Las dos hermanas santeras y mi arisca jefa IV.
Mi vida fue un suplicio, creí enloquecer o tener que dejarlo
todo. Pero, un viaje de vacaciones, tomado por consejo médico y la casualidad de
la oferta de vacaciones a Senegal. Una familia acogedora, que ahora es la mía.
Ahí, tu maldad se truncó y te encadenaste a mí: primero desde la distancia,
luego con tus fracasos amorosos, ahora con tu propia donación –consciente y
libremente, gozosamente-.
¿Como te ves ahora, mujer arisca y orgullosa? No te llaman ni
por tu nombre ahora solo era "tu". Una sirvienta, atareada desde el inicio.
Ella, resistió, pues sabía que la puerta estaba esperándola a la mínima.
Notas, que a ratos es casi como si te meases, con todo lo que
puedes ver y lo que haces, eso como bien sabes es producto de la abundancia de
tus flujos. Estas como loca, llevas horas rozando el inicio de un clímax, pero
sin llegar y..., todo sin apenas hacerte yo casi nada.
Estas calentísima, sorprendida y extrañada de gozar, tras
intentarlo con tantos y no sentir ni un ápice de auténtico placer. Ahora te
llegan paletadas enteras de goces... No, no quieres irte, ni que esto pare. El
resto del tiempo es sombra o noche de Laponia (tienen unos días muy largos de
iluminación, en verano y muy cortos en invierno; ahora vives el sol completo e
irradias agradecimiento a todo. Si con eso puedes ser feliz, como antes no
llegaste a imaginar…
Tu vulva y clítoris quieren ser tomados y gritar. Tus dedos,
te penetraban la vagina y deseabas ser ahondada por unas manos distintas (las
mías). Todo puedes darlo, para solo mendigar un poco del placer arrebatador, del
que reciben las dos hermanas… Porque siendo grande tu goce, el de ellas es
mayor…
Hay que empezar a domarla a fondo (me susurran mis
compañeras), y este es un buen momento...
--Yo: Ahora, Rosa Maria lámeme la mano, y llega a correrte,
con tus ojos cerrados. Luego mete tu sujetador y bragas en el bolso, y vístete
así, sin ropa interior. Te dejo gozar durante 10 minutos, solamente con mi mano
y dedos, hasta la muñeca.
Ella como condicionada, se puso a lamer y dejar saliva encima
del envés de la mano y lamer con lengüita y rozarse con labios y nariz. Hasta se
paso la mano por la frente y intentó rozarse los pezones, Pero, le indiqué con
la mirada y con la otra mano, que No. ¡NOOO…!
Tomamos un taxi, ella apretada a mi lado, temiendo un fallo
en el motor del coche, recelosa de que parase y la enviase a su casa. Pero, todo
fue bien; es decir sin incidentes.
Llegamos a casa y ellas abrieron solícitas, y la retiraron de
mi lado. Me besaron y me tomaron, cada una de un brazo. Vestidas más sexy que
nunca. Con solo unas batas y sus braguitas elásticas, de micro fibras y con
colores fosforescentes y cubriéndolas de tal forma que debido a su diseño,
semejaban ser eso un mini-pantalón. Las dos prendas estaban realizadas sin
costuras y se amoldaban perfectamente y se desprendieron de las batas, pues la
temperatura era buena en casa.
Tu, trae esto, tu trae lo otro le decían. SIN PERMITIRSE USAR
SU NOMBRE; Rosa Mª solo era tu. Y como una sirvienta, atareada desde el inicio.
Ella, resistió, pues sabía que la puerta estaba esperándola a la mínima.
