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Relato: Cena con amigos
Me llamo Karina y estuve de novia por varios añitos, pero hace un año nos enojamos y no volvimos a vernos.
La historia es así. Después de 6 meses sin salir, por estudio y depresión, acepte ir de una pareja de amigos que viven cerca de casa a cenar un viernes. Ella ( Eva ), la conozco desde la primaria y somos intimas amigas, y su marido ( Ariel, se casaron hace 2 años ) es muy simpático y siempre nos hace reír con sus comentarios y andanzas.
Comimos pizza con cerveza en su departamento y reímos largo y tendido mientras mirábamos el video del último año de la secundaria de Eva y mío, y el viaje de egresados.
Su departamento es de 2 ambientes, con un living comedor amplio, con un solo sofá cremita de 2 plazas y media ( enorme ), y una mesita ratona cuadrada de madera preciosa, todo alfombrado de lila clarito, haciendo juego con los manteles de la mesa redonda de roble puesta a un lado, y con las carpetitas sobre el aparador. Un televisor de 29 pulgadas sobre una mesa con una cámara digital encima de esas que sirven para ver y charlar con personas por la red y una lámpara de pie con luz regulable de colores naranjas, y sobre la pared pintada de un tono pastel una acuarela marina muy llamativa rodeada de pequeños cuadros que eran imitaciones de algún pintor impresionista. Solo una copia de un Picasso se podía ver en la cocina.
La cena ya había quedado atrás, y seguíamos riéndonos de las anécdotas que recordábamos, mientras nuestros vasos iban vaciándose de a poco ( ninguna de las dos tiene una cultura alcohólica trascendente, somos muy infantiles en ese sentido, más que algunas curdas sencillas no hay nada en nuestro historial, y él ( Ariel ) algo bastante más que nosotras seguro podía tolerar, al menos eso podíamos observar ).
Antes de seguir les cuento como somos mis amigos y yo, a si pueden ir imaginando la escena lo más cercano a la realidad posible y disfrutarlo y comprenderlo mejor.
Soy morocha y como ya les conté me llamo Verónica, llevo el pelo un poco por debajo de los hombros, de estatura media tirando a bajita, de piel blanca y ojos marrones, y poseedora de una enorme sonrisa. Mis medidas son normales 88 – 58 - 92, y soy bonita pero sin exagerar ( y con complejos físicos como todas las mujeres aunque me digan lo contrario ). Estoy estudiando para traductora, y dirección de cine.
Esa noche hacia calor y yo llevaba puestos unas sandalias de verano celestes, que me hacían juego con el pantalón largo de verano que mezclaba el celeste y el azul todo a cuadritos, y el cual se ata con unos cordones a la cintura formando un moño, y un top rosita de mangas cortas abierto por debajo dejando mi ombligo al aire ( esos que limitan tus movimientos ya que si levantas los brazos se ve el borde del corpiño por debajo, pero son muy frescos con altas temperaturas dejando circular el aire por su interior ).
Ariel tiene 28 años, es mas grande que nosotras, es de pelo oscuro y corto, y con ojos verdosos, mas alto que nosotras por media cabeza, y su cuerpo es interesante, debido a que corre y juega al tenis seguido y de chico practico artes marciales, pero no recuerdo específicamente cual en este momento. El es fotógrafo profesional y vive viajando, por el país y sudamérica y es fanático de las novelas de suspenso.
Tenía puestos unos pantalones largos azules con botones y una remera de Greenpace por las ballenas, y calzaba unas alpargatas negras. Y se que tiene un tatuaje en cara interna de la parte alta de la pierna que obviamente nunca había visto, pero Eva si me había informado, que consistía en un símbolo sexual de una cultura asiática.
Y Eva es también morocha como yo, un poquito más alta, de ojos oscuros y rasgos bien marcados, pelo largo lacio bajo los hombros, con una delantera un tanto más grande que la mía y con una mirada muy bonita, que según ella era lo primero en que Ariel se había fijado, además de unas piernas estilizadas y una cola parada ( según Ariel que lo repetía todo el tiempo ). Y llevaba puesto un enterito de jeans celestes de pantalón corto con breteles, y un top negro. Ella es maestra jardinera, y trabaja de ello, y le gusta pintar y hacer cerámicas y esculturas.
La conversación seguía a puras rizas y carcajadas, y las botellas vacías de cerveza de marca Quilmes ya sumaban 5 sobre la mesada de mármol oscuro de la cocina; el televisor encendido estaba dando un especial de música de los 80, con lo cual nos deleitábamos y la luz solo era de la lámpara de tonos naranja pero graduada al máximo para permitirnos ver las fotos.
Ariel estaba sentado en el sillón, en el centro, y era el que mas atención prestaba a la pantalla y de a ratos paseaba por los 80 canales del cable, mientras Eva y yo, ambas sentadas en el suelo como los indios, con nuestras espaldas apuntaladas por el sillón ojeábamos álbumns de fotos comentando cada una de ellas y haciendo memoria.
Y tanto hablar de fotos, llevo a Eva a preguntarme si alguna vez me había sacado una foto subida de tono con un chico, obviamente sin nombrarlo se refería a mi ex novio y le mentí diciendo que no, pero ella siguió con el tema hasta que no me quedo otra que preguntar si ellos si. Y la respuesta obviamente fue positiva, además de confirmarme que las habían publicado en internet.
Y ambos me contaron sutilmente como eran las fotos, a lo cual me sorprendí muchísimo, nunca hubiera creído a Eva capaz de algo así y aunque me contó que en las fotos llevaba puesta una venda para que no se le reconociera el rostro, el resto de los cuerpos si se podían apreciar al desnudo.
Y esta confesión y descripción de las fotos me obligo a confesarme a mí también y admitir que yo también tenía fotos de esas, ya que mi ex novio tras años de insistir logro quebrantar mi voluntad en una noche de vacaciones, con mis viejos de viaje. Y con una polaroid en mano las había tomado con la condición de que sería yo quien las guardara.
Y con eso quise terminar mi exposición pero no lo logre, ya que debí contar mas detalles tal cual Eva lo había echo. Y las fotos eran dos, la primera me tenía a mi de rodillas en el suelo del baño y a Fabián parado a mi lado mientras le practicaba sexo oral, y la segunda con la cámara instantánea en la cómoda y nosotros en plena posición del perrito de costado a la cámara ( mi rostro no se vio completo en ninguna, salio tapado por mis cabellos, pero si se salieron nuestros cuerpos pegados y un poquito mas.
Y esta confesión si logro que se me pusieran un poquito coloradas las mejillas.
Ariel al terminar mi relato acoto. – Ya vieron todas las fotos solo falta que le muestres esas.- Dirigiéndose a Eva.
Karina.- No creo que sea oportuno. Gracias. Tal vez en otro momento. ( le conteste ).
Y todos reímos.
Ariel- Eva también tiene fotos con otro hombre.
Al escucharlo me quede dura, tiesa, no entendía nada, y pensé que venia de reproche hacía Eva la cuestión ( Eva nunca me había contado algo así ), y que comenzarían a discutir, pero no fue así. Eva lo miro (ambas seguíamos sentadas en la alfombra), y sonrío diciéndole que yo no debería saber esas cosas de ella, y que ella había aceptado si se mantenía como un secreto de pareja.
Mi cara lo decía todo, no entendía nada aunque imaginaba algo.
Ariel- Kary es tu mejor amiga, no creo que este mal que le cuentes un poco de tus andanzas.
Eva- Puede ser, pero no creo que sea el momento adecuado para ello.
A- Preguntémosle que opina, y si le interesa saber. Anda Vero si o no?.
Karina - Somos amigas, me interesa saber sus cosas, lo que halla echo no puede ser tan malo si ella aceptó hacerlo, pero si ella cree que no es el momento tal vez así sea.
Eva- Es sobre sexo, tu dime si quieres escuchar.
En una situación normal hubiera dicho que no, pero la cerveza controlaba parte de mí, y no sabia que parte aún, y la curiosidad me invadió.
Karina - Y si, dale…( en tono suavecito ).
Ariel- Por internet y la camarita digital hemos tenido relaciones mientras nos observaban otras parejas. Lo hemos hecho con una pareja de españoles.
Karina - no lo puedo creer. Habla en serio?.
A- Es verdad!!!.
Y Eva lo asentía con los movimientos de su cabeza.
Eva- Si así empezó todo, primero observábamos y nos observaban y era excitante. Mientras nosotros teníamos relaciones sobre la cama, alguien desde España nos observaba y hacía comentarios por el micrófono.
Ariel- Incluso varias veces dejábamos que ellos nos ordenaran que hacer.
Karina - no lo puedo creer.
A- Y después de esto contactamos gente cercana por la red e intercambiamos parejas. Eva estuvo en este mismo sillón con un mexicano, mientras su mujer y yo los observábamos desde la mesa.
