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Relato: Mi otro yo
Soy un joven bastante inquieto sexualmente y me gusta experimentar cosas nuevas cada vez que puedo. Por eso os voy a contar lo que para mi a sido el mejor día de sexo que he tenido hasta ahora.
Todo sucedió un día que quede con Carmen en su casa para tomar café. Carmen he de decir que es una amiga con la que tengo mucha confianza. De hay que con total tranquilidad hablemos de todo sin ningún tabú. En una de nuestras conversaciones le conté que recientemente había leído un relato en el cual la chica dominaba al chico haciéndole una serie de cosas que a mi me pusieron muy cachondo.
Carmen me contesto que a ella también le gustaba jugar a dominar al chico atándole a la cama y juguetear con el pero que nunca había llegado a mas con ningún tío y le gustaría probarlo.
En eso que yo le dije que me encantaría ser sometido por ella y asi poder los 2 quitarnos esa espinita que teníamos. Ella reacciono diciendo que no podía hacer eso conmigo pues que podría pensar de ella. A lo que yo respondí que nada pues ella también podría pensarse algo sobre mí y seguro que ni pensaría en eso.
Ella se detuvo unos instantes a sopesar la situación y de repente se levanto se acerco a mí y me dijo:
- Yo acepto darte una buena tarde pero si esto nos gusta serás mió.
- Con quien mejor que contigo para poder disfrutar de esto si nos gusta. Dije yo.
Acto seguido Carmen fue a su habitación estuvo rebuscando algo y volvió con unas esposas y un par de cuerdas. Me ordeno levantarme y desnudarme pues la visita había finalizado y comenzaba la hora de obedecer, a lo que yo muy rápidamente obedecí, quedando de pie desnudo frente a ella.
Me puso las esposas en las muñecas y ato una de las cuerdas alrededor de mi polla y mis huevos consiguiendo asi que con un tironcito de la cuerda fuera tras ella. De esta manera me llevo hasta su habitación donde me puso a cuatro patas atado a una pata de la cama con la otra cuerda que le quedaba y ella salio cerrando la puerta de la habitación.
Tardo unos 10 minutos más o menos en volver y al entrar por la puerta vi la mejor visión de mi vida pues había ido vestirse para la ocasión. Carmen se había puesto un corsé precioso a juego con su tanga, unas medias negras muy sexys y unas botas con un tacón altísimo. Tan solo de verla asi casi me corro.
Al acercarse la primera caricia que recibí de mi ama fue un monumental bofetón en plena cara alegando ella que fue por mirarla sin su permiso. Esto no hacia nada mas que empezar y ya estaba poniéndome como los burros.
Después me desato, me quito las esposas y me ordeno subirme a la cama pegando mi pecho al cabecero de la cama con los brazos extendidos atándome otra vez las muñecas con las cuerdas al cabecero y dejando mi cuerpo totalmente entregado a ella y sin apenas visión de lo que pasaba a mis espaldas.
Una vez atado se quito el tanga y me ordeno abrir la boca, donde metió su tanga, bien mojado demostrándome que a ella también le gustaba esto, y amordazo la boca con un pañuelo. Ya estaba atado, entregado y sin poder decir nada pues estaba saboreando su tanga.
Carmen ya se había metido en su papel y empezaba a disfrutar pues me decía que me iba a hacer su putita y que no me iba a dejar escapar.
Comenzó entonces a golpear mi culo con una zapatilla hasta dejarme el culo rojo. Entonces fue cuando ya terminamos de convencernos de que esto era lo nuestro y que no se iba a quedar en una sola tarde, pues Carmen se acerco a mi oído y me susurro que si me estaba gustando y quería proseguir que asintiera con la cabeza pues tenia ganas de seguir jugando conmigo. A lo que yo asentí rápidamente con mi cabeza.
Me desato las manos pero no la mordaza que me había puesto y me volvió a poner las esposas y esta vez me ato una de las cuerdas a modo de collar y otra a modo de correa colocando en mi cuello y haciéndome poner a 4 patas como su nuevo perro que iba a ser. Me llevo al baño donde me metió en la bañera y esposo a su grifo para no moverme. Saco una maquinilla de afeitar y comenzó a depilarme el culo, los huevos y la polla hasta dejarlos limpios de todo vello, me baño con agua fría y me dejo listo para lo que fue la verdadera sesión. Me llevo de nuevo al cuarto donde me coloco de rodillas en el suelo pero con la barriga, el pecho y la cabeza apoyadas sobre la cama y me esposo las muñecas atando fuertemente las esposas con 2 cuerdas a las 2 patas de la cama consiguiendo que no pudiera moverme hacia ningún lado y siguió atando mis tobillos a las mismas patas donde estaban atadas las esposas consiguiendo tenerme totalmente inmovilizado y entregado mas aun que antes.
Me desprendió de la mordaza se la metió en su coño y se puso delante mía con su coño en mi boca y me ordeno comérselo mientras en una de sus manos sostenía una fusta, que no tarde en conocer para que la tenia, pues cuando ella veía que bajaba el ritmo o no le gustaba me daba en donde quería y cuando se corría comenzaba a darme golpes seguidos y muy rápidos en mi culo.