A la vez, se comparaba con las chicas y estaba en desventaja,
ante unos cuerpos gráciles, bien formados y sin un mínimo apunte de grasa o
cicatriz
Y me desvistieron ante ella, tratándome cual si fueran
geishas y sin limitarse en besarme y apretarse a mí. Y ella, solo haciendo de
percha de las prendas, y viendo como me besaban y tomaban mis manos para
lavarme, en la totalidad, desvestido y ocupándose de todos los miembros y las
diferentes partes de mi piel. BUENO TODOS MENOS EL CULO; EL ANO:
Por que eso, pues para humillarla. Por eso, continuaron con
el adiestramiento de la nueva:
-- Shatja: Tu tonta, quítate la ropa. No ves que nosotras
solo ropa abajo, aprende a hacer como nosotras. Pero, tú no toca a El o tendrás
castigo. Tu ya bastante con ver, nosotras sus mujeres. Tu solo a prueba, no
tienes derecho todavía entiende…
--Rosa Mª: Si, entiendo.
Acto seguido, se desvistió y quedó sin nada, pues no llevaba
ropa interior. Y eso, sirvió de guasa.
-- Kgaggesa: Tu, desnuda, nosotras no, ponte alguna cosa
abajo guarra. Tu no puede ir como putas. No puedes, ir con menos ropa que
nosotras. Ponte algo, sucia ponte algo ahora.
Ella empezaba a notar cosas, diferente. Humillación y
exhibición, y notaba aquellos cuerpos superiores a de ella misma. Y no obstante,
estaba empapada y muy caliente. Al ponerse la braga tomó, la anterior, es decir
la que había usado antes de elegir el conjunto con el que la había visto, en su
despacho. Estaba un poco húmedo, probablemente se mojaba al verme.
Ahora estaba muy excitada; tenía los labios separados, los de
la boca y los de su coño. Empezaba a rezumar de su flujo, y noto que le salía
muchísimo, con una abundancia desconocida. Notó, que era casi como si se mease,
pero era producto de la abundancia de flujos. Estaba rozando el iniciar un
clímax, todo sin apenas nada. Pero estaba calentísima. Y no tenía asomo de ganas
de irse, especialmente por que luego de ponerse ese mínimo vestuario, fueron, se
levantaron y se pusieron tumbadas, comparándose conmigo y en la cama.
Las dos hermanas, Shatja y Kgaggesa tomaron mis manos a la
vez, se pusieron boca abajo, y se hundían los deditos en su hendidura,
entrándose en la raja y tomando conciencia de mis dedos, que empezaron a
moverse... dentro de las vaginas de cada una de las hermanas. Y mi "falo" se me
empinaba más y más.
Shatja y Kgaggesa le dijeron: Tú, ven y sácame mi braga. A mí
también, pero tu no toque mano ni mi piel, o nosotras castigar. Nosotras
quemarte tus pezones si tocas nuestras pieles. Pero si tocas mano o algo de él
te cortaremos tus pezones. Tú piensa, pero no tardes o te castigaremos por
gandula, tienes 1 minuto para encontrar solución.
-----ALGO, EN TU MENTE, TE DICES ESTAS COSAS…:
Bésate, a ti misma y quédate desnuda y abrazándote. Déjate
caer y que tu lengua penetre, entre los dedos de tu mano y sórbelos. Deja que la
saliva baje y luego, deja que caigan gotas de tu propio néctar bucal sobre mis
hombros. Pero, serán ellas, mis dos fieles compañeras las que las lamerán; tú
aún no te mereces eso guarra... ¡Será esa salivación, lo único que tendrás de
mí; tal vez, en mucho tiempo y da gracias!
Te desesperas… entre tus pechos, te das la pasión, que otros
brazos no te dan, aun. Quieres que muerda tus pezones y te transporte a un
jardín de placeres y deleites; pero ese gozo se lo estoy dando a ellas, a las
dos hermanas. Y ellas, siguen turnándose y bajando por mi vientre, besando mi
pubis, de forma tan confiada, gozosa e íntimamente; dándote mucha envidia y
jactándose de sus derechos ante ti.
