Incesto, sexo anal ,
corridas, lesbianas, transexuales, maduras etc ..
Podras ver durante 24 horas peliculas porno por solo 1 € o 1 $
En el servidor privado hay mas de 8.000 dvds porno
Pulsa aqui para entrar por 1 € o 1 $
Relato: Las dos hermanas santeras y mi arisca jefa (3)
Las dos hermanas santeras y mi arisca jefa III.
RESUMEN para quien tiene prisa
(Os recomiendo leerlo todo, y mirar la primera y segunda
parte):
Tu Rosa Mª, eras mi jefa pero, cada vez te temía menos y en
mis sueños te postrabas ante mí, y permanecía arrodillada como una perrita.
Y tras esa estancia en África, yo era atendido con un trato
exquisito, por dos preciosidades de color, unas mujeres jóvenes/adultas; que de
algún modo se consideraban respecto a mí, semejantes al las siervas, para su
señor.
Si una me prepara el desayuno, la otra me hace la comida y la
vez siguiente le toca alternar la cena. Y, son muy ardientes, sin negarme nada,
pero os digo que no niegan nada de nada.
Rosa Mª: jefa o no ahora ha cambiado todo; pues me tienes
miedo, ya que en las 3 veces que me has gritado, te ha quedado inexplicablemente
afónica. Y que encuentra siempre esos olores y sabores raros, al estar a solas
con alguien. Y cierra los ojos, te quedas como dormida, alelada o como una
zombi...
Eres una mujer atractiva, y notas mi aceptación; eso ya te da
un extraño placer, tocarte para mí. Has pensado cosas así y es más sueñas con
ellas, tanto dormida, como en una ensoñación y eso que has pensado puedes
hacerlo ahora ante mí. Como te excitas, notas tus latidos acompasados, tanto en
tu corazón como en tu bajo vientre.
Sueñas conmigo y con miss manos que me acariciaban; te hacían
cosas distintas, extrañas. Ya hasta te vas a dormir antes, esperando que vuelvan
los sueños. Eres como "una jonqui", esclava y ligada desear repetir esas
vivencias; aunque para ello tengas que condicionar tu vida, hasta renunciaste, a
tu anterior vida social.
Ahora me dices que quieres estar conmigo, si puede ser en el
interior de tu despacho. Quieres que estemos solos, para poder tener libertad de
hablar y de lo que surja; y tú quieres que surja, por eso te has vestido tan
especialmente. Llevas días con eso en mente, arreglándote y todo; luego en el
último momento te echabas atrás. Pero hoy, has reunido suficiente valor (después
de 10 o más intentos).
Pero te me confiesas, gimoteando, pidiendo ser como mínimo
oída; quien esperaba eso de ti, que antes eras una fiera conmigo (y con todos).
Me cuentas que siente que excito solo con verte y que tiemblas cuando me hablas,
si miras y solo te respondo con monosílabos, te enfureces por haber sido tan
abusiva conmigo (en el pasado).
Preguntas, que si salgo y si falto de mi puesto, han notado
que te interesas por lo que me pasa. Pero estas insegura y deseando que esté
aunque sea una vez contigo; y pruebe si puedo aceptar y darte algo de afecto o
al menos amistad...
En la realidad me toco a mi misma, se eso por como levanto de
mojada, algunas veces recuerdo retazos de los sueños y he de volver a tocas. Y
bueno, algunas veces no me resisto a tocarme, si me has mirado y me hablas.
Te deseo tanto, que a veces mira... Quiero tenerte a mi lado
y ser tuya con todo mi cuerpo y mente para ti. ¡Por favor, no me rechaces [me
dices, más bien suplicando algo, como una niña perdida; solo quieres la
posibilidad de no ser apartada, y conseguir un poco más, aunque sea con
esfuerzos
El fuerte deseo, te hace humillarte, pero esto solo es un
paso que ya has decidido; solo que te ha costado darlo, es como tender un puente
sobre el precipicio. Y luego será más fácil transitar y pasar por el de un lado
al otro. Al menos eso esperas, quieres que tus sentimientos tengan una
posibilidad de salir y de poder expresármelos, aunque sea de vez en cuando…
--Yo: Ahora es distinto Rosa Mª: ¡Solo puedo aceptar algo
parecido a que seas como ellas, pero tú irás detrás, solo eso! ¿Lo entiendes…,
Rosa Mª?
