relatos porno
webcams porno webcams porno webcams porno



Pulsa en la foto
Miriam - 19 anos
 
webcam amateur
Conexion desde su casa
"Imagen real



Pulsa en la foto
Vanesa - 22 anos
 
webcam amateur
Conexion desde su casa
"Imagen real"


Pulsa en la foto
Lorena - Edad 19
 
webcam amateur
Conexion desde su casa
"Imagen real"


Relato: Mi secuestro parte 1


 

24 horas !! de Peliculas porno
Por solo 1 € = 24 horas !!

  Elige :
- Acceso por tarjeta

- Acceso por sms
- Acceso por telefono

Incesto, sexo anal , corridas, lesbianas, transexuales, maduras etc ..
Podras ver durante 24 horas !! peliculas porno por solo 1 € o 1 $
En el servidor privado hay mas de 8.000 dvds porno

Pulsa aqui para entrar por 1 € o 1 $




Relato: Mi secuestro parte 1

  Soy Ana Clara, me faltaban el año en curso y el próximo para terminar mi bachillerato, a mis catorce años tenía un desarrollo físico sobresaliente, tengo los ojos verdes y grandes, piel blanca rosadita, pelo negro largo un poco ondulado, senos grandes, culito duro y parado y mi orgullo es mi chochito que en realidad no es nada pequeño es grandote y carnoso con labios muy abultados. Para esos días me estaban dando unas calenturas inmensas y vivía masturbándome con lo que encontraba, siempre cuidando de no romperme el himen. Si era virgen pero con unas ganas inmensas de dejar de serlo. La dificultad para ello estribaba en que estudio en un colegio de señoritas católico y mis padres son altamente mojigatos y siempre andaba en la calle acompañada de un guardaespaldas, mis padres son muy adinerados, pero eso me hacía imposible tener algo más de besitos en un cine y esto en una sola oportunidad.
Así las cosas, una tarde me disponía a buscar el auto de la casa que siempre me esperaba en la acera del colegio, cuando escuché unos tiros y muchos gritos que no pude entender, de inmediato sentí un golpe en la cabeza. No me desmaye por completo pero lo que sucedió luego fue muy confuso hasta que me vi amarrada a un silla, amordazada y vendada. De ahí me enviaron oculta a una zona rural, donde todo lo que veía era verde. Me metieron en una jaula inmensa como una casa, con barrotes de hierro sólido hasta en el techo. Ahí estaba un muchacho de menos de mi edad llamado Leo, al que también habían secuestrado. Pasaron muchos días, yo diría meses, en que lo único que veíamos era selva y a dos tipos armados que venían una vez al día, con comida y agua. Ya pasado el trauma inicial empezamos Leo y yo a entablar amistad, para mi desgracia me habían encerrado con un gay, el mismo me lo confeso y me confesó que tenía más experiencia sexual que yo, ya que le habían metido el pene en su culo varias veces en el colegio y también se había besado brutalmente con varios.
Luego de demasiado tiempo los tipos que nos dejaban el agua y la comida nos hablaron. Nos informaron que a ambos nos habían abandonado a nuestras suertes, que nuestras familias no querían pagar nada por nosotros y que más tarde “saldrían de nosotros”, y se fueron sin más explicaciones. Esa noche no dormimos pensado que significaba eso de “salir de nosotros” y no nos gustaba para nada.
En la mañana como al medio día llegaron ocho tipos, se detuvieron en la puerta de la jaula deliberando sobre nuestro futuro como si no estuviéramos ahí.
No entendimos la conclusión pero los tipos abrieron la jaula, entraron siete y el último cerró la puerta por fuera y se quedó sentado en un tronco.
El más viejo de los que entraron dijo “esposen a la putica” me pusieron una esposa en una mano y la otra en la reja. Y para mi asombro agarraron a Leo entre todos, le quitaron los pantalones y uno de los más jóvenes se saco el pene que ya lo tenía erecto. Yo había visto algunas películas eróticas y comparándolos, éste pene era de buen tamaño. El tipo se bajó también los pantalones y sin más ni más se lo metió a Leo de un solo golpe. El grito de Leo fue horrible y todos los desgraciados, festejaron el asunto aupando al otro a darle “duro por ese culo”.