Karina - y que sentiste?.
E- Mucha excitación, de ver como el gozaba viéndome me excitaba aún más. Y aprendí a excitarme yo viéndolo a él gozar con otra.
Mi boca estaba abierta de la sorpresa al igual que mis ojos marrones de par en par.
Eva- Esto fue paso a paso, no de la noche a la mañana. Meses tardamos en ello…
Ariel- Nunca te encontraste con alguien que conociste en un chat.
Karina - No, no soy de chatear mucho.
A- y que haces cuando te conectas.
Karina - busco información de temas que me interesan y esas cosas.
Ariel- Fotos?
Karina - si fotos.
Ariel- Fotos de que tipo.
Lo mire fingiendo no entender la pregunta, pero Eva acoto al ver que no contestaba.
Eva- quiere saber la clase de fotos?, categoría sexual digamos.
Karina - Ok, ya entendí!!!. Me gustan las que vienen tipo historieta con toda la escena en desarrollo.
Eva- Desde que aparecen y se van desvistiendo….
Karina - si esas.
Ariel- Y si fueran simples, que categoría buscas.
Karina - grupal, oral.
Ariel- Yo sabia.
Karina - interracial, chicas con chicos de color.
Y ahí reaccione ante el – Yo sabia.( que el pronuncio).
Karina - que sabias???. Increpándolo a Ariel.
A- Tenes cara de sexo oral.
Y mi respuesta fue inmediata y espontánea – Contame de alguna chica que no la tenga.
Y los tres nos pusimos a reír. (eso fue lo mas zarpado que le había dicho en mi vida al novio de mi amiga ).
Eva- y a todas nos gusta las interraciales, no?.
A- Propongo un brindis por internet.
Y todos dimos sendos sorbos a nuestros vasos.
Eva y yo seguimos hablando mientras Ariel fue al baño, y en esos cinco minutos a solas me contó algunos detalles más, y termine de digerir la noticia. Ya no me sentía tan incomoda como al principio (admito que no soy una experta en estos temas y que experiencias como Eva me estaba contando nunca había tenido ). Me contó que al principio estaba preocupada por el futuro del matrimonio ante estas situaciones pero que se disiparon con el tiempo al ver que cada vez se unían más y que las fantasías se realizaban en conjunto y con el consentimiento de ambos al cien por ciento.
La cerveza se acabo y me levante yo para ir a buscar una. Fui a la cocina y tome una Heineken ya que Quilmes no quedaban, la destape con un destapador que trajeron de uno de sus viajes y volví al living-comedor justo cuando Ariel salía del baño. Le di la botella en la mano y me encerré dentro. Tanta cerveza me había dado ganas; ganas que estaba aguantando para no cortar la trama de la conversación.
Obviamente al baño entre con mi cartera como todas las mujeres, y tras unos minutos salí y me senté nuevamente en mi lugar en el suelo. La cabeza me daba alguna que otra vuelta pero nada que no pudiese controlar.
Mi sorpresa fue cuando mire a mi alrededor, y note que estábamos todos en el mismo lugar, pero sobre la mesa ratona donde antes estaba el álbum de fotos ahora había una computadora portátil negra, conectándose a internet con su típico chillido.
Karina - Chicos que hacen?.
Eva- Viste que la ibas a asustar. Solo, quiere navegar un rato.
Ariel- Paveamos un poco nada mas.
E- Si queres vamos a la cocina y lo dejamos solo?.
A- No sean cobardes.
Karina - Si no te zarpas con cosas desubicadas todo bien. Mira que yo soy chiquita. ( Siempre me hago la nena, es una manía que tengo ).
A- Esta bien.
E- No le muestres nuestras fotos quiero tu promesa.
A- De acuerdo mi amor, la tienes.
Y mientras en la televisión mostraban videos de música de tono hot, en un programa de un canal mexicano, Eva y yo conversábamos mientras Ariel navegaba. Primero miro sus e-mails, y luego paginas de autos.
Y nosotras lo controlábamos de reojo mientras hablábamos de nuestros novios en la secundaria. Y nuestras experiencias sexuales desastrosas con ellos.
Al los 10 minutos de navegar sonó un bip. Y Ariel nos aviso que estaba el gallego conectado también.
Ariel- lo voy a saludar.
Eva debe haber notado mi nerviosismo ya que apreté inmediatamente las piernas y ella acoto.
Eva- No te preocupes que no todas las veces que charlamos es para lo mismo, hemos logrado llegar a tener una amistad interesante.
Y en unos instantes ya la pantalla tenia a un gallego sentado frente a la pc mirándonos a los tres. ( al gallego del cual no me acuerdo el nombre le pondré la letra G y no voy a imitar su forma de hablar porque recuerdo lo que decía pero no sus palabras exactas. Si diré de él que en realidad no era gallego sino un Uruguayo que vivía en Galicia desde hacía 10 años y andaba cerca de los 30 ).
Y después de los saludos habituales obviamente la pregunta.
G- Quien es esta tía que los acompaña.
Eva- Karina mi amiga de la infancia. Yo te conté de ella y nuestras locuras en el secundario.
Ariel- Y tu mujer?.
Gallego- De viaje, esta trabajando en Algecira.
Ariel- Y estás solito.
G- Sin remedio. Y tu Karina que cuentas. Estas de novia.
Karina - No por el momento.
G-Eres bonita algo debes tener por ahí. No es así Eva, que nos cuente. Algún tío debes tener intentando conquistarte.
Karina - Un compañero de facultad pero nada serio.
G-Y te lo has tirado ya?.
Eva- Hey.
Karina - Si.
G- Ves que quiere contar, para que te metes Eva.
Karina - No nada más, una noche y eso es todo.
G- Y se lo has comido?.
Karina - Eso no es de tu incumbencia.
Eva- No la hagas rabiar.
G- de acuerdo, perdón.
La conversación cambio de rumbo y se torno mas tranquila, charlamos de las diferencias entre vivir acá y en España, de vinos, política, terrorismo y cervezas y a propósito de ellas vaciamos dos más en la hora que ya llevaba la conversación. Y ahí fue cuando el gallego aparentemente se aburrió y comenzó a preguntar.
G-Eva que color de ropa interior te has puesto hoy?.
Yo justo estaba tomando un trago, y la sorpresa de la pregunta volvió a descolocarme y casi me atraganto con el líquido. Pero a Eva parece que no, porque no tarde ni tres segundos en sacar de mi boca el vaso y volver a respirar que ella ya había contestado que era de color blanco.
G- Como has dicho.
Eva- Que mi ropa interior es blanca.
G- La conozco?.
Eva- No, es nuevo mi conjunto.
Gallego- Allí hace calor, verdad.
Todos contestamos que si.
G- Pues aquí esta nevando y la calefacción esta altísima. Siento que me estoy asando. Con su permiso voy a sacarme ropa.
Se paro y comenzó sacándose la remera negra la cual arrojo por detrás del monitor, y comenzó a desabrocharse los jeans que llevaba puestos.
Eva- Que haces galleguito, te has vuelto loco, esta mi amiga aquí presente.
G- No me vas a decir que no deseas verlo?. Porque Eva yo si deseo mostrártelo. El desnudo esta noche será por lo que veo solo mío.
Se bajo los jeans y se sentó nuevamente en la silla giratoria. Introdujo su mano derecha bajo el slip y se acaricio unos instantes. Ariel se recostó contra el respaldo del sofá, Eva y yo seguíamos acostadas en la alfombra lila y el silencio era total, los tres pares de ojos enfocaban sobre la pantalla. Y yo sentía que ellos, mis dos amigos estaban muy pendientes de mi reacción, como cuidándome, y viendo hasta donde me animaba a llegar para cortar ellos la situación si fuese necesario.
El gallego ya había llevado el slip hasta las rodillas y se estaba masturbando, su pene era de los grandes y su mano lo agarraba desde la mitad bajando y subiendo, cubriendo y descubriendo la cabeza de su miembro el cual se notaba ya bastante lubricado.
La masturbación y el silencio ya llevaban largos minutos y solo el gallego se animo a reanudar la conversación.
G- Eva de que color me has dicho que era tu ropa interior?.
Eva- Blanca.
G- Ariel?.
Ariel- Boxer gris.
G- Karina ? vos.
No conteste, y mis amigos no hablaron. Y tras segundos repregunto.
G- Karina, de que color llevas puesta la ropa interior?.
Fueron unos segundos de gran dilema para mi. Sabia que si contestaba abría una puerta que no sabía a donde conducía, ni si quería traspasarla, pero tampoco quería quedar como la tonta, después de todo no soy una adolescente, y no tendré la gran experiencia sexual pero creo saber lo que quiero mientras se me va presentando. Igualmente confieso que si no fuese por el alcohol otra hubiese sido mi respuesta.