--Mª Rosa: Es duro, pero lo soportaré. Estoy dispuesta a
servirte, como ellas...
Ella recuerda sus ratos de soledad, aun estando con alguien.
Tenía que poner fin e ir a imaginarse en la oscuridad y pensando en mí tocarse.
Eso, cuando ella apenas se había masturbado, por creerlo algo de crías o de
chicas insulsas o insatisfechas (pues ahora eres como una cría, una insulsa e
insatisfecha tu misma).
Quieres ser obscena y serlo para mí, solo de ese modo ya te
mojabas estando a mi lado y tus dedos iban presurosos, para encerrarte en el
W.C. y dar cariños a tu coño bien mojado, receptivo e interpretas el lenguaje de
la autosatisfacción, persiguiendo la rápida venida de tu placer...
--Yo. ¡Eres una mujer que vive sola, es rica y bien
relacionada! Pero elegiste mal el sentido de tu vida, pisando y haciendo daño…
¡Y eso no se me olvida Rosa Mª…!
Ahora lloras, [lo hace, si le salen lágrimas], yo también
lloré por tu causa, como tu bien sabes…
Hablamos un buen rato… y sé que se excita mucho. Le noto
duras, las puntas de sus tetas, esos pezones tan claramente salidos y que se le
pronuncian por lo ardida que está, tanto que hasta se muerde los labios.
Y cierra los ojos, se queda como dormida. Se le sale la
salivita de la boca y se toca por encima de la blusa o del suéter. Ante mí, se
ha quedado como en trance:
Con su mirada baja, comenzó a tocarse sus senos y rozando
superficialmente los pezones, apretándoselos y estirándose de ellos, pero por
encima de la ropa; será por si se presenta alguien, o por si sube el vigilante
jurado, en su ronda (eso ha pasado un par de veces y me dice que si pasa algo).
Le digo que no, y me hace un gesto como compadeciéndome.
ELLA es una mujer atractiva, y noto que ante mi aceptación de
cómo se toca, se excita rápidamente y empieza a ser más aparente en la forma de
acariciarse. Soñé, contigo durante tu viaje, soñé luego y no sabía porque me
excitaba y gozaba tantísimo. Me impuse pasar de ti, y todo me salía mal. Y
empecé a llevarme mal con los tíos, con mis amigas y con todo el mundo.
Sueño, contigo y tus manos que me acariciaban. Me acarician y
tengo que tocarme. Tengo, que tocarme ahora; si tu quieres me tocaré para ti. NO
te pido nada, solo si quieres estar viendo como me toco, si no te doy asco. Te,
te lo pido por favor.
--Yo, pero donde, aquí mismo.
--Mª Rosa: Mejor, en mi despacho y cierro si tú quieres o
donde prefieras, aunque solo sea un rato.
-------------VAMOS AL DESPACHO,
ENTRMOS Y ELLA CIERRA LA PUERTA------------------
Mira, como me tienes… Sin pensarlo dos veces, va y se
desviste y quedándose en sujetador y tanga, muy sexis por cierto [elegidos para
la ocasión]. Se ve que ha planeado esto varias veces, y hoy se ha animado, ha
cerrado las ventanas con pillería.
Pues esto me pasa cuando te veo, hasta tengo que ir al baño.
Antes notaba un picor, creí que era algo que me habían pegado, yo que sé.
Pero no, es que me excito solo con verte y mas si me hablas,
si miras y solo me pasa eso contigo. No, puedo pedir nada. SOLO LO QUE TU ME
DES; QUE ESTES, CUANDO PUEDAS Y NO TE VAYAS…
--Yo: ¿Dónde estás, cuando te tocas y que es lo que te hago?
¿Me tocas, a mí en tus ilusiones?