Como eran tantos dominaban a Leo a su antojo. Le bajaron la cabeza a la altura del palo de otro de los malhechores. Con la amenaza de matarlo ahí mismo le dijeron que no fuera a hacer nada desagradable, que no inventara. Pude ver el palo de este y era muy grueso y grande. Este también se lució metiéndole el palo todo de una vez en la boca de Leo, este arqueo y vomitó. El tipo le dio una patada en la cara partiéndole el pómulo izquierdo. Todo esto acompañado siempre por las burlas, gritos, indicaciones, insultos y carcajadas de todos los raptores.
A este tipo lo llamaban Gerónimo y le volvió a meter el palo en la boca hasta atrás como antes y Leo hizo lo imposible por no arquear pero no pudo, esta vez recibió un puñetazo en la cabeza, pero los demás le decían a Gerónimo que no importaba que después se lavaba y este se olvidó de sus escrúpulos y siguió cogiéndose la boca de Leo hasta que acabó. Todos decían trágate la leche maricón, trágatela toda.
Mientras tanto ya habían pasado tres tipos por el culo roto, ya estaba sangrando, de Leo quien ya no se quejaba pero le bajaban sendas hileras de sangre por las piernas.
Pasaron como dos horas en las que se fueron rotando del culo a la boca de Leo los siete. De cuando en cuando veía que lo golpeaban sin saber por qué. En una oportunidad creo que el tercero, saco el palo del culo de Leo todo lleno de mierda y sangre. Pidió permiso para que Leo se lo limpiara con la lengua y la boca. Leo lo hizo sin aparente asco. Ya lo creo que sí, el sabía lo que pasaba si no lo hacía.
Cuando se calmaron, dejaron a Leo en el piso sin ropa, con golpes en todo su cuerpo, lleno de sangre de él y semen de todos, totalmente desmadejado, sin fuerza para nada. Cuando estaban abriendo la puerta el más viejo me dijo:
No creas que no te vamos dar lo tuyo, lo que pasa es que es primera vez que tenemos para nosotros una tremenda mujer tan buena, tan bella y con un cuerpo como el tuyo, así que te estamos preparando para que, lo tuyo, sea algo espectacular. Mañana nos vemos.
Toda la noche esa fue una tortura. Leo estaba muy mal le sangraba y le dolía mucho el ano. No se podía mover sin ocasionarse dolor, se me acercó arrastrándose y nos abrazamos llorando y pensando en que luego nos matarían. Esa misma noche se nos ocurrió que si éramos lo suficientemente fuertes y los complacíamos bien, era posible que sobreviviéramos al trance. Entonces hicimos un juramento de secreto y que nos dispondríamos a hacer lo impensable para salir vivos, sin importar que fuera. Ya yo no pensaba en mi virginidad sólo en mi vida.
Amaneció y el sol nos despertó. Ya se estaban acercando como doce de estos facinerosos. Me di cuenta que venían con varios potes de agua, toallas y jabón. No eran exageraciones del viejo que para ellos yo era algo especial. Yo no me bañaba en mucho tiempo.
Entraron y de inmediato me esposaron de las dos manos, quedando de frente a las rejas. Leo dijo algo así como “Coño por Diooos” imaginando que le tocaba de nuevo a él y yo también sentía un poco de alivio por creer lo mismo. Pero estaba muy equivocada.
Ya venían con un plan establecido. Sin decir nada me quitaron la ropa y otros me echaban agua y empezaron a enjabonarme con unas esponjas y sus manos. En estos menesteres me metían la mano en la vulva y uno grito “Maldición esta puta es virgen” en el asombro de los otros me examinaron abriéndome las piernas y levantando a la altura de sus ojos.
Les veía la cara a todos como de lobos ante su presa. La virginidad les excitaba aún más.
