relatos porno
webcams porno webcams porno webcams porno



Pulsa en la foto
Miriam - 19 anos
 
webcam amateur
Conexion desde su casa
"Imagen real



Pulsa en la foto
Vanesa - 22 anos
 
webcam amateur
Conexion desde su casa
"Imagen real"


Pulsa en la foto
Lorena - Edad 19
 
webcam amateur
Conexion desde su casa
"Imagen real"


Relato: Mi última acampada y mi primera vez


 

24 horas de Peliculas porno
Por solo 1 € = 24 horas

  Elige :
- Acceso por tarjeta

- Acceso por sms
- Acceso por telefono

Incesto, sexo anal , corridas, lesbianas, transexuales, maduras etc ..
Podras ver durante 24 horas peliculas porno por solo 1 € o 1 $
En el servidor privado hay mas de 8.000 dvds porno

Pulsa aqui para entrar por 1 € o 1 $




Relato: Mi última acampada y mi primera vez

  

Un hobbie que tengo y que, por desgracia, ya no puedo disfrutar es hacer
acampada libre. Tomar la mochila y la tienda de campaña y disfrutar de la
montaña.


Una de las últimas acampadas que hice, fue con mi novia y dos parejas más.
En esa ocasión, uno de los chicos, Javier, propuso ir andando hasta nuestro
destino, en lugar de tomar el bus como habíamos hecho en otras ocasiones.


El resto de los participantes declinaron la invitación inmediatamente, ya que se
trataba de unos 150 kms., pero a mi me pareció una buena oportunidad para la
aventura y accedí a ir con él, mientras el resto nos esperaría ya en el
campamento.


Planeamos la ruta y los horarios para evitar que los demás tuviesen que
esperarnos demasiado, pero no logramos acabar hasta el día anterior a la
salida y ya era bastante tarde, así que decidimos hacer las mochilas y dormir
en la casa de uno de nosotros para poder salir temprano al día siguiente.


Por ser la más cercana al inicio de la ruta, nos fuimos a mi casa a dormir.


El enfado de mis padres fue tremendo, ya que no veían con buenos ojos que
dos hombres durmiesen juntos, si además añadimos que mi cama es de
0,80x2, aún peor, pero tuvieron que acceder ya que no podían hacer volver a
Javier a su casa, sería una falta de hospitalidad.


Supongo que mis padres sospechaban ya algo que a mi ni se me pasó por la
mente.


Después de dejarlo todo preparado, nos desnudamos y nos metimos en la
cama, yo le dije que estaba acostumbrado a dormir completamente desnudo,
pero que por estar él, me dejaría los calzoncillos puestos, a lo que él me
respondió que no pasaba nada, que él también tenía esa costumbre y que si yo
quería podíamos dormir sin calzoncillos


– Al fin y al cabo somos dos tíos, no tiene porqué ocurrir nada – dijo.
Yo estaba un poco violento, porque casi nunca había visto desnudo a un
hombre y, claro, menos aún dormir con él.


Nos desnudamos completamente y nos metimos en la cama.


Tengo que decir que yo mido 1,80 y de complexión bastante fuerte y él mide
1,84 y aunque no tenía tanto cuerpo como yo, tampoco era estrecho de
hombros.


El roce era inevitable. Al principio nos pusimos uno en cada borde de la cama y
de espaldas para evitarlo, pero cuando ya fue ganándo el sueño y nos ibamos
relajando, nos fuimos juntando poco a poco, hasta estar totalmente pegados.
Empezé a dormirme y me empezaron a asaltar sueños de vergas erectas a las
que pajeaba con frenesí, lo cual me hacía estar intranquilo y por lo tanto no
podía estarme quieto en la cama.


En uno de los movimientos me dí la vuelta y sentí un dolor repentino en mi
polla, que me despertó, me dí cuenta que estaba completamente empalmado y
que al voltearme había tropezado mi polla con el culo de Javier.


Inmediatamente me aparté, con un miedo atroz a que se hubiera dado cuenta
de lo que había ocurrido, pero en el silencio de la habitación pude escuchar
como su respiración era relajada, por lo que pensé que estaba completamente
dormido.


Yo seguía como mi erección que aumentaba con acometidas tremendas, sólo
de ver la espalda y el culo de Javier frente a mi.


Mientras me encontraba en ese dilema, Javier hizo un movimiento,
aparentemente inconsciente y producto del sueño y pegó su espalda y su culo
completamente a mi pecho y a mi polla que ya estaba a punto de reventarme.


Yo contuve la respiración, pensando en que notaría mi erección si se
despertaba, pero no fue así.


Seguía durmiendo placenteramente.


Ya no podía más, así que me decidí a ponerle la mano en la cadera, para ver si
reaccionaba… y no pasó nada.


Así que fui armándome cada vez de más valor y bajando la mano muy
despacio por su vientre, hasta llegar a su pubis.


Javier no parecía enterarse de nada.


Empecé a juguetear con su vello, mientras mi polla se iba posicionando justo
en su entrepierna, de tal forma que con el capullo estaba rozándole los huevos.
De repente empecé a sentir una especie de palmadas en mi mano, lo que hizo
que me quedase completamente congelado, con la mano en su pubis y mi polla
bajo sus huevos.