--Mª Rosa: Si, te… toco, en sueños y fantasía. En la realidad
me toco a mi misma, se eso por como levanto de mojada, algunas veces recuerdo
retazos de los sueños y he de volver a tocas. Y bueno, algunas veces no me
resisto a tocarme, si me has mirado y me hablas. Se me despiertan unas ganas
como nunca, y me mojo toda. He de estar 15 o 20 minutos, dentro. Se que notan
algo, pero es superior a mí, necesito eso para no volverme loca.
--Yo: ¿Te corres con solo tus caricias, las que te das a ti
misma? ¿Pero y en sueños?
--Mª Rosa: Te siento tanto y es enorme mi deseo, es que
necesitaba este tipo de cosas. Te deseo tanto, que a veces mira...
<<Me enseña un vibrador, y lo toma, con cuidado. Y me lo
tiende, para ver que hago. Tiene esperanza de un no se que, pues creyó que la
rechazaría; y a la vez, con tiento, se me ofrece, para sentir y conseguir un
algo conmigo [es como si con decirlo, ya encontrase algo de satisfacción]>>.
Quiero tenerte a mi lado y ser tuya con todo mi cuerpo y
mente para ti. Si me dejas, seré como quieras y para lo que quieras. En mi mente
me he torturado, sobre todo pensando que en casa estás con dos chicas jóvenes,
de color y debes de satisfacerlas a la una y a la otra. Yo, podría satisfacerte,
si tú quieres. ¡Por favor, no me rechaces!
El fuerte deseo, te hace humillarte, pero esto solo es un
paso. Yo se que de acuerdo a las reglas, mis "esposas" aceptaran a una tercera;
pero que la van a manipular pues no es de su cultura y no es una hermana. Y eso
se lo digo.
Mira, yo como tú sabes tengo una vida estable y es posible,
pero no seguro que encajes. Ya sabes, que en casa somos tres personas, ellas mis
compañeras son hermanas, y te van a poner a prueba… Sabes, eso te va a doler, a
ti acostumbrada a mandar.
--Mª Rosa: ¡Resistiré eso, si es por ti, no me importa lo que
me venga! Si, puedo verte y que no me rechaces, al menos así como ahora, de vez
en cuando… podría ser así. O sin que ellas lo sepan, también si quieres.
--Yo: Yo me ocupo de ellas, no quiero ocultarles nada. Y no
voy a engañarlas. Además, recuerda lo que me hiciste pasar, ahora harás algo y
si te vienes tal cual, pero vestida y le exponemos estas cosas ellas decidirán.
Esta es una decisión de 4 personas, entiendes...
--Mª Rosa: Es duro, pero lo soportaré. Estoy dispuesta a
servirte, como ellas... Si, me dejas…
--Yo: Puedes hacer lo que ellas, tú… Estás segura de lo que
dices, piénsalo
--Mª Rosa: ¡ESO es bastante para mí! ¡No me importa pagar
un precio!
--Yo: BIEN…, pues empieza ahora a pagarlo… sácate tú misma el
sujetador.
Lo hace, y me mira. Le indico que lo ponga en la mesa. Rodeo,
y tomo su bolso, lleva otro tanga dentro. Miró, está muy húmedo y se lo hago
saber. Se pone más colorada y en el aire se yerguen sus pechos (tiene 35 años).
--Yo: ¡Ahora trae la silla siéntate y en la mesa y tócate
para mí! ¡No te prometo nada, solo ver como expresas tu deseo!
De pronto, se abrió para mí y obscenamente, se quita su
mínima tanga. Y se toca el cuello, los hombros y devotamente me escruta. Examina
mis gestos, con sus dedos se abre la concha.
Sea por excitación o aprehensión, esta perfectamente
depilada, probablemente se arregla así, para tocarse más sentidamente. Se ha
entrenado en sesiones de masturbación, largas y con un regusto amargo. Esas
otras veces, que se tocaba en soledad, pensando en mí.
Ahora, su concha, esta calentándose más y más y se le
empiezan a salir sus calditos, sus deseos se hacer realidad junto a quien ama.