Yo estaba tratando de apartar mis pensamientos y mi terror para cumplir lo que la noche anterior nos habíamos propuesto. Pensaba “Voy a disfrutar mucho y les voy a dar el show de sus vidas para ver si me perdonaban la mía”.
Tenía manos por todas partes me bañaban con a un perol, como al perro de su casa. En cierto momento me introdujeron algo frio y viscoso en el ano y me lo apretaban como para sellarlo. Me dejaron un rato así y de inmediato salió de mí toda la mierda del mundo en un momentico.
Los tipos gozaban mucho manoseándome con jabón y de verdad ya esto me estaba gustando, al rato volvieron a meter otra cosa de esas en mi ano repitiendo la operación dos veces más. Por lo que escuchaba el último tratamiento había logrado salir limpio. Lo que les garantizaba que no se encontrarían mierda en mis entrañas.
De verdad ya estaba disfrutando bastante el masaje cuando lo interrumpieron. Leo estaba en una esquina de la jaula amarrado con un cable por el cuello a la reja lo que no le dejaba atención si no para mantenerse respirando.
Sentía una mezcla de impotencia y rabia pero trataba de no exteriorizarlas con el pensamiento fijo en salir viva de allí.
No sé de donde Salió un mantel de hule grande como una sabana, lo tiraron al piso, me des esposaron y me llevaron al mantel. Creo que se habían propuesto a no dirigirme la palabra si no para ordenarme cosas, pues era lo único que decían. “Puta del coño ven acá”, “Maldita perra arrodíllate aquí”, pero el más viejo me dijo: “Llama a tu papá ahora, perra sucia, llámalo anda” Eso me dolió bastante. Pero nada, a cada segundo me endurecía más y me decidía mas a cogérmelos a todos como fuera a darles la culiada de sus sueños.
Cuando empezaron a besarme la boca, las tetas, la espalda, toda mí tenía una boca o una lengua, un dedo, en todas partes de cuerpo virgen.
Uno de ellos dijo “quien será el primero” dijo un hombrón de cómo 2 metros de alto y 100 kilos de peso. “Que ella escoja”.
Yo negué con la cabeza e inmediatamente el viejo de dio una patada en vientre que me tiro al piso. Dijo “Puta maldita que te crees que vas a decidir y escoger. Ten en cuenta que si quiero te mato. Tú ya no existes, nadie sabrá nunca lo que pasó. Así que si quieres sufrir bastante haz lo que tú quieras, pero si quieres morir tranquilamente de un tiro en cabeza tienes que hacer exactamente lo que digamos.
Dijo esto y se me sentó en la cara, yo estaba tirada en el hule de espaldas y el viejo me puso el culo en mi boca diciendo “chupa mierda puta, chupa y lámeme el culo”.
Esto fue fuerte pero no tarde mucho en pasarle la lengua en su ano, me dio mucho asco y me dieron ganas de vomitar, no lo hice pero algún otro dijo. “Vamos a limpiarle también la barriga, para que no paso lo del maricón”
Me levantaron y me dijeron que me metiera el dedo hasta atrás en la garganta y vomitara para afuera de la jaula. No fue en el primer intento pero al final bote lo poco que tenía en el estomago.
Me volvieron a tirar en el hule como si fuera un saco. El viejo volvió y yo le dije “tráeme eso para acá, te lo quiero chupar de verdad”. Diciendo un poco de barbaridades sobre el síndrome de Estocolmo, puso de nuevo el culo en la cara, esta vez se lo chupaba y lamía con fuerza y cuando intente meterle la nariz en el ano se sorprendió mucho, tanto que trato de levantarse, pero se le pasó la sorpresa y se volvió a acomodar y dijo “Ya está aprendiendo la puta vamos a ver hasta dónde llega”
Mi plan funcionaba.
Al poco tiempo sentí una lengua en mi chocho. El tipo decía que parecía un kilo de lomito y me mordía los labios y el clítoris de mi vulva no con mucha fuerza, dolía pero no mucho.
Escuchaba decir que no me desvirgaran aún. Que yo misma estaba por pedirlo.
Unas manos agarraron las mías y me pusieron unos penes para que los masturbara. La verdad es que quitando el culo del viejo en mi boca el resto, por ahora, se sentía bien.