Karina - Roja y blanca.
G- Que bonito, y cual es cual?. Que color arriba y cual abajo?.
Karina - Ambos de algodón rojo y algo de encaje blanco.
G- Y a ese compañero tuyo se lo has comido?.
Karina. Y si.
Parecía que algo había cambiado porque ahora si estaba dispuesta a contestar algunas de sus preguntas.
La situación era muy rara, pero ese tipo estaba digamos que pajeándose a miles de kilómetros, y esa distancia me dejaba relativamente tranquila.
G- y donde fue?.
Karina - en su auto.
Ariel río, y comento que se imaginaba la situación, y dijo que me lo tenía bien escondido, y todo eran risas, pero ese al otro lado de la pantalla no paraba de tocarse.
A- también lo hicieron en el auto?.
Karina - Si, y era muy incomodo.
G- Tenias puesta pollera?
Karina - Una tableada. Pero el nunca terminaba y por eso tuve que agacharme.
G- Fuiste hasta el final?.
Karina - No. Acabo sobre una franela para limpiar el tapizado. Todo era muy romántico como veraz.
G- Ariel, Eva conoce el sabor de la leche, verdad?
A- Si.
Eva sonreía y se levantaba para dejar su vaso vacío sobre la mesa grande.
G- Kary?
Karina - Si, he bajado a tomar la leche hasta el final, ok, contento.
Eva bajo la intensidad de la lámpara supongo que al mínimo, bajo el volumen del televisor aún más y se sentó nuevamente en el suelo pero mas cerca de las piernas de Ariel (que estaba entre ambas) apoyando sus brazos sobre ellas.
G- No te enojes. Dime que estas sintiendo al verme. Que sensaciones te causa lo que ves?.
Karina - No se es raro. Otro día hubiese salido corriendo.
G- Te excita un poco?
Karina - no se si esa es la palabra.
G- Tal vez no te excite por la distancia? Si pudieras verlo más de cerca tal vez seria otra cosa?.
Karina -Tal vez.
Y mientras le contestaba al gallego, gire mi cabeza al ver a Eva moverse. Se estaba poniendo de rodillas y apoyando su cuerpo contra el cojín del sofá y al ver mejor observe que ya tenía el extremo de los dedos de su mano dentro del pantalón de Ariel.
Terrible sorpresa me invadió, y comencé a pensar en mi reacción, pero nunca supe que hacer así que solo me moví un poquito para el otro lado y gire mi cuerpo para ver mejor.
Eva estaba arrodillada y de costado y ahora apoyaba su cabeza sobre el cuerpo recostado de Ariel, y me miraba a los ojos. Yo seguía sin saber como reaccionar, Ariel tenía la cabeza contra el respaldo y miraba el techo seguro evitando mirarme, temiendo a mi reacción, o tal vez para no asustarme. Eva si me miro esperando mi reacción, la cual no llego, creo que esperaba mi consentimiento, y al no obtener nada de mi cerro los ojos y termino de hundir su mano dentro del pantalón.
En unos segundos podía ver como su mano se movía bajo la tela, y el silencio era absoluto. Ariel dejo la mano que estaba de mi lado quieta junto a su pierna, y con la otra comenzó a acariciar el pelo lacio de Eva, acomodándolo suavemente mientras ella permanecía con los ojos cerrados. Ambos se estaban acariciando, y yo tan solo a menos de un metro mirando.
Eva por fin abrió los ojos, pero su mirada ya era distinta, sus ojos se cruzaron con los míos, y note que ya no era una mirada de consentimiento, sino que ya estaba decidida a seguir adelante.
Mi boca seguía abierta y mis ojos no se apartaban de ella que ya no me miraba a mí sino al pantalón de su novio.
Su cabeza estaba sobre los abdominales de él, y su mano seguía moviéndose. Su mirada era hacía abajo, hacía dentro del pantalón que estaba a centímetros de su rostro. Ella seguro ya había levantado el boxer y podía verlo. Seguía agitando su mano, y en unos instantes comencé a ver algo asomarse.
De su pene ya podía observarse la punta y Eva con su mirada clavada en ello, separo tan solo un poco los labios y acerco su boca haciendo que lo perdiera de vista. Ella lentamente comenzó a mover su cabeza de arriba hacía abajo, y cada vez mas velozmente, al tiempo que deslizaba el pantalón hacía abajo.
Yo estaba atónita y ahora excitada. Pero no podía emitir sonido alguno y solo miraba desde la alfombra. Y el gallego comenzó a llamarme…Y tras escuchar varias veces mi nombre mire la pantalla.
G- se quieren mucho, y se desean mucho.
De mi no salía ni una palabra.
G- Estas excitada Kary?.
Susurro estas palabras tres veces por lo menos.
G- Se han endurecido tus pezones?.
Lo mire y asentí con la cabeza.
G- Están duritos.
Karina - Si.
Mi primer monosílabo en largos minutos.
G- Te gusta mirar?
Karina - Aha.
Eva ya tenía todo el pene lubricado y no paraba de besarlo, cuando no estaba dentro de su boca le pasaba la lengua por todo el contorno y mordía la pielcita con sus labios. Una de sus manos dirigía toda la operación, lo llevaba hasta la boca, lo sacaba de ella, lo ponía de lado, y le subía y bajaba la piel, dejando al aire la cabeza.
Pero también note moverse a su otra mano, la cual estaba dentro de su jardinerito, justo entre sus piernas, ella se estaba masturbando, y con el correr de los minutos comenzó a notarse su excitación y a sentirse unos gemidos tenues de ambos.
G- Kary?
Lo mire sin hablar.
G- Desata el moño de tu pantalón…..Animáte, no dejes de hacer algo que deseas. Despacito…
Y mirando a los chicos sobre mi hombro tire de un lado de los cordones y desate mi pantalón.
G- Estas mojada ? Kary.
No solo estaba mojada sino que estaba super tensa.
G- Quiero ver tu corpiño, sube un poco tu top. Vamos cachorra no tengas vergüenza.
Ahora solo lo miraba a el, y accedí. Levante el top sin sacármelo sobre mis pechos, dejando que vea mi corpiño casi totalmente rojo.
G- Noto tu excitación en tus pezones. Me gustan tus pechos, son de un tamaño justo para mis manos. Estas mojada?.
Karina - Aha.
G- Quiero que frotes tus pezones y acaricies tus senos.
No lo obedecí de entrada, mis nervios también estaban presentes.
G-Vamos bonita, haceme caso, disfrutemos…
Y mis manos tomaron mis pechos muy lentamente, cada una froto mis senos y empecé a pellizcar mis pezones sobre la ropa interior al tiempo que apretaba mis piernas.
El gallego seguía masturbándose y me alentaba con palabras dulces, y me incitaba a tocarme por debajo.
Ariel cambio de canal con el control remoto, y al instante comenzaron a sentirse los gemidos de una pareja en un canal prohibido.
G- Pon tu mano bajo el pantalón. Entre tus piernas, bajo tu bombacha… Estás mojada, te sientes mojada.
Vero- Si.
Ya solo podía susurrar y Eva ya tragaba entera la polla de su novio.
Al verlos mejor note que Eva ya tenía desprendidos los tirantes del enterito y la pechera ya estaba baja, dejando ver su top negro.
G- Vamos Karina. Acaríciate solita entre las piernas...Tan solo una mano.
La escena me había puesto realmente acalorada, y los sonidos del televisor la complementaban perfectamente dándome ganas de transgredir, de probar algo nuevo y lentamente deslicé una mano desde mi pecho, por mi pancita, hasta mi pantalón. Metí mi mano dentro separando la falsa cremallera, levantando el elástico rojo de mi ropa interior, y llevando mi mano cada vez mas abajo. Separe mis piernas un poco, y mi mano se abrió camino hasta mi vagina y empecé a frotarme.
G- Estas toda depiladita ?.
Karina - No.
G- Sos peludita ?.
Ya estaba excitadísima. Con una de mis manos apretaba mi pezón y con la otra me masturbaba, frotando en círculos mi clítoris, y entrando la punta de un dedo dentro mio. A los suaves gemidos y ronroneos de Ariel y Eva, ahora comenzaron a sumarse los míos. Realmente estaba masturbándome pensando y viéndolos a ellos hacerlo, y sin olvidar al gallego alentándome con semejante pieza en la mano.
Mi mano se movía velozmente, lo más rápido que podía, siempre en círculos imperfectos en sentido de las agujas del reloj y al revés de ellas. Y lo estaba disfrutando terriblemente, sabía que no faltaba mucho para llegar al primer orgasmo de la noche justo cuando sentí la mano de Ariel ponerse a jugar con mis cabellos oscuros.
