
acariciar mis brazos conforme iba bajando hasta que rozaba sus pezones con mi
cara, pero cada vez que intentaba besarlos, me los apartaba. Fue besándome poco
a poco hasta llegar a mi cuello, que empezó a besar con dulzura pero cuando me
vine a dar cuenta me había dejado un chupetón morado en el cuello. Siguió
bajando, moviendo sus caderas, hasta llegar dándome pequeños besos a mi pecho en
donde se recreo un rato bastante largo propinándome mordisquitos en mis tetillas
y chupándomelos como si de ellos quisiera sacar algo. Fue deslizando su cuerpo,
hacia abajo, hacia mis piernas, bajo por mi polla tiesa hasta acomodarse entre
mis piernas que hizo que abriera y fue bajando lamiendome hasta llegar a mi
ombligo, en donde metió la lengua y estuvo jugando un buen rato. Y después
restregándose con su melena y sus tetas por todo mi cuerpo, bajó hasta llegar a
mi cipote que estaba enorme.


- Joder primo, que polla tan grande tienes. En estos cinco
años te ha crecido bastante y ya ha dejado de ser una pequeña pilila para ser un
pollón tremendo, que me lo voy a comer todo y no voy a dejar nada para ti.


- Pues primita, tú tampoco te quedas atrás, porque de esa
niña regordeta ya tan sólo queda el nombre. Has echado un cuerpo tan
espectacular que seria capaz de estar echando polvos toda la vida contigo sin
parar.


Se dio la vuelta y se puso sobre mí, quedándose en la misma
postura de cuando anoche me hizo la mamada mientras yo me hacía el dormido, con
lo que mientras me iba a hacer la mamada, se podía restregar por todo mi cuerpo
con su coño y sus tetas apunto de estallar. Comenzó a besar mi glande, mientras
con las dos manos me la agarraba y me tiraba hacia abajo como si quisiera que me
creciera más. Luego siguió jugando con su experta lengua subiendo y bajando por
toda mi tranca mientras continuaba acariciando mis huevos. Comenzó a metérsela
en la boca, poco a poco, apretando con los labios hasta incluso hacerme un poco
de daño y luego soltando un poco la boca, apretando y soltando mientras rodeaba
mi falo con su lengua. Empece a tener espasmos musculares, premonitorios de que
estaba apunto de correrme, con lo que se dispuso a tragar todos mis chorros y
así lo hizo, aunque noté que casi se atragantaba porque me corrí de una forma
bestial, como si llevase meses sin correrme, pero aun así, ella se tragó todo y
hasta parecía que quería mas pues seguía apretando mis huevos y mi polla hasta
que los dejo secos del todo.


- Bueno, la enfermera ha detectado que estás en plena forma y
que no tienes nada grave, así que a ver si el doctor le pasa consulta a la
enfermera ahora que creo que está muy mala ¿verdad?


- No estas mala. Eres mala, enfermera. Pero el doctor te va a
hacer ahora una exploración para ver si estas buena o tienes algo en tu cuerpo
que sea malo. Pero creo que solo va a encontrar cosas dignas de una diosa.


Me levanté de la cama y fui hacia su lecho, donde se había
acostado, totalmente desnuda, boca abajo. Puse mis manos encima de su cuello y
empecé a bajar suavemente hasta llegar a su culo. Empecé a acariciarlo y poco a
poco a apretarlo. Entonces le separé las piernas y fui apretando mis manos hasta
juntarlas en su raja trasera, la cual abrí con ganas y agaché mi cabeza,
empezando a chuparle su entrada posterior. Mientras jugueteaba mi lengua con su
ano, una de mis manos fue buscando su coño, y cuando lo encontré, noté que
estaba muy húmedo. Yo también estaba a doscientos. Mi polla estaba tiesa
dolorosamente, a punto de estallar. Seguí lamiéndole el culo, hasta que le di la
vuelta y me eché encima de ella para acariciarle sus dulces y turgentes pechos,
que eran dos pomelos sólo para mí en este instante.


Los chupé con ganas, mordisqueando y succionando por sus
pezones, que estaban de punta, esperando recibir leche a cambio, mientras los
apretaba y sobaba con pasión desenfrenada. Fui poco a poco bajando, restregando
mi lengua contra su cuerpo, hasta llegar a su coño. Mientras con una mano seguía
sobando fuertemente las tetas, con la otra me dedicaba a tocar y juguetear con
los labios vaginales de mi primita, la diosa de ébano, dado su moreno. Separaba
sus labios y mi lengua buscaba juguetear y saborear su clítoris a lo que ella
respondía con movimientos rítmicos de éxtasis, mientras le daba este masaje con
lengua en su centro del placer. Seguí chupeteando su clítoris e introduje la
lengua en el interior de su coño, absorbiendo cada gotita de humedad que mi
prima soltaba al estar disfrutando tanto. Después empece a meter un dedo dentro
de su vagina. Luego dos y empece a meterlos y sacarlos girándolos para que le
diera mas gusto. Mi polla estaba que explotaba pero tenia que seguir con su
exploración médica.


