Les cuento que me llamo Ezequiel y tengo 22 años, estoy de
novio con Micaela hace un poco más de 2 años. Yo soy flaco y bastante alto, no
soy un Brad Pitt pero no me ha ido mal con las mujeres. Micaela es muy linda
mide cerca de 1,70 es castaña oscura, tiene unos lindos pechos y una cola muy
respetable.
Mica vive en su casa con sus padres y María su hermana de 14
años.
María, la hermana de Mica, había pasado inadvertida como
mujer para mi hasta hace unos meses durante los cuales empezó a salir con
amigas, verla toda arregladita para salir me ponía a mil y muchas veces me
causaba erecciones las cuales se me complicaba ocultar.
Lo que les voy a contar ocurrió el sábado pasado en la casa
de mi novia.
Los padres de ella no estaban, se habían ido a su casa en la
playa, estábamos Mica y yo viendo tele y María en la computadora, a Mica se le
antojó ir al shopping y yo le dije que si, pero solo por media hora porque a las
5 empezaba el partido, y yo no me lo quería, perder, ella me juró que no
tardaríamos más que eso, le avisamos a María que estaríamos fuera mas o menos
media hora y nos fuimos.
Bajamos por el ascensor y saliendo del edificio nos
encontramos con Andrea, la mejor amiga de Mica, cuando le dijimos que íbamos al
shopping ella dijo que también venía ya que se tenía que comprar ropa porque de
noche tenía una fiesta. Yo al miré a Mica y ella entendió perfectamente, dos
amigas juntas en un shopping nunca podrían tardar menos de media hora y yo me
perdería el partido, entonces ella me dijo que me quedara que no pasaba nada. Yo
no me opuse en lo más mínimo, le di un beso y subí.
Entré como si nada ya que la puerta había quedado abierta,
iba a la cocina a servirme agua, cuando sentí un ruido raro, venía del cuarto de
María, me acerqué en silencio y noté que la puerta estaba entornada, me asomé y
vi. en el monitor de la computadora como un negro tenía toda su pija metida en
la concha abierta de un rubia espectacular, el sonido estaba bastante bajo, pero
se alcanzaban a oír los gemidos de la rubia, yo no lo podía creer, la muy zorra
de mi cuñada viendo pornografía. Mi sorpresa fue mayor cuando incliné mi cuerpo
para ver un poco más, y la vi. a Maria, recostada en la cama, con los ojos
cerrados, metiéndose la mano dentro del pantalón y masturbándose tranquilamente,
pensando que estaba sola en la casa.
Abrí suavemente la puerta, entré, y le pregunte como andaba.
María saltó de la cama, totalmente sorprendida, no sabia que
decir, me miró y me dije que se había quedado dormida. Yo me reí y le pregunté
si siempre se dormía con la mano ahí y mirando una porno.
María no sabía que hacer, estaba roja como un tomate. Yo le
dije que se tranquilizara, que a mi también me gustaba la pornografía y que no
estaba mal masturbarse, me senté a su lado y le dije que esa peli no la había
visto y que me interesaría mirarla. Me senté como si nada y me puse a ver la
película, ella sin saber que hacer hizo lo mismo.
Obviamente a los 5 minutos, yo estaba a mil y no había
pantalón en el mundo que ocultara la rigidez de mi pene. Nuevamente me vi.
sorprendido al notar que Maria miraba la zona de mi miembro a cada rato.
Ya estaba jugado, la miré y le pregunte porque miraba tanto.
Ella se puso avergonzada nuevamente. Acto seguido le pregunté si alguna ves
había visto una, ella me dijo que solo en películas, obviamente le pregunté si
quería ver la mía, ella dudó y eso me alcanzó, me levanté me baje el pantalón y
saqué mi pene. Mi pene es normal, más o menos de unos 15 centímetros y un grosor
normal.
María lo miró y dijo que el del negro de la película era más
grande, yo me reí y le dije que por algo el estaba ahí y yo acá, ella también se
rió y eso me dio mas confianza, estaba seguro de que iba a ser mía.
La siguiente pregunta era obvia: ¿la querés tocar?, ella dijo
que no, y yo le dije dale, no seas pendeja, tratarla de niña siempre la hace
hacer todo lo que quiero. Levantó la mano lentamente y agarró mi pija con toda
la palma, debo decir que hice un gran esfuerzo para no acabar ahí mismo.
Maria dijo que si estaba bien que mi pija estuviera caliente,
yo le dije que si, que si no le pasaba lo mismo a su chochita cuando se
excitaba, ella dudo y me dijo que si.
Soltó mi pene y se alejo hasta tocar la pared con la espalda,
se recostó y me quedo mirando, yo le dije que ahora me tocaba a mí, que ella
había tocado mi pene y que ahora me tocaba tocar su chochita. Ella me dijo que
ni loca, entonces le dije que tendría que contarle a sus padres y a su hermana
lo que ella hacia con la computadora en lugar de estudiar, María se sonrojo y me
dijo que bueno, pero que solo un poquito.
Me acerqué y le comencé a sacar el pantalón, ella dijo que
con bajárselo era suficiente pero yo le dije que sino no iba a poder porque sus
piernas iban a estar muy cerradas, ella accedió de mala gana y terminó de
sacárselos.
Yo no lo podía creer la tenía ahí, sentadita en bombacha y
dispuesta a que le tocara la pepita, me acerqué y ya sentí su olorcito a mujer,
cuando le corrí la bombachita me encontré con un delicioso montecito apenas
poblado de suaves pelitos, de nuevo tuve que esforzarme por no eyacular.