Mi primera reacción detuvo el movimiento de mis manos, pero inmediatamente lo reanudaron. Aunque había intentado no pensar en ello sabía que tarde o temprano lo iba a intentar, y aunque no sabía cual iba a ser mi reacción ahora comprendía que iba a ser la de someterme y complacerlos.
Su mano ya jugaba con mi oreja. Y mis gemidos ya eran del tenor de los de ellos.
Mis dedos recorrían mi vagina suavemente. Yo sabía perfectamente donde tocarme, había conseguido gran practica en ello desde que me enoje con mi exnovio. Me ponía como loca el sentir mi dedo entrar y salir, y lo realizaba a una velocidad envidiable. Pero lo mejor era sobre mi clítoris, sentir la yema de un dedo haciendo presión, y acariciando a mil por hora. Comencé a sentirme realmente mojada, estaba lubricadísima, mis dedos así me lo demostraban.
Mi inexperiencia en estas situaciones rozando la orgía hacía que me resultara una situación extremadamente excitante, y con el placer que me daban mis ojos, de verla a Eva pasando sus labios y su lengua por el pene de Ariel en vivo y en directo, sumado al de mis manos termine en mi primer orgasmo de la noche, del tipo desesperante; Creo que todas mis terminales nerviosas se conectaron juntas y llegaron al mismo tiempo.
Mi gemido fue contundente, no fue elevado en la voz y estuvo muy lejos de ser un grito, más bien un profundo y largo suspiro de placer, pero si fue terriblemente convincente, mi cuerpo tembló de placer y a pesar de tener los ojos cerrados fuertemente no pude evitar soltar unas lagrimitas. Sentí un placer intenso, un calor que me subía desde la vagina hasta el pecho, y rápidamente gire mi cuerpo hacia ellos, y la mano que me acariciaba la oreja quedo frente a mis labios intentando secar mi rostro de mis propias lagrimas, pero mi sangre cada vez estaba más caliente, y en un arranque mis labios besaban sus dedos, con besos secos al principio, los cuales con el correr de los segundos cada vez se ponían más húmedos, poco a poco fui separando mis labios dejando entrar de a uno los dedos de su mano y al cabo de unos minutos estos ya entraban y salían de mi boca tan mojados como su pene en la boca de mi amiga.
El se encargaba de mojarme el rostro deslizando los dedos sobre mi.
Estaba verdaderamente excitada, pasaban por mi sensaciones completamente nuevas, mis pezones estaban rígidos y no bajaban tras el orgasmo sino que parecían endurecerse cada vez más, mis pernas estaban extendidas y tensas, y sentía como si dentro de mi vagina me hubiesen acabado, la sentía lubricadísima, y en verdad era que la que había llegado era yo.
Ya no podía más, comencé a desear ser yo quien besara la polla de Ariel, y sin embargo solo la veía a Eva totalmente empeñada en la tarea de chuparlo.
La situación se extendió varios minutos más, Eva practicaba sexo oral con el pene de su novio y yo me comía sus dedos como si fueran uno, al punto de que su mano ya estaba toda llena de mi saliva. Y por fin Eva levanto la vista y me miro con sus ojos penetrantes, sonriendo mientras la punta rígida del miembro salía de su boca y se formaba un hilo entre esta y sus labios, y al ver esa mirada entendí mi papel, solo haría lo que ellos me dejaran hacer y cuando ellos lo deseasen. Y así seguí observando, con las piernas apretadas un rato más, hasta que Ariel por fin hablo.
Ariel- Kary, veni, sentate a mi lado. (Mientras sacaba los dedos de mi boca).
Y rápidamente obedecí, sentándome sobre el sofá a su lado, con las piernas en el suelo, el pantalón desabrochado, el top sobre el corpiño y el cuerpo girado hacia ellos. El puso el brazo sobre el respaldo.
Ariel- Bonito corpiño. Porque no me dejas verte un poco mejor. Sacate el top.
Instantáneamente obedecí. Y pasándolo sobre mi cabeza me desprendí de el dejándolo en el apoyabrazos del sofá sin preocuparme de si se arrugaba o no.
Ariel- Sujetate el pelo.
Y con una gomita que tenia en la mano me ate el cabello por detrás tipo una cola de caballo, dejando mi rostro bien descubierto.
A- Tenes unos ojos muy bonitos, y una boca muy sensual.
G- Pregúntale si le gusta chupar?.
A- Lo has oido, te gusta?
K- mmsi.
A- Te gustaría metértelo en la boca?. Me la chuparías.
Moví mi cabeza de arriba abajo con movimientos cortitos dos veces.
A- Si o no? Bonita.
Karina - Si, te la chuparía. ( En voz bien bajita me pronuncie, como temiendo algún enojo de Eva ).
A- Quiero que me tomes el pene con una mano y me masturbes metiéndolo en la boca de Evi.
Mis ojos marrones al mirarlo le hicieron entender que haría tal cual lo que me estaba pidiendo. Extendí mi mano hasta llegar a él, y espere que Eva lo soltara para tomarlo. Lo agarre bastante arriba y cerrando mi puño sin apretar deslicé la piel hacía abajo, dejando la cabeza roja totalmente al descubierto, y ahora hacía arriba, deslizándose perfectamente gracias a la lubricación que tenía. Mis movimientos comenzaron a hacerse uniformes, y poco a poco Eva comenzó a acercar su boca nuevamente.
Dirigí mi mano hacia ella, y con sus labios bien separados hundió dentro de su boca la polla de Ariel. Ella intentaba no tocarme la mano ya que cada vez que me rozaba yo intentaba apartarla un poco, quería evita el roce, pero con el correr de los minutos nos acostumbramos a ese pequeño contacto ya que prácticamente era inevitable y totalmente necesario ya que mi mano controlaba la situación, y tras unos minutos mas ya nos habíamos coordinado perfectamente. Mi mano y su boca eran demasiado para Ariel que se retorcía con la cabeza en el respaldo, habíamos conseguido una sincronización admirable para tan poco tiempo de practica. Mi mano sujetaba la acalorada y enorme polla, estirando para abajo la piel, y a ese movimiento le seguía la boca de Eva, rozando con sus labios la piel interna y sensible del miembro, mientras la lengua dentro de la boca seguramente se apoyaba sobre la punta intentando sensibilizarla cada vez más. Y cuando mi mano cerrada ascendía, su boca se retraía, se apartaba del pene dejando de único contacto entre ellos un hilo de saliva espesa de la punta a sus labios.
La mano de Eva ya no lo tocaba, estaba apoyada sobre el sofá, y la otra seguía en su delicada tarea de masturbarla. Ella se tocaba delicadamente pero se concentraba más en mamarle con pasión el miembro a su novio que en satisfacerse a si misma. Pero igual ella no paraba de acariciarse y se notaba en el bamboleo que su cuerpo tenía desde las rodillas hasta los hombros, ya que la cabeza estaba concentrada en otra cosa y con movimientos independientes.
G- Kary, tenes una mano libre no?. Me gustaría verla dentro de tu pantalón.
A- Hacele caso, dale, por debajo de la bombacha.
Y así fue como comencé a tocarme de nuevo, introduciendo mi mano lentamente dentro del pantalón y levantando la bombacha. Ahora mis dos manos se movían diferente, ambas estaban ocupadas. Al principio la que lo masturbaba tenía toda la prioridad, intentando la perfección de los movimientos, pero con el correr de los minutos la otra mano comenzó a sensibilizarme nuevamente, y tomo la prioridad, me estaba masturbando otra vez, y alcanzando un climax ideal, mis ojos ya no miraban todo el tiempo el pene, sino que parte del tiempo permanecían cerrados, o en el techo de la habitación cuando mi cabeza se recostaba en el respaldo del sofá.
Y a todo esto, ellos, los hombres seguían piropeándome e incitándome a seguir.
Eva de repente se detuvo, enderezo su cuerpo un poco y con ambas manos se saco el top arrojándolo sobre la mesa de madera grande. Ella seguía arrodillada en el suelo y ahora se veía su corpiño blanco, un muy lindo corpiño con encaje que cubría sus pechos. Los senos de Eva sobresalen bastante de lo que puede tomar una mano normal y se notaban que sus pezones estaban tan endurecidos como los míos. Su enterito o jardinero como quieran llamarlo, ya tenía los breteles sueltos en la alfombra y poco a poco se fue bajando solo hasta que al cabo de unos minutos en los cuales Eva también sujeto su pelo, termino cayendo lo suficiente como para que se pudiera ver la bombacha de ella. La cual hacía juego con el corpiño blanco de algodón, y con cierto toque de inocencia con un moño rojo chiquitito en el centro de adorno.
Ella termino de sacarle el pantalón a Ariel, y regreso a la tarea de besarle el pene desde el suelo.
