relatos porno
webcams porno webcams porno webcams porno



Pulsa en la foto
Miriam - 19 anos
 
webcam amateur
Conexion desde su casa
"Imagen real



Pulsa en la foto
Vanesa - 22 anos
 
webcam amateur
Conexion desde su casa
"Imagen real"


Pulsa en la foto
Lorena - Edad 19
 
webcam amateur
Conexion desde su casa
"Imagen real"


Relato: La curiosidad mato


 

24 horas de Peliculas porno
Por solo 1 € = 24 horas

  Elige :
- Acceso por tarjeta

- Acceso por sms
- Acceso por telefono

Incesto, sexo anal , corridas, lesbianas, transexuales, maduras etc ..
Podras ver durante 24 horas peliculas porno por solo 1 € o 1 $
En el servidor privado hay mas de 8.000 dvds porno

Pulsa aqui para entrar por 1 € o 1 $




Relato: La curiosidad mato

  

Han escuchado el dicho que dice, la curiosidad mató al gato,
bueno en mi caso, a la que casi matan es a mi gata. Me refiero a mi vulva, ya
que he pasado por una experiencia increíble. Algo que ni yo misma, puedo creer
que me haya sucedido. Les diré desde un principio que no soy una Santa, todo lo
contrario, sí me comparan con cualquier otra mujer, lo menos que dirán de mi es
que soy una puta del demonio. Ya que hasta hace poco pensaba, que ya no me
quedaba nada por experimentar, en torno al sexo.



Todo aquello que se puedan imaginar, yo ya lo he realizado. Pero con personas y
hasta con juguetes de todo tipo. Pero jamás ni nunca, había pensado hacerlo con
animales. Hasta que visité, una finca de uno de mis clientes, de paso me dedico
a vender seguros. Pero ese fin de semana él me invitó, ha una fiesta privada. A
la que no era la primera vez que asistía, y de seguro tampoco será la última.
Era un viernes en la noche, cuando Efraín y yo, llegamos a su casa de campo.


En la que ya se encontraban otras personas, un par de chicas
y el resto como unos seis hombres. En principio la fiesta se fue desarrollando
de manera normal y corriente más bien bastante aburrida, digo si estábamos
bebiendo, y además uno de los invitados, salió fuera a fumarse un cigarrillo de
marihuana. Al poco rato casi todos incluyendo a las otras dos chicas, estábamos
compartiendo ese y otros cigarrillos. Como soy de las que le gusta llamar la
atención y que me vean, al poco rato comencé a bailar y ha ir quitándome la
ropa, ante el asombro de las otras dos, y el agrado de los hombres.



Para hacerles el cuento corto, les diré que todo terminó en una tremenda orgía,
las dos santitas al principio, bastante incómodas por mi proceder se mantuvieron
algo retiradas, pero cuando ya a mi me estaban dando tremenda entre dos. Las vi,
una de ellas, le estaba dando el culo a uno de los invitados, mientras que la
otra, se dedicaba a mamar verga como una loca. La cosa es que tanto ellas como
yo lo pasamos de verga en verga. Hasta que en cierto momento, no se si sería la
borrachera que yo tenía o que. Salí de la casa tal y como estaba, me puse a
caminar desnuda por la propiedad, y encontré en mi paseo el pesebre o granero,
realmente es una vieja construcción en madera, en la que guardan algunos de los
animales de la finca. Tal era mi estado, que me he quedado dormida, sobre unos
fardos de paja.


Al día siguiente me levanté con la cabeza a punto de estallar
por lo mucho que había bebido y fumado. Pero cuando me dirigí a la casa, la
encontré completamente sola. Busqué mis pertenencias y gracias a Dios siempre
tengo el sentido común, de ponerlas en un sitio a salvo. En mi cartera encontré
mi teléfono y llamé al desgraciado de Efraín, quien se sorprendió, cuando le
dije que estaba todavía en su finca. Tras disculparse por haberme dejado,
diciendo que él pensaba que me había marchado con alguno de los otros invitados,
me dijo que lamentablemente hasta el día lunes no podía irme a buscar, ya que la
policía de tránsito le había decomisado su vehículo por estar manejando en
estado de ebriedad. Que además su mujer se había molestado mucho con él por la
borrachera, si la pobre supiera lo que pasó realmente en la finca, creo que le
pone el divorcio de inmediato.