Ella no emitía palabra, me acerqué más y procedí, con el
costado de mi mano aguantaba la bombachito fuera de la rajita y con los dedos
mayor e índice separé los labios vaginales, estaba empapada y se lo dije, ella
seguía callada. Iba a pasarle un dedo cuando decidí ir a más, mantuve su pepita
abierta y le pase la lengua de arriba abajo, ella se sobresaltó y me preguntó
que hacía, yo le dije: que, no te gustó, ella dijo que si y fue suficiente para
que continuara con mi faena, volví a pasarle la lengua de abajo a arriba, para
luego comenzar a lamer en círculos, ella empezó a gemir y a acompañar mis
lamidas con movimientos de cadera, yo estaba en la gloria, que pepa tan rica.
Seguí chupando y comencé a acompañar a mi lengua con mis
dedos y con la palma de la mano frotando toda su vulva, María gemía cada ves
más, estaba gozando más que en cualquiera de sus masturbaciones anteriores,
gemía y no paraba de decir: seguí, seguí, no pares.
Chupé su deliciosa y virgen rajita por más de 10 minutos,
hasta que sentí que estaba por correrse, seguí chupándole la pepa y
acariciándola con la mano izquierda mientras con la derecha me bajaba el
pantalón.
Rápidamente me levante y coloqué mi pene en la entrada de su
cuevita virgen, María abrió los ojos y me miró, yo le dije: no me vas a decir
que no querés, ella volvió a cerrar los ojos y se tiró para atrás.
Yo no lo podía creer, apoye una mano en la cama y con la otra
me agarre el pene y empecé a penetrarla, apenas metí la cabeza y Maria empezó a
llorisquear y pedirme por favor que se la sacara, que le dolía mucho, la verdad
era que a mi me había costado meterle la cabeza ya que quizás porque tiene solo
14 años, tenia la pepita muy estrecha, yo no quería hacerla sufrir y se la saqué
y me volví a arrodillar para terminar lo que había empezado.
Le volví a pasar la lengua y le pregunte si estaba mejor,
ella se rió y dijo: si, comémela toda, yo me desespere y empecé a darle la mejor
sesión de sexo oral de su vida, se la lamía de arriba abajo, en círculos, le
metía un dedo, le frotaba la pepa con la palma, le mordisqueaba el clítoris, la
penetraba con la lengua, estuve así por mas o menos 5 minuto hasta que ella no
aguanto más y se corrió en un increíble orgasmo, me apretó la cabeza con las dos
manos contra su conchita y no paró de gemir, como gemía por dios, yo me estaba
deleitando con el delicioso juguito de una nena virgen de 14 añitos, por favor,
que delicia.
Cuando Maria paro de temblar me levante, me acerque y le di
un beso, ella me dijo que le había encantado, yo la mire y le dije, bueno, ahora
te toca a vos.
Ella se hacia la que no entendía, o quizás no entendía
realmente, la mire y le dije, ahora te toca chupármela a vos.
No me costo mucho convencerla y casi de inmediato la tenia
arrodilladita comiéndose mi verga con total lujuria.
Al principio se metía muy poco en la boca, pero después de un
rato se metía mas de la mitad, yo le pedía a cada rato que me mirara, que
hermoso ver la carita de una nena de 14 años que te esta chupando la pija a mas
no poder. Verle esos ojitos y la boca llena de verga hacían que tuviera que
esforzarme para no acabar ahí mismo.
Cuando sentí que estaba por acabar le dije que quería que se
tomara toda mi leche, increíblemente ella me dijo queso. Yo sabia que si le
acababa con media verga en la boca se iba a atorar y no iba a poder tragar
mucho, cundo estaba apunto de eyacular le dije que sacara mi pene de su boca y
que solo chupara la cabeza mientras me masturbaba con la otra mano, así lo hizo,
fue el mejor orgasmo de mi vida, con sus labios envolvía mi glande, mientras con
su pequeña mano me pajeaba como loca, yo le pedí que me mirara justo cuando
acababa, la cantidad de leche que eyaculé fue impresionante, fueron como 5 o 6
lechazos, luego del tercero Maria se atoro un poco, pero siguió pajeandome y
tragando como la mas puta de todas, yo le miraba la carita y le seguía lecheando
la boca lo más que podía, se lo trago todo, estoy seguro que fue la mayor
cantidad de leche que acabe en mi vida y la muy zorra se lo tragó todo, yo no
podía creer. En el final del orgasmo, le agarré la nuca y se la metí con fuerza
hasta el fondo de la garganta, ese último lechazo le debe haber pegado en la
campanilla, ella se soltó se fue para atrás y tosió, me miró y se empezó a reír,
yo no daba mas y también me empecé a reír.
Me recosté al lado de ella, la abracé y le dije, vas a ser
una maquina de coger, los dos nos reímos mucho y ella se fue al baño.
Yo me subí el pantalón y me fui a ver el partido, ya iban 30
minutos y mi cuadro perdía 2 – 0, en realidad me importaba muy poco, me había
echado el mejor polvo de mi vida.
Por favor manden sus comentarios ya que quiero saber si debo
seguir con este juego hasta lograr desvirgarla, ya que luego de este encuentro
no tuvimos oportunidad de estar a solas de nuevo.
¿ Quieres conocerme ?
soy de