G- Kary acercate, sacame la remera.
Solté la polla que no había largado ni un instante y sacando mi otra mano de entre mis piernas tome la remera y tire hacía arriba. Listo, el ya estaba desnudo y yo sentada de lado, bien frente a el. Me tomo con su mano del cuello y sin hacer fuerza me fue llevando hacía el, y en unos instantes nuestras bocas estaban enfrentadas, y tras mirarme a los ojos pervertidamente comenzó a comérmela a besos. Al principio por miedo no le correspondí, pero me duro muy poco y al rato ya estábamos trenzados en unos besos de película porno. El seguía perfectamente sentado en el sofá, con las piernas en el suelo separadas y con Eva arrodillada entre ellas, y yo estaba sentada con una pierna en el suelo, y la otra doblada contra el respaldo, y ahora lo comenzaba a tomar con una de mis manos de la cintura y con la otra sujetaba su brazo que me tomaba directamente del cuello. Su otra mano estaba sobre la cabeza de Eva acompañando los ritmos del sexo oral.
Sentía su lengua recorrer toda mi boca, chocar con mi lengua, de a poco todo mi rostro se fue humedeciendo y poniéndose colorado del roce, además me excitaba como me mordía los labios suavemente, de a poco su boca se fue trasladando a mi cuello, uno de mis puntos débiles por excelencia, y ahí comenzó un trabajo delicado mezclando besos y mordiscos. Su mano bajo a mis caderas y luego a mi pierna posándose sobre ella, acariciándome para luego deslizarse sobre mi pantalón, a esa altura ya tenía toda la trompa colorada de los besos, y el seguía besándome el cuello.
Karina - No me dejes marcas en el cuello por favor.
A- Shhhh. Relajate, tenes que disfrutar, no pienses. Me estimula mucho tu perfume, es muy sensual. Me agrada mucho el sabor de tu piel.
La boca ya se deslizaba de mi cuello hasta el bretel rojo del sostén y la lengua intentaba colarse por debajo. La palma de su mano hacia arriba se ubico justo en el centro de mis piernas, y por fuera del pantalón se apoyo con fuerza presionando para arriba, comenzando a rozar despacito, me estaba frotando muy lentamente mientras me besaba. La mano realizaba movimientos cortitos y siempre presionando contra mi vagina, y no fue mucho el tiempo que tarde en comenzar a sentir la fricción en mi clítoris de nuevo. La presión que ejercía contra mi ropa me frotaba placidamente, mi bombacha a esta altura muy mojada se amoldo perfectamente a sus dedos y la delgada tela del pantalón no era obstáculo. Pronto comencé a sentir mi ropa interior separar mis labios, la tela de algodón estaba entrando en mi, sus dedos presionaban cada vez más, y de un momento a otro, al alcanzar cierto punto de excitación mi vagina como muy pocas veces me paso se abrió dejando penetrar aún más el algodón y su dedo. Y ahí si que el roce con mi clítoris comenzó a perderme nuevamente, llegue a un punto que no podía corresponder sus besos, solo recostaba mi cabeza junto a la de él y me dejaba tocar totalmente satisfecha del placer que me estaba dando, y se lo demostraba con gemidos al oído y ronroneos constantes.
A- Me sientes dentro Kary?. Contestame, necesito que me hables.
Karina - Si, seguí, te siento.
A- Que mojado que se siente por aquí abajo.
Karina - Estoy toda mojada.
A- Sabes que, te voy a dejar un recuerdo en el cuello, para que recuerdes mañana que esto es real.
Karina - No, no por favor…
A- Shhh, un subenir.
Y así continuo chupándome el cuello, en lo que se convirtió en un tremendo chupón.
Yo seguía masturbándolo, pero ya no había esa sincronización prefecta, con los temblores que sentía lo hacía como podía, mi mano subía y bajaba y ya estaba tan llena de saliva como la misma polla que estaba agitando.
El y yo nos seguimos besando, y mis pulsaciones estaban al tope. Empecé a besarle el cuello y poco a poco me atreví a morderlo, a jugar con mi mano en sus cortos cabellos.
G- Que envidia que te tengo. Mira las tías que te estas tirando.
Mi boca correspondía sus besos, ya tenía el morro todo rojo, pero mi mano ya no sentía el movimiento de Eva. Ella había cesado de chupar para con sus piernas terminar de sacarse el enterito, ahora estaba tan solo con su blanca ropa interior y observándonos al igual que el gallego que seguía mirándonos y acotando muy poco, la televisión ahora tenía de protagonista los pedidos de una chica que mezclaba gritos de auxilio en ingles y gemidos en una camioneta dentro de una playa de estacionamiento. Mi mano seguía frotando su pene.
Ariel, levanto su mano un poco y apoyo la palma sobre mi barriga deslizándola por la solapa abierta del pantalón, y al alcanzar el elástico rojo metió la mano por debajo. Se deslizó lentamente, acariciando mi piel muy despacito, sus dedos pronto alcanzaron mi vagina y la palma se apoyaba contra el bello de mi pubis.
A- Es verdad que esta toda mojada. Que placer.
Roja de la vergüenza seguí mordiendo su cuello, y así se reanudo el proceso, su mano nuevamente me masturbaba y me hacía gemir levemente, pero ya sin la tela de por medio, y mi mano ya casi no podía pajearlo, solo lo masturbaba de a ratos.
Eva acerco su boca otra vez a la polla y comenzó a lamerla, sus labios me tocaban la mano, y pronto comencé a sentir la lengua rozarme, pero realmente estaba concentrada en otra cosa como para prestarle atención. Ariel me estaba comiendo la boca y mordiéndome por todo el cuello, su mano haciendo presión sobre mi nuca, y uno de sus dedos recorriendo mi interior.
G- Es peludita verdad?.
Ariel-Si que lo es, son rulitos muy suaves.
A esa altura ya balanceaba mi cuerpo de adelante hacia atrás intentando que su dedo me penetrara cada vez más.
Eva se sentó del otro lado de Ariel, y comenzaron a besarse. Ella me miro a los ojos y yo no pude mantenerle la mirada y baje la vista. Mientras ellos se besaban yo continuaba el bamboleo con mi cabeza recostada en el hombro de el.
Mi mano seguía subiendo y bajando la piel de su pene y Eva tras unos enérgicos besos llevo su mano hasta el, y obviamente las dos se lo sujetábamos ahora. Tuve un pequeño amague como para soltarlo pero ella no me dejo, su mano estaba por encima de la mía. Ambas empezamos a pajearlo.
Ariel besaba sus labios con una pasión envidiable, su boca recorría todo su rostro, y no contento con esto comenzó a buscarme a mí. Empezó tocándome la oreja y rápidamente levante la cara y lo bese, nuestros bocas se fundían y yo sentía la respiración de Eva muy cerca, nuestros labios se mordían mutuamente y mi cara comenzó a humedecerse nuevamente. La mayor parte del tiempo mantenía los ojos bien cerrados, nuestras lenguas jugaban, y Eva ahora besaba su oreja. Podía observar como la lengua de ella se perdía dentro, al igual que la mía en su boca. Ella comenzó a acercarse a sus labios muy despacio, su lengua y labios se deslizaban por su mejilla, cada vez estaba más cerca de su boca, boca de la cual yo estaba disfrutando, y por fin llego, a lo cual yo me aparte, deje que se besaran, hasta que el la dejo por mi, y tras unos instantes me dejo a mi por ella, y repitió esto tantas veces como fue necesario para que yo comenzara a besar su mejilla cuando el no me besaba a mi. Y de esta forma fue como mis labios cada vez se alejaban menos de la boca en los intervalos, los labios de Eva y míos cada vez estaban más próximos, y fue Ariel el que tomándome de la nuca impidió mi retirada, y por fin nos besamos los tres.
Admito que desde que ella comenzó a besarlo, lo imagine e inmediatamente lo anhele, Y aunque al principio me dio un poco de pudor, la excitación no tardó en elevarse aún más, mis pezones rígidos me causaban un dolor que me daba placer. Nuestras lenguas se perdían de una boca a la otra y como tenía los ojos cerrados no sabía la lengua de cual de ellos me estaba mojando, claro que la mayoría del tiempo tenía ambas en mi boca.
Su dedo me estaba desgarrando de placer, y esto me impedía pajearlo correctamente, pero como ella también se la tomaba con la mano, el movimiento era el que ella llevaba.
Eva- Te gusta el pene de mi novio?.
Karina Si.
Eva- Me encantaría ver como te la comes?. Quiero que te inclines y la metas dentro de tu boca.
Ariel- Mi amor, quiero que tu amiga le de una buena mamada a mi pija.