Me encontraba en un estado a medio camino entre la aceptación y el disfrute. El miedo de tanta presencia se había convertido en algo secundario. Pero de verdad me gustaba que me chuparan el chocho. Cosa que el que me estaba comiendo la cueva noto y dijo “ Eeepa esta coña esta excitada se está mojando con sus fluidos” todos festejaron como siempre.
Lo siguiente que sentí fue que cambiaron y el próximo me levantó las piernas y puso mi culo expuesto y me lo chupó como si no hubiera mañana, me succionaba duro y se sentía de maravilla. Yo no tenía experiencia previa de nada pero todo esto realmente me estaba gustando mucho.
El viejo se levantó un poco y me metió el falo en la boca sabía a diablo, pero nada que hacer me había propuesto a satisfacerlos en todo lo que pudiera.
Me soltaron una mano y aproveche la oportunidad y le comencé a masajear el ano al viejo, este se volvió a sorprender, pero rápidamente se devolvió diciendo: “Coño como que nos salió buena la putona esta, ya me está gustando la puta” Otro le dijo “Si pendejo enamórate de ella” y el viejo respondió “Y si es así que pasa pedazo de maricón, yo hago lo que yo quiera”
Estaba sorprendida, de verdad estaba resultando como lo había pensado, o me estaba engañando a mí misma. Lo cierto es que tenía razones para seguir adelante con el plan.
Había muchos hombres adentro de la jaula (12) y todos peleaban por su pedazo de mí, Leo había aflojado un poco el alambre y me daba cuenta que ya no estaba para nada amarrado, sólo lo detenía el miedo de que lo maltrataran de nuevo y se quedó ahí mirando el show.
Hasta ahora lo que me hacían era de mi agrado y por eso estaba muy relajada. Sentía que estaba justificada en mis acciones pero lo cierto es que me agradaba mucho lo que me hacían. Pero la dicha duro poco.
Salieron de la jaula y trajeron una mesa de madera en la que me pusieron boca abajo con las piernas colgando y mi cabeza quedaba en el otro borde, es decir, mi culo en un borde y mi boca en el otro, como si la hubieran medido.
El viejo le dio el turno a otro que me lo metió en la boca, su perol era grande y trate de vomitar pero ya no tenia nada en mi estomago ni en mis tripas tampoco.
Como ya dije estaba de lo mas acomodad y disfrutando de la mamada y del masaje que yo ahora recibia en mi culito cuando de pronto sentí lo mas horrible que jamás hubiera sentido.
Un desgraciado de estos me lo estaba clavando por el culo, juro que creí que era un palo de escoba o algo por el estilo, salió de mis adentros el grito mas desgarrador que yo hubiera dado en mi vida. Aaaaayyyy mi cuuulo aaayyyy El dolor era insoportable, trate de levantarme, de alejarlo con mis manos. Pero estaban todos sosteniéndome y no pude hacer nada sólo seguir gritando.
Al tipo lo conminaban a destrozarme el ano y le decían que me hiciera gritar mas y mas fuerte. “Rómpele todo eso que ella lo va a gozar”… “Es mas puta que una gallina”…”Dale duro como al marisquito”.
Se había agotado los preliminares y yo creía que eso era todo.
A alguno se le ocurrió darme una nalgada, fue el principio de algo que no me abandono nunca durante el tiempo que estuvimos en esto. Sentía mis nalgas como si fueran a abrirse y estallar cada vez que me pegaban. Cuando creí que lo peor había pasado el que me culiaba se puso frenetico y me daba unas envestidas a un ritmo infernal, sentía un ruido plop, plop plop y me laceraba la mesa en donde pegaba con mis caderas.
Su palo me estaba lastimando mucho porque era muy grande y grueso y me ardía por dentro muy feo, yo creo que a él le tenía que doler también pero de puro salvaje que era no se detenía. Me soltaron una mano y me la lleve al culo para ver si sangraba, mi asuste bastante porque mis dedos volvieron llenos de sangre.