Llamé a otras amistades, y por una razón u otra, no podían hacerme el favor de
buscarme inmediatamente. Por comida no tenía problema, pero me la pasé pegada al
teléfono buscando la manera de salir de ese retirado campo, pero me fue
imposible. Por lo que me resigné a mi mala suerte, o por lo menos eso pensaba yo
en ese momento. Decidí darme un buen baño, ya que mi cuerpo apestaba a sexo por
todas partes, además de los evidentes lamparones de leche que se me habían
chorreado por los muslos las nalgas y hasta en mi rostro. Después de comer algo,
y de darme un baño, salí a caminar por los alrededores, para lo que únicamente
me puse la toalla que usé para secarme. Por curiosidad entré nuevamente en el
lugar donde pasé la borrachera dormida, ya dentro vi que Efraín tenía varios
animales, entre los que había un caballo, par de cabras, y no se cuantas
gallinas. Al principio solo me dio algo de curiosidad, pero al poco rato me
marché con rumbo a la casa, ya casi llegando, en el trayecto me encontré al
perro de Efraín, de nombre Bolo. Al verme me reconoció en anteriores ocasiones
me había visto y yo le había arrojado algo de comida. El resto de la tarde y ya
por llegar la noche, estuve leyendo un rato, pero quizás por la fiesta del
viernes en la noche apenas me puse a leer me quedé dormida, ya cuando me
desperté eran como las nueve o diez de la noche. Por aquello de tratar de dormir
de nuevo, me serví un buen trago de ron, y salí fuera de la casa, a ver las
estrellas, a todas estas no me había puesto nada de ropa, únicamente cargaba la
toalla por si acaso alguien llegaba.



Al poco rato, nuevamente Bolo vino hacerme compañía. De lo aburrida que estaba,
me bebí el ron bien rápido. Por lo que entré nuevamente a la casa a buscar más,
y para no estar entrando y saliendo me llevé la botella para fuera. Como estaba
sola tendí la toalla sobre la hierba y me acosté completamente desnuda bajo las
estrellas, de cuando en cuando me daba un trago de ron, mientras me lamentaba de
mi suerte, al estar en el medio de la nada. Estando así acostada, fue que de
momento, Bolo se acercó a mí sin que yo reparase en su presencia, y cuando más
me encontraba concentrada viendo las estrellas. Sentí algo frío que me tocó
entre las piernas. Reaccioné de inmediato fue cuando me di cuenta de que era
Bolo que estaba oliéndome el coño, la manera en que me incorporé, lo asustó y se
alejó por unos momentos, pero al verlo me causó gracia el susto que me había
dado segundos antes. La verdad no se ni lo que pensé en esos momentos. Para esos
momentos ya me había dado unos cuantos tragos de ron y comenzaban hacer su
efecto. Ya que me quedé sentada sobre la toalla con mis piernas bien abiertas.
Cuando se me antojó acariciar al perro por lo que lo llamé a mi lado. Bolo se me
acercó con cuidado ya que si yo me asusté al sentir su nariz entre mis piernas,
el pobre también se había asustado por la manera en que me levanté asustada.



Cuando Bolo estuvo nuevamente a mi lado le dio por ponerse a olerme el coño de
nuevo. Pensaba retirarlo, empujándolo con mis manos, cuando sentí ese calido
áspero y húmedo lametón sobre mi coño completamente abierto. Esa sensación me
recorrió, todo mi desnudo cuerpo. Me impresionó a tal grado que ni siquiera,
hice el intento de retirar su nariz de entre mis piernas. En cosa de segundos,
Bolo se encontraba lamiéndome el coño divinamente. Yo permanecí disfrutando y
deleitándome de lo que su lengua hacía dentro y fuera de mi coño. Al rato Bolo
comenzó a ponerse como nervioso, al principio no entendí que pasaba.


Hasta que lo vi lamiéndose su cosa. A la verdad no se que me
pasó en esos momentos, he pensado que pudieron ser varias cosas, como el estar
sola, desnuda sobre la hierba, algo bebida, y sin más ninguna otra cosa que
hacer. Si a eso le sumo, las sabrosas lamidas de coño que Bolo comenzó a darme.
Bueno quizás fueron otras cosas, el asunto es que cuando Bolo volvió a lamerme,
en lugar de quedarme con mis piernas abiertas, me puse en cuatro patas. Bolo
siguió olisqueando mi coño, y de momento sencillamente se me trepó, como si
fuera la cosa más natural del mundo para él. Casi de inmediato sentí su miembro
caliente abriéndose paso, dentro de mi coño. El solo pensar en lo que estaba
haciendo, del todo desnuda y a la luz de las estrellas, con un perro, me sentí
mucho más excitada. Nunca ni en mis locas correrías, había ni tan siquiera
pensado hacerlo con un animal. En esos momentos Bolo me penetraba como si yo
fuera su perra, lo que me calentaba mucho más todavía. Su miembro entraba y
salía de mi húmedo coño, provocándome mayor deleite y disfrute.