Entregadísima como estaba, me fui encorvando mientras Eva sacaba su mano del miembro. Bese su pecho y sus abdominales hasta llegar hasta el. Mi mano aún lo sujetaba y la traje hacía mi boca, separe mis labios y antes de hacerla entrar le di una mirada bien de cerca a ese terrible pedazo que se comía mi amiga.
El primer contacto fue con mi labio superior y rápidamente amolde mi boca a su contorno y la deje entrar hasta que la sentí tocar mis encías, y comencé el juego de entrarla y sacarla de mi boca, y lubricada como estaba se patinaba perfectamente. No me entraba toda dentro por más esfuerzo que hiciese, y comencé a sentir su sabor, y ese gusto a semen me hizo pensar, me estaba comportando como terrible atorranta, pero tenía una calentura impresionante y no podía ni quería parar con esta experiencia.
Mis labios bajaban su pielcita lo más posible y mi mano acariciaba sus genitales, Eva ya jugaba con mi pelo sujetado, y su mano ya no estaba dentro de mi pantalón, pero si masajeaba mi nuca y me presionaba hacía abajo.
Lo besaba de todas las formas que mi mente recordaba, mis labios acompañaban de arriba abajo, y de a ratos lo sacaba fuera de mi boca y pasaba mi lengua desde la punta hasta los genitales, los cuales hasta me animaba a pellizcar con cuidado.
Eva tomo mi mano mientras sentía los ronroneos de Ariel, y la llevo hasta su pierna, apoyándola del lado interno. Y por supuesto mi mano ahí quedo dura. Para eso me faltaba mucho. Y ella lo comprendió y sin pensarlo se deslizo hasta el pene y comenzó a besarlo junto a mí. Ambas compartíamos en nuestras bocas la polla, un rato dentro de su boca y otro dentro de la mía. Y mientras estaba en la mía ella pasaba su lengua sobre mi rostro, y al cabo de unos minutos nos besamos ambas con el pene en el medio de nuestros labios, la saliva se mezclaba, y el sujetaba nuestras cabezas y nos decía que éramos sus putitas preferidas.
Eva comenzó a besarme en la oreja y pronto comencé a sentir sus palabras en voz baja.
Eva- Me fascina verte chupar. Te gusta le leche de mi marido.
Para estar más cómoda me arrodille nuevamente en la alfombra, y Eva hizo lo mismo, y por largo rato seguimos besando ese pene, sus genitales y hasta el contorno de sus piernas.
Eva, no paraba de susurrarme al oído.
Eva- Mojalo bien, mantenlo lubricado.
Y me besaba en la mejilla.
De mi boca entraba y salía a una velocidad asombrosa. Sentía como golpeaba contra mis encias, y se deslizaba por mi lengua. La cabeza estaba de tono rojo intenso y parecía que iba a estallar.
Nos turnábamos en tandas de algunos minutos para tenerlo dentro de la boca. Pero las mas largas eran las mías, ya que cuando no lo hacía me sentía un poco incomoda. Me animaba a corresponder los besos de Eva pero no a iniciarlos.
Al rato ella comenzó a desplazarse por detrás de mí, e intente girar mi cabeza para ver que hacía pero Ariel no me dejo sacar su pene de mi boca, y comprendí que no debía interrumpir mi trabajo. Seguí mamándosela por un buen rato ( tiempo en el cual me acorde de mi ex novio y lo que pensaría de mi si me viera ).
Y Sentí a Eva tomarme de las caderas, ella estaba arrodillada por detrás; me sobresalte pero ya estaba entregada, sus labios volvieron a posarse en mi, pero esta vez en mi cuello, y sentí su pierna acercarse a la mía. Ambas permanecíamos arrodilladas.
El pene permanecía sumamente rígido entre mis manos, y las manos de Eva comenzaron a rodearme desde atrás y a abrazarme, sus pechos los sentí apoyarse en mis espalda, y su boca recorría mi nuca. Dura me quede, hasta que fui relajándome lentamente.
Pronto sus manos comenzaron a deslizarse hacía arriba, hasta mis senos, y sobre mi sostén rojo frotaba mis pezones.
Empecé a respirar cada vez mas excitadamente, mi presión estaba ya por las nubes, sus manos eran las de una experta, se notaba su experiencia masturbandose en los movimientos de sus manos. Pocas veces salvo yo misma había obtenido tanto placer de tocarme los pechos ( en realidad nunca antes una mujer me había tocado un seno ). Ariel continuaba acariciándome el cabello y del gallego no tenía noticias, la pantalla había quedado a mis espaldas.
Eva llevo una de sus manos debajo de mis senos y levantando el corpiño tomo uno de mis pechos, apretando mi pezón sin ropa de por medio. Esta era la primera vez que una mujer me tocaba, y nadaba de placer, Su mano me frotaba suavemente y pronto la otra descendió hasta ubicarse dentro de mi pantalón, y sobre mi bombacha se deslizo aún más abajo para comenzar a masturbarme.
Yo seguía chupándole el pene, pero pronto comencé a ser presa del placer, esas manos me frotaban sin parar, su mano ya estaba sobre mi vagina, y ejercía presión, mi cuerpo estaba sujetado por ella, sus pechos se clavaban en mi espalda, y su mano tomaba mi pecho tirandome hacía atrás, y lo mismo me sucedía por debajo, su mano sobre de mi vagina, me empujaba hacia atrás y por ello mi cola se recostaba contra su pelvis.
Ella me sujetaba por arriba y por abajo, mi cuerpo estaba pegado íntegramente al de ella, mi cola estaba apoyada contra su pelvis y sus piernas arrodilladas. Ella se movía acompañando el movimiento de su mano sobre mi bombacha roja, y ese movimiento lo hacia con su cuerpo, su bombacha blanca apoyaba mi pantalón y golpeaba empujándome hacia delante, y cada vez lo realizaba mas velozmente. Parecía que me estaba cogiendo, mi cuerpo se movía al compás del suyo, y así y todo cada vez que el ritmo me lo permitía hundía el pene entre mis labios.
Su rostro quedaba justo detrás del mío, y sus mordiscos se hacían cada vez más frecuentes.
Me susurraba al oído la forma de besar el pene, y como le gustaba más a el entre otras cosas.
A- Me encanta ver como Eva te coge.
E- Te gusta Vero?. La vamos a pasar muy bien.
A- Me encanta la carita de inocente que tenes, toda roja y mojada.
El bamboleo de Eva siguió largos minutos, y su mano bajo mi pantalón continuo frotándome. Su lengua mojaba mi oreja, y sus dientes recorrían despacio la piel de mi cuello. Su otra mano me sujetaba por debajo de mis pechos pegándome bien fuerte a su cuerpo para mejorar el movimiento.
Llego un momento que comencé a sentir un pequeño dolor en los músculos de las piernas, de tanto subir y bajar, aunque el mayor desgaste lo hacia ella, pero el movimiento seguía y no parecía haber intenciones de terminarlo.
Mi mano seguía aferrada al pene pajeandolo como pudiera, y pasando mi lengua sobre el en la medida que el vaivén me lo permitiera.
Eva me soltó solo unos instantes, sus manos tomaron mi pantalón desabrochado y lo deslizaron hacia abajo en el momento que el vaivén estaba arriba ( como estaba arrodillada solo se bajaron sobre mis rodillas ). Y pronto volvió a aferrarme. Mi cola se apoyo en sus piernas, y sentí el calor de ellas en mis muslos. Su bombacha blanca rozaba contra la mía roja.
Ahora su mano libre tenía mas libertad de movimiento y sobre la tela de algodón comenzó a frotarme más intensamente. La mano de Ariel recorría mis cabellos atados. El movimiento de Eva con su cuerpo seguía siendo estimulante. Comencé a llegar, me sentía a mil, como por explotar, apoye mi cabeza en las piernas de el, y me dedique a gozar. Estaba transpirando de los nervios y el placer. Y así estuve más de 10 minutos.
Luego Eva, me tomo de las caderas y me empujo delicadamente hacia el centro de las piernas de Ariel. Y ahí quede, arrodillada entre sus piernas, y comencé el sexo oral otra vez. Pero no era eso lo que ellos querían, yo no había captado su intención.
Ariel- Veni Vero, sentate a mi lado.
Eva apoyando su mano en el centro de mi espalda me ayudo a incorporarme mientras yo hacia fuerza apoyando las palmas de mis manos en las rodillas de él.
Ariel con su mano me señalo su derecha y hacía ahí fui teniendo cuidado, no se veía mucho ( la luz era tenue) y Eva estaba arrodillada en el piso, también de ese lado. Y con cuidado de no golpearla extendí las piernas y me senté sobre el sofá apoyándome sobre el respaldo con mi cabeza sobre el brazo de Ariel y dejando caer mis manos entre mis piernas.