Estaba tan aterrado que no me dí cuenta de que las palmadas me las estaba
dando su polla que se estaba poniendo enorme por momentos, con intensos
latigazos.


Intenté adivinar si se había despertado, pero su respiración seguía siendo
relajada, aunque ahora de vez en cuando daba un respiro profundo.
Ya estaba completamente lanzado, esas palmadas de su polla, habían
terminado con todo el pudor que tenía y, eso sí, con mucha delicadeza y muy
lentamente, empecé a palpar sus casi 20 cms. de polla que ya estaba
completamente erecta y había dejado al aire, por lo que pude palpar, un jugoso
capullo.


Era tal el calentón que tenía que no quería ni pensar en que era a un tío al que
estaba tocando y que estaba deseando apretar con mi mano su maravillosa
polla.


Deslicé mi mano hasta acariciar sus huevos y mi capullo, lo que hizo que viese
el séptimo cielo, y en un acto de ímpetu, le agarré la polla completamente.
Javier no parecía enterarse de nada, así que comencé a masajear su polla muy
suavemente, mientras muy lentamente hacía movimientos adelante y atrás
rozándole sus huevos y ano con la mia, lo que me producía un tremendo
placer.


Mientras me encontraba en esta situación, empecé a sentir cómo Javier
empezaba a apretar sus piernas una contra otra, oprimiendo mi polla, con lo
que pude darme cuenta que realmente si se estaba enterando de todo, así que
me dispuse a lamerle el cuello y la espalda, su respiración pasó de la relajación
a tremendos suspiros que mi hicieron temer que los oyesen mis padres, por lo
que solté su polla y le puse la mano en la boca para hacerle entender que no
hiciese ruido.


Comprendió perfectamente lo que quería decir y paró de gemir, pero enseguida
abrió la boca para meterse todos los dedos de mi mano que tenía el sabor de
su polla ya muy lubricada.


Y con su mano izquierda, comenzó a tocarse los huevos y a acariciar mi polla
que estaba aprisionada entre sus piernas, ahora el que gemía era yo, así que
se dio la vuelta lentamente y tomándome la cabeza, me la fue bajando hasta
tener en frente su polla que ya era el palo mayor de la Santa María.


No lo dudé más de 1 segundo, abrí la boca y me la metí hasta el fondo, lo que
me provocó nauseas, era la primera vez y no contaba con aquello, así que la
saqué un poco y me dediqué a comerle todo el capullo, metiéndole la punta de
la lengua en su uretra o recorriendo con ella el anillo.


Por la tensión de sus piernas y manos, estaba disfrutando como nunca,
empecé a ayudarme con la mano y a pajearle mientras le succionaba el capullo
como si quisiera sacarle hasta la última gota de semen y mientras con la otra
mano, le metía un dedo en el ano, que hacía que se contrajese y me metiese
sin querer aún más su polla en mi boca.


Los espasmos no tardaron en llegar y al tiempo que me retiraba la cabeza
surgía una explosión de semen que, incluso, temí que manchase el techo.
Me quedé mirándo ese aparato que nunca hubiera pensado que pudiese llegar
a desear y sin darnos ni cuenta ya eran las 6 de la mañana y el despectador
empezó a zumbar.


Yo estaba totalmente empalmado aún con unas inmensas ganas de tener mi
polla en su boca… pero no había tiempo… mi madre se estaba levantando
para avisarnos y había que limpiar rápidamente.


Limpiamos y nos pusimos los calzoncillos justo un segundo antes de que mi
madre llamase a la puerta y entrase para despertarnos, yo le dí las gracias de
espaldas, para que no viese el estado, que parecía se fuese a quedar así
eternamente, en el que tenía mi polla.


Cuando salió de la habitación, Javier me comentó – Tranquilo, hoy y mañana
dormiremos los dos solos en una tienda de campaña, te devolveré con creces
tus caricias -.



¿ Quieres conocerme ? soy de
  y busco sexo
Inscribete y nos conocemos en el chat 
- Pulsa aqui - Inscripcion gratis -



Relato: Mi última acampada y mi primera vez
Leida: 684veces
Tiempo de lectura: 5minuto/s




Documento sin título
Participa en la web
Envia tu relato
Foro porno
Contacto
 
Categorias
- Amor filial
- Autosatisfacción
- Bisexuales
- Confesiones
- Control Mental
- Dominación
- Entrevistas / Info
- Erotismo y Amor
- Fantasías Eróticas
- Fetichismo
- Gays
- Grandes Relatos
- Grandes Series
- Hetero: General
- Hetero: Infidelidad
- Hetero: Primera vez
- Intercambios
- Interracial
- Lésbicos
- MicroRelatos
- No Consentido
- Orgías
- Parodias
- Poesía Erótica
- Sadomaso
- Sexo Anal
- Sexo con maduras
- Sexo con maduros
- Sexo Oral
- Sexo Virtual
- Textos de risa
- Transexuales
- Trios
- Voyerismo
- Zoofilia


Encuestas

Afiliados
porno gratis
webcams porno
sexo
travestis
television porno
sexo gratis
porno
porno gratis
zoofilia
sexo anal
lesbianas
hentai
relatos eroticos
videos porno por sms
videos de incesto
asiaticas follando
videos porno