Mi perruno amante, continuaba moviéndose, como un bárbaro, y yo disfrutando que
así lo hiciera. Cuando de momento, comencé a sentir algo totalmente nuevo y
diferente. Lo que llaman el botón, su miembro de momento como que se engrosó
mucho más. Provocándome mayor placer. Si había leído que eso le pasaba a los
perros, y es la manera en que la madre naturaleza los proveyó de una especie de
seguro para embarazar a sus compañeras. Es como un tapón que tiene como fin el
que su esperma no se pierda, o por lo menos eso creo que fue lo que alguien en
algún momento me explicó, en una clase de biología, que estudiaba en la
universidad. Para esos momentos el perro después de haberme follado, con todas
las de la ley. Descargó su chorro de semen caliente dentro de mi coño. Pero se
quedó abotonado a mi coño para mi sorpresa. Les digo que casi me vuelvo loca por
el susto que me llevé, pero por suerte comprendí que sucedía, y sabía después de
un buen rato todo volvería a la normalidad. Como en efecto pasó, pero casi media
hora después, mientras tanto permanecí todo ese tiempo, pegada a la verga de
Bolo. Al finalmente librarme de la verga del animal, me quedé tendida sobre la
toalla tal y como lo había estado la última media hora más o menos. Hasta que
sentí nuevamente la áspera lengua de Bolo pasándomela por sobre todo mi recién
penetrado coño. Fue algo así como que me dieran un delicioso masaje íntimamente.
Después de unos minutos, Bolo dejó de lamer mi coño, y se dio unas cuantas
lengüeteadas sobre su miembro. Para quedarse echado a mis pies.



Aunque no lo crean, me sentí como sí hubiera descubierto el tesoro más grande
del mundo. Alegre, contenta, y lo mejor de todo deseosa de seguir
experimentando. Pero ya Bolo como que se encontraba más que satisfecho por esos
momentos. Por lo que no me puso, mayor atención. Al rato me senté y me di cuenta
que de mi coño chorreaba bastante semen, por lo que apurándome otro trago
directamente del pico de la botella, me puse a pensar donde podría lavarme. Fue
cuando me acordé haber visto en la casucha de madera donde se encontraban las
cabras y el caballo. Una manguera de agua, la que sin más demora fui a buscar.


Al entrar al oscuro lugar tuve la gran suerte de que encontré
el interruptor de la luz, al encenderla con rapidez encontré la manguera. Y
mientras me lavaba bien el coño, me di cuenta que una de las cabras me
observaba. Definitivamente debía ser el macho, yo me encontraba sentada sobre
uno de los fardos de hierba, lavándome el coño con la manguera, mientras me daba
otro trago de ron. Al terminar me sequé con la toalla, y con cierta curiosidad y
algo de morbo en la mente, se me ocurrió el ponerme a pensar que tal sería
hacerlo con una cabra.


Me di otro trago de ron, y comencé a tocar mi vulva, hasta
que mis dedos adquirieron el olor y me imagino que también el sabor de mis
líquidos vaginales. Lentamente me fui acercando al macho cabrío, que se
encontraba en un pequeño corral, curiosamente el animal lejos de sacarme el
cuerpo, se quedó parado con las patas de enfrente sobre la madera del corral.
Con calma me le acerqué, y estiré mi mano hasta que estuvo al alcance de su
morro, por unos segundos me olió los dedos, tras los cuales pasó lengua por casi
toda mi mano. El animal, hacía un ruido raro. Que en lugar de asustarme, era
como si lo escuchase invitarme a que lo probase.



La verdad es que no lo pensé mucho, abrí la pequeña puerta del corral, y
mansamente salió. Me volví a sentar en el fardo de pasto, y por un instante
estuve a punto de echarme para atrás, pero como estaba sola, sí ya había
disfrutado de la compañía de un perro, que de malo podía pasarme sí decidía
hacerlo con el macho ese. Me di otro trago, y tomándolo por los cuernos, dirigí
su cabeza a entre mis piernas. En cosa de segundos, ese enorme cabrío comenzó a
lamerme divinamente el coño. Tanto fue así que rápidamente alcancé otro clímax.
Pero mayor resultó ser mi curiosidad por ver como era la cosa de ese animal.


Como impulsada por un resorte, me tiré al suelo, y comencé a
tocar sus largos testículos con mis manos, en cosa de pocos segundos, el cabrío
se puso como más nervioso, y pude ver que tan larga era su cosa. La verdad es
que no se que me impulsó hacer lo que hice. Pero de momento me dieron ganas de
tenerlo dentro de mi boca, y como una chivita me puse a mamar su verga. Creo que
más por instinto, mi nuevo amante trataba de montarme, por lo que para
complacerlo, sencillamente le di la espalda. En cosa de un santiamén sentí, como
su miembro se alojaba dentro de mi vulva.