Para tu turbación, yo separo mis piernas y dejo que te
coloques en medio. Puedes ver y oler, pero no tocar. Puedes frotarte, con la
sábana y la ropa de la cama. Y tu entrepierna pide ser lamida y poder recibir
algo más de pasión.
Tu vulva y clítoris quieren ser tomados y gritar. Ahora no te
explicas, como has vivido, tan ínfimamente la anterior sexualidad. Mientras, tus
ojos se abren para contemplar, que yo gozaba con las dos hermanas; y apenas te
dedicaba unas pobres miradas.
Tus dedos, te penetraban la vagina y deseabas ser ahondada
por unas manos distintas (las mías). Quieres ser amasada, ser una barra de pan y
carne; pues te sientes horneada y necesitas un placer sin tregua, sin demora...
Y quieres que te tomen, que te doblen y te sacudan y te
introduzcan las más variadas cosas (consolador, regulador, bolitas de vidrio, la
boca de una botella,…). Y también notar las partes de mi cuerpo entrando en el
tuyo.
Quieres que todo tu cuerpo, sea más de ese alguien
inalcanzable, alguien que es de dos personas antes que de ti. Y quieres, no
obstante tener alguna oportunidad, harás lo indecible con tus caderas y pubis,
con tu vientre y con tu vagina.
Todo puedes darlo, para solo mendigar un poco del placer
arrebatador, del que reciben las dos hermanas. Ellas, no son sino manipuladoras
de tu deseo; quieren hacerte enloquecer de ganas, para que te entregues, para
que necesites se tomada con virulencia, sin descanso. Así, satisfaceros a su amo
y llegarás a ser como una más de ellas –pero eso, tú; aun no lo sabes-.
Pides, que en algún momento yo me acerque y mire tus senos,
que lama tu vientre, toque tu ombliguito, baje por tus ingles y huela tu vulva.
Te bastará sentir mi respiración, para que embrujada como estás, derramar el
manantial de tus entrañas. Tanto me deseas, que hasta te dejarás matar, porque
por una vez te lama tus flujos, antes que el de ellas (que son muy calientes,
esas dos hermanas).
Quieres agarrarme de los pelos de la cabeza, y apretarme una
sola vez, contra tus muslos; y sacudirte así, frotándote sin limitaciones.
Quieres correrte, cabalgar sin parar y desgarrar las paredes con un grito ronco,
que esta ya a punto de nacer… de tu garganta.
Sabes, que no podrás parar y que el placer es un acreedor
feroz, que te lleva a cotas insospechadas. No has sido feliz, ni siquiera antes
de tus reiteraciones de mala suerte.
Y tus senos, ahora mismo, son dos cimas, quieren sentir una
picoleta clavada y estirarse entre unos dientes (los míos). Y quieres, más que
nada seguir chupando o cuando menos, que ellas no se pongan tantas veces delante
de ti; y que entonces, tú solo tengas las sobras, hasta de las imágenes.
Quieres tener un orgasmo y un agresivo cenit amoroso; quieres
que yo me apodere de ti, tanto… que harás todo lo posible. Incluso lamer el
suelo, si es necesario….
Ves como me expreso con las dos hermanas, mi amor… Y eso,
ya es para ti mucho…; mucho dolor.
Ante ti hay un camino pasional como no creíste que
existiese; y caminas por él. Eso llegará, un día…
Ahora, solo quieres poder aprender, saber como darte más
y mejor. Esas hermanas, saben darse más allá de lo que nunca vistes; están
pendientes del hombre que aman…
--Yo: ¿Tú también quieres aprender, verdad…? Porque, has
vivido una exuberancia de hechos, que antes ni tan solo rozabas. Y sabes que
hay más, mucho más; eso es lo que reconoces y tus ojos envidian de las dos
hermanas. Pero, sabes que tienes la posibilidad abierta; basta con que "no te
niegues lo que quieres…"
Kharlo
¿ Quieres conocerme ?
soy de