- Vaya prima, gozas de muy buena salud por aquí abajo, tienes
un coño que solo esta pidiendo polla y mi polla esta libre para darle de comer


- No te pares primo, tu sigue, ahhh, que placer, me encanta
esta revisión agghhhhh, que gusto ahhhhhh


Pero yo ya no podía más, así que le separé las piernas y me
las fui acomodando encima de mis hombros, pues mi enhiesta polla estaba deseosa
de entrar en contacto con su húmedo coño. Así que me fui acercando hasta que mi
glande tocó los labios vaginales ardientes de mi prima.


-Vamos primo, penétrame ya. Estoy deseando sentirte dentro,
así que taládrame hasta meterme los huevos al fondo de mi coño.


Y siguiendo sus ordenes, cuando mi polla encontró la entrada
de su oscura y mojada cueva, de un solo golpe, se la metí hasta el fondo, con
bastante facilidad debido a la lubricación que tenía debido a mi manoseo
anterior, hasta que mis huevos chocaron con sus labios vaginales, con lo que
ella soltó un grito ahogado de placer.


- Sigue cabrón, no pares. Joder que nabo tan delicioso
tienes, dale, dale mas fuerte.


Y así empecé un mete y saca frenético apretándome contra sus
piernas y mientras le seguía metiendo la estaca, le magreaba como podía las
tetas y le metía un dedo en la boca, lo que ella aprovechaba para lamérmelo con
delirio mientras gemía y se movía rítmicamente para no perderse ni un ápice del
placer que esta consulta medica le estaba produciendo. Note que estaba teniendo
un orgasmo, porque se retorcía sin ningún sentido ni dirección. Solo a lo loco y
chillando como una cochina a punto de desangrarse. Así que le saque la polla de
su coño y le di la vuelta, porque realmente lo que desde que la ví el viernes
por la tarde, no podía quitarme de la cabeza era su culo respingón y firme como
una piedra. Así que intente meterle mi polla de golpe, pero encontré resistencia


- No, por ahí no, que no ha entrado nada y seguro que me
duele mucho,.


- No te preocupes, veras como al final te gusta y me dices
que no pare.


Diciendo esto fui tocando con mis dedos húmedos, mi polla,
que ya lubricada puse en su entrada trasera. Empuje poco a poco hasta que metí
lo más difícil, que era el glande. Ella gritó y me dijo que se lo sacara, que
estaba ardiendo por dentro y la estaba desgarrando, pero no la hice caso y
empuje hasta dentro y empecé a bombear. Al principio mi prima no reaccionaba,
pero después empezó a moverse rítmicamente siguiendo el compás de mi bombeo. Y
tras mucho mete y saca, me vine en su interior, una enorme cantidad de chorros
invadieron su culito hasta hace un momento virgen, a la misma vez que ella
sufría otro orgasmo, esta vez múltiple y los dos chillamos a la misma vez, como
desahogándonos.


Nos quedamos tumbados en la cama hasta quedarnos dormidos y
del cansancio nos despertamos el domingo por la mañana. Así que después de
levantarnos y arreglar la casa y no dejar ni una huella de nuestro idilio,
estuvimos esperando hasta que vinieron mis padres y mis tíos del viaje.


Al despedirnos le dije que cuando viniese de nuevo iríamos de
nuevo al medico a lo que ella me contesto que encantada. Mi tía que lo oyó, le
preguntó que si le pasaba algo y Aída, mirándome, mientras le contestaba que
nada, que era parte de un chiste que le conté, me guiñó un ojo y me sonrió
mientras me mandaba un beso con esos labios carnosos que tenía.


 

Por favor vota el relato. Su autor estara encantado de recibir tu voto .


Número de votos: 23
Media de votos: 9.52





Relato: Jugando a los medicos con mi prima
Leida: 15282veces
Tiempo de lectura: 19minuto/s

 





Documento sin título
Participa en la web
Envia tu relato
Los 50 Ultimos relatos
Los 50 mejores relatos del dia
Los 50 mejores relatos semana
Los 50 mejores relatos del mes
Foro porno
sexo
lesbianas
Contacto
 
Categorias
- Amor filial
- Autosatisfacción
- Bisexuales
- Confesiones
- Control Mental
- Dominación
- Entrevistas / Info
- Erotismo y Amor
- Fantasías Eróticas
- Fetichismo
- Gays
- Grandes Relatos
- Grandes Series
- Hetero: General
- Hetero: Infidelidad
- Hetero: Primera vez
- Intercambios
- Interracial
- Lésbicos
- MicroRelatos
- No Consentido
- Orgías
- Parodias
- Poesía Erótica
- Sadomaso
- Sexo Anal
- Sexo con maduras
- Sexo con maduros
- Sexo Oral
- Sexo Virtual
- Textos de risa
- Transexuales
- Trios
- Voyerismo
- Zoofilia


Afiliados
porno
peliculas porno gratis
videos porno gratis
telatos porno incesto
porno español
porno español
travestis
peliculas porno
zoofilia
sexo gratis
escorts
sexo madrid
chat porno
webcams porno
fotos de culos
juegos porno
tarot
juegos
peliculas online
travestis