No la reprimo y ella, esta concursando para sea admitida a mi servicio.
Me nota con ella y esa vivencia la cala hasta los huesos.
Corre en una profusión de sensaciones. Quiere sentir un abrazo y lo pide, es
como si me lo dijera, lo leo de su misma mente y se moja, pensando que puedo
acariciarla.
Yo me levanto, me muevo en torno de ella. Esta chica me sigue
con la mirada y quiere saber si haré algo, por mínimo que sea. Le apoyo mi mano
en su cabecita, concretamente en la frente, donde nacen sus cabellos, cierra las
ventanas oculares y pronuncia la introducción de sus dos dedos y se gira hacia
mí.
Bajo mi mano por la cara, juego con sus ojos, con la nariz,
abre su boca y me lame. Se sostiene sentada, pero se abre y arrellana más; ahora
precisamente deseé que se complazca en que yo sencillamente vea como se toca a
sí misma.
Quiere ser obscena y se mojada muchísimo, noto como sus dedos
hacen un cierto chasquido de un coño bien mojado, receptivo e interpretando el
lenguaje de la venida de su placer...
--Yo: Tengo el convencimiento, de que deseas que te bese y te
diga algunas cosas. Pero voy a negarte eso, por lo mucho que tú me has humillado
a mí.
Te he de decir que lo que haces es obvio, lo haces para
satisfacerte a ti misma y contemplo cómo, respiras borbotones de sensualidad,
como no has conocido hasta este momento. Ya noté que te empezabas a venir,
cuando simplemente te quitabas toda la ropa interior.
Tu agradeciste muchísimo, el poder liberarte de tu sujetador
cayó al suelo, dejando al descubierto esos senos que tanto me fascinan. Hiciste
deslizar tus braga/tanga (es mínima, como un híbrido de ambas, de muy buena
clase, selectamente escogida).
Con que gusto, te la bajaste, sin protestar nada (me dije
para mi), pues se ve que lo deseabas desde hace semanas y eras feliz haciendo
que se te deslizara, sacándolo a lo largo de tus muslos, por donde se deslizó,
hasta casi tocar el suelo.
Te miré por un momento y sentí que estabas pillada y con tu
mirada arrobada... ¡Por primera vez, te mire y te deseé un poco, pero eso no te
lo haré saber aún…!
Oírte así tan dispuesta y necesitada, es para una forma de
prepararte, para hacerte entrar en calor. Me reservo de hacer nada intenso,
quiero que mis dos compañeras te hagan acostumbrarte al lugar que te
corresponde, el cuarto como mucho.
Tomo mi móvil, llamo a casa y en una combinación de lenguas y
maneras, hago en entender a Shatja
y Kgaggesa lo que pasa. Creo que no es
necesario, pues se enteran de todo, casi al momento. Ellas se sonríen y dicen
que nos esperan y que ella sabrá lo que le espera.
--Shatja: ¡Tuya jefa aprender, con ayuda de nosotras! Pero
ella, será tercera en todo. No, importa que ella mayor edad; tu, deshile eso a
ella. No primera, ni segunda y si no hace bien cosas; ella patitas calle. Pero
tú, tranquilo que ella no sabe que si no te ve, se pone mala y no cura nadie.
Esperamos a los dos, si tú quiere.
Detuviste o ralentizaste para ser exactos, para recobre
nuevamente la acción y te acercaste a mí, corriendo con la silla y frotándote
conmigo me dijiste:
--Rosa Mª: Si puedes, haz algo en mí, lo que necesito para
llegar otra vez.
Estoy pensando, que esta mujer va a resolvernos la vida. Es
una mujer que vive sola, es rica y bien relacionada.
Y ella es profundamente infeliz, tanto que no ha encontrado
otra solución que volcarse en el trabajo y en descargar sus tensiones en
alguien. Pero eligió mal, se comportó canallescamente. Y eso lo va a pagar
sirviéndonos a los tres. Y se que, mis compañeras la van a hacer la vida difícil
[al principio].
Hay que empezar a domarla, y este es un buen momento…