La jinete fantasma
La oigo llegar, montada sobre su caballo, acompañada por el
coro de animas que narran su historia...
Después de una condena llega la otra...
Ella fue exiliada por su propia gente... Su propia tribu... Y
condenada a visitar las tierras de Tura, la bruja...
Anduvo durante días, intentando engañar a los terroríficos
morodeadores...
Agotada y hambrienta, llego a una casa.... Llamo a la puerta
con la esperanza de que hubiera alguien... Sabía que quizá se metería en una
trampa aun peor... Pero es que estaba tan cansada y hambrienta.
La abrió una mujer vestida tan solo con una capa violeta que
contrataba con su melena rojiza... La mujer miró fijamente, y de arriba abajo a
la joven india.
-¿Quien eres?
-Soy... Soy...
No fue capaz de decir su nombre... La mujer aun así suavizo
sus rasgos hasta hacerse mas agradable y de confianza...
-Pu... puedo... pasar
La clara mirada de la mujer se clavo en las negras pupilas de
la india.
-Mmm... Claro
Sale de los carnosos labios de la anfitriona.
-.... ¿Tienes hambre?
-Si
Dice nerviosa ella.
La mujer se da cuenta del estado de la chica... Pero tampoco
parece afectarla lo mas mínimo.
-¿Que deseas?
La voz de la mujer era tan fría que helaba la sangre de su
joven invitada. Piensa que siendo mas cortes conseguiría eliminar esa antipatía
que la mujer mostraba con ella.
-¿Me podría dar algo de comer. por favor? Es que me muero de
hambre... Hace dos semanas que no he probado nada de nada
y entonces vio por fin una sonrisa, acompañada de una caricia
sobre los hombros, morenos, fibrosos, y desnudos, de la pequeña india.
-Claro, estas muy delgada...Deberás engordar un poco si
quieres seguir tu viaje
-Si... Si... Eso quiero
La mujer aumento el diámetro de su sonrisa.
-Yo te preparare algo de comer
De pronto la mujer se detiene, mira sus dedos llenos de polvo
y suciedad... Parece molestarse por ello...
-Necesitas un baño... Te lo preparare
Ella se esperaba que la echara de la casa, pareció afectarla
mucho el ver esa suciedad. La reacción final de la mujer la tranquiliza, sonríe
dulcemente a su anfitriona y le agradece aquel ofrecimiento:
-Muchas gracias... Llevo mucho tiempo sin ver un lago donde
bañar mi cuerpo
La mujer sonríe aun mas... Su mirada es aun mas incisiva
-De nada... Un cuerpo como el tuyo no debe ser abandonado de
esa forma
-primero podría comer, no quiero desvanecerme en la bañera
por una bajada de tensión
La mujer niega con la cabeza, la agarra del brazo y la
arrastra al baño...
Unta sales aromáticas y aceites por el cuerpo desnuda de la
chica, la pequeña india no hace nada, la mujer se encarga de bañarla.
Luego volvieron a la mesa con la chica aun empapada.
-¿Que deseas comer ahora?
Tronó la mujer... La india estaba aterrorizada.
-Qui... Quiero... Un donuts de chocolate
La expresión de la mujer pareció dulcificarse...
-¿Chocolate?
Y las yemas de los dedos de la mujer rozaron distraídas la
piel que asomaba sobre el corsé de la joven.
-Siiiiiiii
Las yemas subieron por el cuello hasta posarse sobre los
labios de la chica.
-Te sentara bien
Se da la vuelta y abre un armarito... extrae una caja de
Donuts.
-Tómalos
-Gracias... También querría un poco de arroz
La mujer fue a la cocina y regreso con un tazón lleno de
arroz bien hervido.
La joven se abalanzo hambrienta sobre él-
-Umumum... Que rico q esta... Si q sabe cocinar, eh... No
como mi abuela
La mujer aumento su sonrisa, ahora parecia muy agradable...
Ausente de la duraza inicial.
-Gracias, me gusta cocinar para muchachas como tu
La india se giro y la devolvió la sonrisa.
-Ahora, en pago, harás algo por mi
-¿Como que?
-¿Ves esa hoya?
La india miro a donde la indicaban, una enorme marmita negra
destacaba en una esquina.
-Quiero que me la limpies
-Esta muy sucia... Hace cuanto que no la limpia
La mujer soltó un risita.
-Hace unos meses. No suelo tener muchas visitas
-Ahhh... Comprendo... Bueno pues lo haré. De alguna forma
tendré que pagarla la comida y el baño
La chica comienza a canturrear mientras coge jabón y
estropajo.
-Limpio, Limpio, lo dejare
Tras una hora frotando, la chica, deja la marmita como la
patena... La mujer asiente aprobando el trabajo.
Luego la coge de los hombros y la lleva, empuja, a otra
estancia de la casa.
-¿Mas cosas que limpiar?
-No
La mete en una habitación donde destaca una enorme balanza.
-Ponte sobre esa balanza
La dice la mujer mientras la empuja hacía el artefacto.
-¿Sobre esa balanza? ¿Y por qué?
-Quiero cuan delgadita te ha dejado ese largo viaje... Y si
mi comida ha hecho algo por remediarlo, aunque sea un poco.