Ariel, se inclino hacía mi lado, mientras acercaba su boca a mi rostro y comenzaba a besarme. Y con su otra mano comenzó a practicarse una paja ( el pene seguía paradísimo como si nada ). Gire mi cabeza y nuevamente nos fundimos en un beso, estábamos un poco de costado, y a propósito comenzó a besarme a corta distancia de mi boca, estirando la lengua e incentivándome a que sacara la mía fuera. Y entonces nuestras lenguas se tocaban en el aire por fuera de nuestras bocas, pero seguían estando igual de húmedas, esto lo excitaba mucho, y nuestros besos eran extremadamente mojados, su lengua recorría todo mi rostro.
Eva no intervino por largos minutos como observándonos. Hasta que sentí como sus manos tomaban mis rodillas, a lo cual apreté las piernas instantáneamente. Pero ella comenzó a besar mis piernas por delante, por encima de las rodillas con besos secos, arrastrando los labios sin abrir la boca, sus dedos empezaron a acariciar mis tobillos, y subir hasta mis rodillas. Sus besos se hicieron mas mojados, sus labios se separaron y la lengua humedecida comenzó a lamer mis piernas.
Decidí no moverme, y pronto su boca llego a mis manos, las cuales estaban entre mis piernas, y de la misma manera fueron lamidas. Sus manos me desabrocharon las sandalias y terminaron de sacar el pantalón para continuar acariciándome.
Me daba un placer enorme sentir la boca de mi amiga recorrer lentamente mis piernas, ella besaba desde mis manos hasta mis rodillas, y poco a poco comencé a aflojarme y relajarme ya que mis manos estaban rígidas. Y fui yo quien separo los dedos despacio y comenzó a introducirlos dentro de su boca uno por uno. Eva los beso, pasando la lengua hasta por la palma de mi mano. Y todo lo hacía suavemente, y así empezó a presionar su boca contra mis manos, cada vez un poquito más fuerte, pero con mucho cuidado, sin movimientos bruscos, sin apurarme, hasta que yo solita sentí que lo deseaba, y separando un poquito más mis piernas quite las manos poniéndolas a un lado. Y ella avanzo lentamente con su boca hasta posar sus labios sobre el rojo algodón.
Ariel dejo de tocarse para posar su mano sobre mi corpiño.
Ariel- Que bonitos pezones tiene esta muñeca.
Eva ya introducía su lengua en mi ombligo.
Con la mano del respaldo me incorporo unos segundos, los suficientes para desabrochar la hebilla de mi sostén. Mis senos ya estaban libres y su mano me tomaba uno apretándolo contra mí. Mi cabeza estaba ahora recostada contra el respaldo, y la boca de Ariel besaba mi cuello pasionalmente. Eva me tomaba de la cintura y apretaba su rostro contra mi pelvis. Mis piernas estaban separadas, pero ella las separa aún más y comencé a sentir su lengua deslizarse por el centro de mis piernas. Sentía como pasaba de la bombacha a mi piel, y subía por el elástico mientras jugaba, la legua se movía como en círculos y de a ratos intentaba meterse por debajo. Yo ya estaba muy sensible y sentía cada roce placenteramente. Mi clítoris esa noche ya había alcanzado el orgasmo y estaba a muchas revoluciones, mi vagina estaba bien lubricada, y mi cuerpo sufría como espasmos de placer, cada tanto sentía como la necesidad de apretar algo fuertemente y me desquitaba con los almohadones. El placer que sentía por momentos me ponía dura, tensa y por otros quedaba suelta y dócil.
A- Sentís los besos de Evi?
Karina -Si.
A- Y su lenguita?
Karina -Siii.
Ella estaba pasando constantemente la lengua sobre mi vagina, la tela toda mojada se hundía dentro de mi. Y ella insistía, no cesaba, solo sacaba la lengua para presionar con la nariz. Y cada vez la sentía mas adentro, era mi vagina que estaba increíblemente sensible. La sentía empujar y murmurar, y pronto comenzó a presionar con su mentón, y repetir un movimiento como envistiéndome, y sentía la presión sobre mi, y levante aún más mí pierna que ya se retraía en el aire, y mis manos tomaron sus cabellos, y la empujaba hacia mi aún más fuerte.
A- Me vas a dejar acabarte en la boca?
No quise contestar pero si moví el brazo y tome otra vez su polla con mi mano.
A- Pasa el dedo por la punta….Eso es. Así suavecito.
A- Ahora llevate el dedo a la boca. Saca la lengua afuera.
Ya era una locura, me sentía excitadísima, me estaba comportando como nunca me hubiese imaginado en la vida, estaba bien desprejuiciada y gozando. Me lleve el dedo a la boca y lo lamí como me pidió, y no sentí nada pero le di el gusto y se noto que le gusto que lo obedeciera ya que se notaba que lo disfrutaba.
A- Te gusta mi leche?.
Asentí con la cabeza, ya que estaba concentrada en Eva. Su naricita estaba separando los labios de mi vagina.
Karina - Me gusta, si.
Ariel - Me encantó sentirla dentro de tu boquita. Que la recorrieras con esos labios. Lo estas disfrutando?.
Karina - Aha.
A- Que pensaría Fabian si te viera?.
Abrí los ojos bien grandes, no entendía a donde quería ir. Pero seguía disfrutando de Eva. Ella me corrió la bombacha con la mano sin sacármela, y su lengua estaba raspando directamente contra mi piel. Primero dio un rodeo mojando mis pelitos ( no me depilo toda ), y después fue directo a mi vagina, sentí como la lengua entraba dentro mío sin oposición alguna, separando mis labios vaginales los cuales no opusieron ni la mas mínima resistencia, y cuando ella salía se contraían. Me estuvo degustando unos segundos y luego se poso en mi clítoris, y ayudándose con un dedo comenzó a lamerme intensamente.
Enseguida comencé a sentir las vibraciones, mis piernas estaban tensionadas, mis manos recorrían su pelo. Mis pezones estallaban, y los breteles del sostén se fueron cayendo producto de mis movimientos y ya estaban en mis codos, todo el cuerpo del sostén estaba ya a la altura de mi ombligo.
A- Te imaginas lo que pensaría Fabián si supiera?.
Mi cabeza comenzó a caminar, al principio no entendía que buscaba trayendo el tema. Fabián pensaría que soy una puta, y me puso un poco mal, pero en unos segundos mis pensamientos comenzaron a cambiar, mi relación con Fabián había sido muy fuerte, y yo sentía aún cosas por el, llegue a pensar que lo estaba traicionando aunque hacía como un año que estaba sin el. Y esa sensación de infidelidad me posesiono, me estimulo más, me sentí como engañándolo, sentí que esto era aún más prohibido de lo que parecía. Lo estaba haciendo con quienes habían sido también sus amigos.
Karina - Que lo traicione.
A- Y vos sentís eso?
Karina - Si…mmmh.
La lengua estaba realizando un trabajo admirable sobre mi clítoris, el cual estaba por hacerme explotar. Mi vagina nadaba entre mi lubricación y la saliva.
La mano de el termino de sacarme el corpiño y lo tiro a un lado del sofá, mis pechos ahora estaban sueltos y su mano los recorrían apretándolos y pellizcándolos. Ubicaba mi pezón en el medio de sus dedos y lo apretujaba fuertemente.
A-Te gusta? Lo hace bien Evi no. Te gusta que te chupen?.
Karina - Mucho.
A-Donde te esta chupando ahora?.
El comenzó a tocarse el pene otra vez.
Eva ya había alzado y apoyado mis piernas sobre sus hombros y yo tan solo veía como se perdía su cabeza entre ellas. Giraba mi cabeza de lado a lado, el placer que recibía era extremo, quería gritar, sentía cosquilleos intensos por todo mi cuerpo.
A-Vero te gusta que te coman la conchita?.
Karina -Si.
A-Queres que siga o le pido que pare?
Karina -que sigua, si.( siempre susurrando ).
A-Hablale a ella, no seas tímida.
Karina -Si seguí, no pares.
Eva me tomaba bien fuerte de la cintura y el se inclino aún más y comenzó a besarme los pechos, introducía mis pezones en su boca y presionaba brutalmente con los labios, y se apartaba de mi estirandomelos. Y cuando los tenía fuerte entre sus labios o dientes según la ocasión con su lengua enrollada los empujaba y movía de lado a lado.
Entre los dos me estaban dando la cogida de mi vida.
El iba de mis pechos a mi boca, iba y venia, colocaba su lengua en el centro de mis pechos y me los refregaba bien o hundía mi seno lo mas que podía en su boca y con su lengua apretaba intentando hundirme el pezón. Me beso los pechos de mil formas pero seguía siendo ella quien más placer me causaba.
A-Es buena no?
Karina -Así si, más.
Sentía como estaba por llegar nuevamente, sentía pequeños temblores. Me aceleraba cada vez más. Y sentía su lengua moverse cada vez más rápido.