Me ordeno parar y asi lo hice, retiro su coño de mi boca, saco su tanga de su coño mucho mas mojado que antes y lo volvió a introducir en mi boca amordazándome de nuevo, para ella levantarse y sacar un bote de aceite corporal y unas bolas chinas, que yo sabia donde iban a acabar. Comenzó a echarme aceite por mi culo y ha darme un masaje en el ano para ir lubricándolo y dilatándolo. Al poco rato comencé a notar como uno de sus dedos empezaba a introducirse dentro de mi culo y a hurgar dando vueltas, sacándolo y metiéndolo. Poco rato después prosiguió metiendo mas dedos hasta llegar a 3, cuando lo vio dilatado saco sus dedos, mojo las bolas introduciéndolas dentro de mi culo. Con una pluma comenzó a acariciar mis testículos haciendo que me moviera con el consiguiente moviendo de las bolas en mi culo, que me hacían disfrutar muchísimo, Carmen dándose cuenta de esta situación me dijo mofándose de mí:
- Serás todo lo hombre que quieras pero en este momento eres una putita en celo pidiendo mas.
Con lo que a mi se me subió todo el calentón y comencé a asentir.
Carmen se reía y seguía haciéndome cosquillas para que me moviera y que las bolas me hicieran efecto, cuando creía que me iba a correr paro y me tapo los ojos.
Yo solo oía como abría y cerraba puertas y cajones de su armario como buscando algo pero no sabia el que, al poco rato mi ama me desato, quito las esposas y quito también lo que había puesto en mis ojos para impedirme ver.
Me ordeno levantarme y darme la vuelta y al hacerlo me encontré varias prendas de mujer de ella y me ordeno ponérmelas y cuando las tuviera puestas ir al salón pues como ella me dijo”una putita debe ir vestida siempre de putita”. Me vestí lo más rápido que pude y fui hacia el salón. Al aparecer encontré a Carmen con jugando con un consolador me ordeno acercarme y sentarme junto a ella.
Me senté junto a ella y comenzó a darme con el consolador en mi boca como si quisiera que me lo tragara, a lo que yo abrí la boca y trague. Se levanto sobre el sofá y puso su coño pegado al consolador como si fuera su polla y empezó a follarme la boca con el consolador hasta que se corrió y saco el consolador de mi boca.
Entonces fue cuando quito todo lo que tenia encima de una mesita baja que tenia y me mando tumbar encima boca abajo me tumbe abriendo mis piernas y ella me ato a cada una de las patas una de mis extremidades.
volvió a taparme los ojos y se fue, tardo poco y al volver no te como comenzó a jugar, sacándolas y metiéndolas muy despacio, con las bolas que tenia aun en mi culo hasta que las saco y volvió a lubricarme el culo yo sabia que el consolador que ella había tenido me lo iba a clavar hasta el fondo y asi fue como poco a poco fue metiendo el consolador en mi culo primero lo dejo asi metido quieto y al poco comenzó a meterlo y sacarlo. Yo estaba ya que me moría por correrme pero no podía tocarme y ella no lo hacia con lo cual solo podía entregarme a los placeres que me estaba dando para poder correrme. Asi ya decidió que era hora de que enterara de lo que es disfrutar y encendió el vibrador en mi culo mientras me lo reventaba metiéndolo y sacándolo. Estuvo follandome con el consolador un rato hasta que lo dejo dentro vibrando y me quito la venda de mis ojos. Se puso frente a mí para enseñarme cual era el plato fuerte de la tarde y me mostró como se ponía un arnés con un pene bastante grande y me decía:
- Todo esta polla que ves te la voy a meter así que se buena y no te muevas pues entonces te partiré el culo con maldad.
Acto seguido se quito el corsé dejando al descubierto sus pechos, pero curiosamente encima de sus pezones se había puesto una X hecha con cinta aislante con lo que me mostraba sus pechos pero no sus pezones y le daba un toque súper morboso a la escena, y se situó detrás mía sacándome el consolador que tenia y empezando a introducir el pollon que llevaba montado en el arnés, sentía como me iba destrozando el culo pero mejor eso que moverme y me la clavara de un golpe y me partiera de verdad. Comenzó a follarme a un ritmo lento dejándome sentir como entraba y salía la polla de mi culo hasta que vio que ya no me dolía y empezó con un ritmo frenético que me hizo ver las estrellas, ahora comprendo el placer que les da a las tías cuando las follan por el culo y es impresionante. Me estuvo follando un buen rato y estuve apunto de correrme en varias ocasiones pero ella muy hábilmente cuando veía que me faltaba poco me agarraba los cojones con fuerza y quitaba las ganas del dolor que me producía.
Yo creía que esto estaba ya acabando pues saco el pollon de mi culo y se sentó en una silla frente a mí. Al rato me desato y me ordeno irme a la habitación y que la esperara allí. La espere de pie junto a la cama como me ordeno y cuando vino ya no tenia el arnés puesto pero vino con el en la mano y con el consolador también. Me ordeno ponerme a 4 patas y volvió a meter la polla del arnés en mi culo y acto seguido metió dos dedos suyos también como haciendo hueco para meter el otro consolador y asi lo hizo una vez metidos encendió el vibrador y me ordeno levantarme se tumbo ella en la cama y me ordeno pajearme y que cuando me fuera a correr me corriera sobre uno de sus pies y asi lo hice tarde 2 minutos en correrme pues estaba deseándolo. Me ordeno acercarme me saco las pollas del culo y me dejo descansar junto a ella en la cama después de la gran tarde habíamos tenido.
Al despertar me dijo que me duchara que ahora nos tocaba de disfrutar de otro rato de sexo pero ahora sin ningún tipo de dominación ni nada pues mi ama también deseaba que ser follada y su esclavo también se merecía un premio por lo bien que se había portado.
Asi estuvimos el resto de la noche follando en su cama y disfrutando y actualmente Carmen y yo somos pareja desde poco después de aquel día en el cual vimos que nuestros futuros estaban ligados.
Ya volveré para contaros mas historias sobre Carmen y yo. Un saludo
Relato: Mi otro yo
Leida: 2006veces
Tiempo de lectura: 20minuto/s