Sus berridos para mí eran sumamente excitantes. Pero no
contaba con lo siguiente que pasó. Al otro lado del granero o como se llame eso,
había un pequeño caballo, luego me enteré que se trataba de un pony, y durante
el tiempo que el cabrío me estuvo montando el caballo se dedicó a relinchar y
patear, al punto que hasta me dio miedo de que fuera a romperse algo. Pero
mientras más el caballo relinchaba y pateaba, el cabrío me daba con mayor
fuerza, para mi disfrute. Hasta que sentí su semen correr por entre mis piernas.
Tras lo cual se ha bajado, y como si ya no le hiciera falta se colocó frente a
la puerta de su corral.



Tras dejarlo pasar, fui a ver que pasaba con el pequeño caballo, y me he llevado
tremenda sorpresa. Casi se puede decir que se estaba dando golpes de pecho con
su propia verga. Hasta que me acerqué se quedó más tranquilo. No podía creer lo
que estaba viendo, y la tentación fue mayor que la razón ya que sin encomendarme
a nadie le agarré su cosa con mis manos. De seguro a él pareció agradarle
bastante, se quedó quieto. Su verga ya mostraba algo de semen o por lo menos eso
pensé yo en ese instante, así que tirándome al suelo, comencé a lamerlo. Me di
otro trago de ron, mientras pensaba como me las ingeniaba para probarlo.
Viéndolo de cerca entendí que podía soportarlo dentro de mí, pero creo que mi
mal juicio se debió al ron. Por lo que me coloqué bajo él y con mis manos dirigí
su verga a mi coño que todavía escurría el semen del cabrío. El caballito se
paró en las dos patas traseras, y la penetración fue total. La verdad es que me
puse como una loca, al sentir todo eso dentro de mi coño. Yo busqué apoyo contra
la pared, ya que de no haber sido así, de seguro me hubiera caído encima ese
animal que aunque pequeño, no dejaba de llevarme por delante. El largo rato que
disfruté de la verga del caballo, también me costó algo, en cierto momento en el
que me encontraba más excitada, sentí sus dientes en mi hombro. Siempre me
mordió, pero no fue algo del otro mundo, es más en ese momento fue como que más
excitante para mi. Ya estaba a punto de desfallecer, cuando se debió haber
corrido. Cuando sacó su verga de mi cuerpo sonó como si descorchase una botella
de vino blanco espumoso. Yo quedé bien agotada, y ha duras penas en medio de mi
borrachera, me puse a lavar nuevamente mi abierto y adolorido coño. Como pude
regresé a la casa.



Cuando me desperté me encontraba en el piso de la sala. Por lo visto había
dormido la borrachera casi el día domingo entero, ya no estaba adolorida, pero
me sorprendí, el atrevimiento que tuve de hacer eso con esos tres animales.
Cuando finalmente Efraín me pasó a buscar trató de acostarse conmigo, pero le
dije que me sentía algo indispuesta, pero que si deseaba se lo podía mamar
mientras conducía de regreso a la ciudad, cosa que hice por varios kilómetros.
Pero desde esa fecha ya he adquirido un buen perro, enrasado, tiene algo de Gran
Danés, con otras razas, no es que me piense volver una exclusiva amante de los
animales, pero cada vez que yo quiero, él quiere.



¿ Quieres conocerme ? soy de
  y busco sexo
Inscribete y nos conocemos en el chat 
- Pulsa aqui - Inscripcion gratis -



Relato: La curiosidad mato
Leida: 3817veces
Tiempo de lectura: 9minuto/s




Documento sin título
Participa en la web
Envia tu relato
Foro porno
Contacto
 
Categorias
- Amor filial
- Autosatisfacción
- Bisexuales
- Confesiones
- Control Mental
- Dominación
- Entrevistas / Info
- Erotismo y Amor
- Fantasías Eróticas
- Fetichismo
- Gays
- Grandes Relatos
- Grandes Series
- Hetero: General
- Hetero: Infidelidad
- Hetero: Primera vez
- Intercambios
- Interracial
- Lésbicos
- MicroRelatos
- No Consentido
- Orgías
- Parodias
- Poesía Erótica
- Sadomaso
- Sexo Anal
- Sexo con maduras
- Sexo con maduros
- Sexo Oral
- Sexo Virtual
- Textos de risa
- Transexuales
- Trios
- Voyerismo
- Zoofilia


Encuestas

Afiliados
porno gratis
webcams porno
sexo
travestis
television porno
sexo gratis
porno
porno gratis
zoofilia
sexo anal
lesbianas
hentai
relatos eroticos
videos porno por sms
videos de incesto
asiaticas follando
videos porno