Karina -Si si más, seguí.
Y así comencé a sentir un fuego interno que me quemaba, faltaban tan solo breves segundos para acabar y el cosquilleo ya me resultaba inaguantable, mis piernas se movían en el aire y mi pelvis se frotaba contra ella vertiginosamente. Y cuando acabe sentí un placer inmenso, una sensación indescriptible, mi clítoris estallo y yo instantáneamente me incorpore sentándome derecha en el sofá y tomándola a ella de la cabeza. Eva al mismo tiempo retiraba su boca de mi vagina, y mientras me caían unas lágrimas de placer ella se concentro en comerme los pezones, mientras Ariel acariciaba mi espalda.
A-Acabaste Karina?
Karina – toda!!!.
Eva subió sus labios hasta mi boca y nos trenzamos otra vez. Yo deseaba parar un poco, pero esa no era su intención y todavía faltaba mucho.
Ariel tomo mi mano y lo llevo a su polla, la cual ardía de lo firme que estaba.
Eva - Hace mucho que deseaba probar tus labios.
Ella apoyo sus manos en los almohadones y comenzó a levantarse despacio, sin separarse de mi cuerpo. Mis ojos vieron pasar su rostro, luego su cuello y se detuvieron con ella, justo con el sostén blanco delante. Ariel con su mano en la espalda me empujo levemente, y fue ella rodeándome con sus brazos quien acerco mis labios a ellos.
Tímidamente, pero con un deseo innegable apoye mis labios sobre el corpiño sintiendo su pezón marcar la tela, y comencé a besarlo, a pasar mi lengua sobre el y el resto de su seno. Me sentía muy torpe al principio pero fui tomando confianza, y al cabo de un rato ya había puesto mis manos sobre sus caderas y la empujaba contra mí.
Ella estaba en una posición incomoda, como semi-parada, y por ello comenzó a empujar mi rostro sin apartarlo de sus senos, me recostó contra el respaldo y subió sus piernas al sofá una de cada lado, dejando las mías debajo de ella, y sentí como sus nalgas se sentaron sobre mis piernas. Sus manos jugaban con mi cabello, y yo no podía parar de frotar sus pezones contra mis labios. El corpiño de tan mojado estaba casi transparente.
A-Bajate los breteles. Dejala que bese bien tus pechos.
Y con sus manos suavemente bajo los breteles. Los saco de a uno por sus brazos y luego sin desabrochar la hebilla lo bajo dejándolo justo debajo de sus senos. Dos pechos un poco más grandes que los míos, dos pechos que no era la primera vez que veía, pero a los cuales nunca había visto con estos ojos. Y ella se acerco nuevamente a mí, y sin pensarlo abrí la boca y comencé a chuparle otra vez e instantáneamente comenzó a gemir bajito, sentía como respiraba agitadamente y esto me estimulaba más.
Mis manos bajaron de sus caderas a sus piernas y se las acariciaba, mientras dentro de mi boca mi lengua presionaba contra el duro pezón.
A medida que el tiempo pasaba me iba animando a más, y así de a poco comencé a tocar con mis manos sus pechos y apretárselos mientras se los comía a besos. Esa sensación nueva me tenia perpleja.
Sus gemidos y sus comentarios me aceleraban cada vez más, mi lengua recorría todo el contorno de sus senos, mis manos tomaban un pecho cada una y los frotaban mientras colocaba mi boca en el medio de ellos y la lamía fuertemente.
Sus pezones duros y rozados se perdían por largos minutos dentro de mi boca, y ella acariciaba mis cabellos y me tomaba de la nuca como abrazándome y apretándome fuerte contra su pecho.
Eva -SI….si….así, despacio….más. Con los labios, más fuerte. Besamelos, sí.
A cada palabra suya mi excitación crecía. El sostén le había quedado sin desabrochar y estaba justo por debajo de sus senos, el mío ya no se donde estaba, y ya tan solo tenía puesta la bombacha roja.
Ariel que nos estuvo observando todo ese tiempo comenzó a moverse lentamente, se arrodillo en el suelo alfombrado y se coloco justo por detrás de Eva, que estaba sobre mí.
Al cabo de unos instantes sentí como Eva se balanceaba más hacía adelante, contra mi, y ví aparecer las manos de Ariel por detrás de ella tomándola de la cintura. El había comenzado a besarle la espalda, pronto desabrocho el sostén que cayó sobre mí.
El le besaba la espalda y yo los senos, de los cuales no me podía apartar, mi lengua jugaba y se deslizaba sobre ellos y con mis manos los apretaba tan fuerte como podía.
Con una de mis manos retire el corpiño blanco de Eva mientras sentía como Ariel me acariciaba las piernas.
Eva - Mas fuerte, si. ( y ronroneaba ).
La caricias sobre mis piernas las sentía cada vez mas fuertes, y así de a poco su boca fue a posarse junto a sus manos, y comenzó a besármelas muy sutilmente, y con leves movimientos fue incentivándome a abrir mis piernas, y con la ayuda de sus brazos y mientras me llenaba de besos fui separándolas cada vez más hasta donde las piernas de Eva que estaba sobre mi me lo permitieron. Y esto fue bastante ya que pronto sentí como cu cabeza lamía la parte superior de mis piernas incluida la ropa interior.
Sus besos fueron suaves al principio y luego se fueron tornando a salvajes, sus labios intentaban levantarme la bombacha, y la lengua se movía en círculos constantemente. Enseguida perdió la paciencia y su mano separo mi ropa dando paso directo a su lengua sobre mi vagina.
Me estremecí toda al sentirla penetrar en mi, y comenzó a besármela, el intentaba meter su lengua tan adentro como pudiera, y de a ratos me tanteaba con sus dedos. Me lamió de muchas formas hasta que sentí cual era la indicada.
Karina -Si así así, no pares.mmmm.
Un placer inmenso me invadió, su lengua estaba trabajando arduamente, y al notar mi excitación en los movimientos de mi pelvis comenzó a empujar mi vagina con su mentón, y este movimiento se hizo constante y su cabeza también la empujaba a Eva, a quien estoy segura que también estaba lamiendo ya que yo no recibía su lengua todo el tiempo.
El en turnos nos besaba a las dos, a Eva en la cola, y a mi en la vagina, y gracias a mis besos en sus senos pronto éramos las dos las que comenzamos a gemir y ronronear.
El coloco mis piernas sobre sus hombros, y me deslice un poco sobre el sofá lo que no impidió que continuara pasando mi lengua por sus pechos, y sus pezones rozados mientras ella me susurraba cosas al oído.
E- Besas muy bien!!!. Y mi pareja que tal lo hace……..Te gusta que te la coma a besos?.
Karina - Lo hace muy bien.
E-Donde te esta besando?, no puedo verlo. En la conchita?.
Karina - Si.
E-Donde?
Karina -En la conchita.
E-Sentís su lengua?
Karina - Bien adentro.
A- Kary necesito de tu ayuda. Quiero que me ayudes con tu mano.
Y sin dudarlo lleve mi mano a mi vagina, y la abrí lo más que pude, mientras su lengua rozaba mis dedos y se perdía dentro de mí. Y así fueron llegando sus dedos, me introdujo dentro uno y comenzó a entrarlo y sacarlo velozmente, golpeándome la pelvis con los nudillos de los otros dedos.
Comencé a gozar una vez más. Tan solo podía ver los pechos de Eva delante de mi boca, y entre sus piernas y las mías estaba el comiéndomela a besos. Sus dedos trabajaban, pero su lengua seguía por allí lamiendo todo lo que encontraba.
A- Quiero probar con dos dedos.
Y lo hizo. Metió dos dedos juntos en mi vagina poniéndome a saltar de placer, me retorcía de gusto contra el respaldo, y me descargaba mordiéndole a ella los pezones.
Mis gemidos crecían en intensidad al igual que las contorciones de mi pelvis, a las embestidas de su mano le correspondían las contra embestidas que realizaba espontáneamente mi cuerpo.
Su boca ya no estaba en mi, el estaba lamiéndola a ella, le estaba besando la cola, y tras un rato, saco la mano de mi interior y desde atrás corrió la bombacha blanca de Eva, y ante mi mirada lujuriosa introdujo un dedo entre los labios vaginales de mi amiga y me dedique mientras retomaba fuerzas a observar sus dedos subiendo y bajando, entrando y saliendo de la vagina de ella. Y ella comenzó a subir y bajar su cuerpo, estaba siendo cogida por los dedos. Cada vez bajaba con más fuerza y yo imaginando esos dedos llegando más a dentro cada vez, mientras ella gemía con la boca abierta, y su pelo atado al igual que sus senos subía y bajaba como todo su cuerpo.
A- Kary dame una mano, quiero que