La chica esta temblando, pero se arma de valor y avanza hacía
la balanza... No hay porque desconfiar de la mujer, se dice... Todo lo que dicen
de este sitio solo son supersticiones, seguro.
-es muy difícil q engorde tan rápido
Dice para esconder el miedo que aun la domina.
De pronto nota las manos de la mujer asirla por detrás... La
coge para atudarla a subir al platillo, aprovecha para acariciar la piel suave y
cobriza de la chica. La india sigue hablando, nerviosa.
- ...Porque llevo un año intentándolo, así que no creo que
sirva de mucho
La mujer mira el indicador, la ayuda a bajarse y la susurra.
-Al menos te rellenaste un poco
-La tripa esta un poco hinchada de comerme todo tan rápido
El rostro de la mujer se clava en la piel de la chica, cuando
esta se apoya en ella para bajar mejor desde el inestable platillo... La mujer
deja escapaer un gemido de entre sus rosados y carnosos labios.
-... Y hueles bien
Quedan frente a frente, la mujer parece aun mas alta que hace
unos instantes... El cuerpo de la chica es recorrido por mil escalofríos...
-Bueno... Todo es obra tuya
-Si
De nuevo ese tono frío... La manos de la mujer aferran los
hombros de la chica... La acerca a ella...
-No estas mal de peso... Creo que me valdrás como ayuda...
Dentro de la cocina
La chica asiente llena de terror.
La mujer la lleva de nuevo a la sala principal.
-Llénalo de agua y luego ponlo al fuego
La dice señalándola la marmita que momentos antes limpiaba.
-Va... Vale
Si la obedece quizá no la haga nada, piensa.
Mientras cumple la labor encomendada, escucha a la mujer
decirla.
-¿Te han dicho que tienes una piel preciosa?
Ella la mira con miedo, y la responde en un susurro:
-No me acuerdo
La mujer se acerco y desato las cuerdas del corse, el torso
de la chica queda descubierto en su desnudez.... La chica se queda petrificada.
La mujer admira esa piel, parece que se relame al imaginar su sabor...
-Pues la tienes
Las yemas de los dedos de la mujer recorre la piel de los
pechos...
-... Muy suave y...
Toma los pechos sobre las palmas de sus manos, y acerca el
rostro...
-... jugosa
La chica tiembla aun mas... ¿Las leyendas son ciertas?...
Intenta no dejarse vencer por el pánico... Y las supersticiones
-¿Por qué me mira tanto? ¿Qué pasa?
La sonrisa de la mujer descubre sus blancos y afilados
dientes.
-Mmmm... Es hora poner a funcionar el caldero.
La chivca se echa hacía atrás... escapando de las manos de la
mujer.
-El... El... Caldero ¿Quie... Quieres... Cenar?
La mujer se acerca hacía ella... Ella retrocede de espaldas.
-Enciendelo
-¿Quie... Quieres que te cocine algo, verdad?
La espalda de la chica toca la marmita... Se detiene por
temor a volcarla... la mujer la atrapa.
-No... Ya cocinare yo... Luego... Querida
Esto se lo dice a escasos centímetros de su racial rostro.
-Tengo una deliciosa pieza para introducir dentro de él
-Ah... ¿Si?
-Si
-¿Y qué va a ser, pollo o carne?
La chica intenta librarse de aquellas manos... La sonrisa de
la mujer es cada vez mas aterradora.
-Carne
-Ah... ¿Si?
-Una rica pieza rellena de carne
La mujer la suelta, y hecha el contenido de unos sacos en el
agua hirviendo.
-Sigue girando el agua... Solo falta echar la pieza... De
carne... Mmmmm
La mujer se ausenta no sin antes rozar con sus dedos una de
las mejillas de la chica.
La chica sigue girando el agua durante un rato, y luego
decide intentar escapar por la ventana.
Unas extraños brazos la cazan, cuando su cuerpo salía por la
ventana, y la devuelven dentro... Ante los pies de la mujer.
-¿Qué pretendías, niña?
-Como yo ya comí, pues... Ahora me iba... Muchas gracias por
la comida, que estuvo muy rica
La chica se levanta sin perder de vista a la mujer. Esta la
cierra el paso.
-No te puedo dejar ir
La chica la mira suplicante.
-Ya es hora de emprender de nuevo mi viaje
La mujer no se mueve.
-Lo siento, pero no
La chica se hecha hacía atrás... coge carerilla para lanzarse
sobre su captora y huir... Salta y la mujer la agarra al vuelo, la ase del
cuello y la mantiene en vilo a centímetros del suelo.
-Tu piel es digna de mi vestuario
La lanzo dentro del caldero, para que se desprendiera la piel
de músculos y huesos...
Las paredes se deshacen como si fueran de cera... Aparece,
ante mi, ella, majestuosa, a lomos de su caballo, ultraterreno como ella... Las
almas giran a su alrededor... Que la pasó tras caer al caldero, es algo que solo
ella sabe... Pero ahí esta ella, clamando venganza.... Pidiéndome que la
acompañe, para ayudarla en su cruzada.
¿ Quieres conocerme ?
soy de