Otro de los malditos estos me sujetó la mano y me la pasó por las tetas y caras para mancharme de sangre. El mismo me llevó la mano de nuevo a mi ano para que recogiera mas sangre y me puso su verga en mi mano ensangrentada para masturbarlo con ese lubricante.
Yo estaba en shock no coordinaba nada y ni hacia falta. El control que creía que tenía era falso, lo único cierto era que estaba a merced de estos mal nacidos.
Me volvió la desesperanza y la impotencia. Sólo quedaba seguir aguantando.
El dolor seguía creciendo, pero el maldito acabo en mi culo y esto se sintió como un alivió a los destrozos que acaba de perpetrar. Si, la leche que me derramó adentro suavizaba las escoriaciones de adentro, no por completo pero suficiente para soportar al siguiente al turno. Este se quejó porque yo no me quejaba. Alguien le dijo “ponle arena en el culo para que le duela”
Dios mío no lo creía, pero todos se rieron y me di cuenta de que eran bromas. Gracias a dios. Pero empecé a gritar igual que antes por si las moscas.
Este me voltió cara arriba me subió las piernas y me lo metía con las piernas cerradas sostenidas por dos mas.
En este momento empezaron a acabar en mis tetas unos y en mi cara otros, tenía semen sobre mi boca, cara, ojos, cuello, senos. Me dijeron que me lo regara y me metiera los dedos en la boca.
Sentía un sabor a sudor sangre y algo un poco amargo que intuía que era el semen. Con una esponja, uno de ellos recogió todo lo que pudo y me lo puso en la boca para que la chupara.
Al que tenia en el culo le vino le leche, se saco el pene y me tiro todo su semen en la barriga y también tuve que recogerla y beberla. Comprobé que el sabor del semen tiene un amarguito raro pero no muy desagradable.
Llegó otro coño y me lo volvió a meter por el culo yo creo que era un porte de alumbrado por que sentí lo mismo que la primera vez. Grite duro y me desmayé.
No sé cuanto tiempo pasó pero al despertar vi a Leo sobre la mesa en la misma posición que yo cuando me desmayé. Con un tipo culiándolo muy duro y otro poniéndole el culo para que Leo se lo chupara. Leo estaba llorando sin dejar de mamar culo y moverse, pues lo estaban obligando a mover el culo en círculos.
Lo siguiente fue puro dolor. Me dolia el culo, las nalgas las tenía en carne viva, las tetas me ardían, la parte de anterior de mis caderas me sangraban con su cuota de dolor y no se por que me dolía la mandíbula.
Aparentemente me estaban dando un descanso.
El miedo me asaltó de nuevo cuando vi que a Leo le metían la pata rota de una silla de esas torneadas estilo colonial. Menos mal que se la metieron del lado no roto, pero tenía un nudo característico de este estilo de muebles. Y Leo también se desmayó pero no corrió con mi suerte. Buscaron un tobo de agua y se la tiraron.
Cuando despertó soltó el mismo alarido de la primera vez. Los malditos se reian y festejaban la gracia. El que tenia la pata en su mano la metía y la sacaba a toda velocidad, totalmente llena de sangre.
Me di cuenta que se percataron de mi presencia y el viejo le dijo al joven de todos que era uno de los que nos atendían con agua y comida. “Hijo para que no creas que no te tengo en cuenta, cógete ese virguito a mi salud”. El chamo dijo que me quería lavar y asi hicieron, me levantaron y me llevaron a una esquina y repitieron el proceso de limpieza.
El jabón hacia que me ardieran los pezones, mis caderas y nalgas. Pero cuando se metieron con mi culito crei que me lo estaban abriendo en dos. A mis gritos se dieron cuenta de esto y me dejaron el ano asi.
Ahí la tienes le dijeron al hijo del viejo que supe que le llamaban Tarso.
Giré para ver que era de Leo. Lo tenían en cuatro en el piso con uno en la boca y otro en el culo o lo quedaba de este. No se como Leo podía soportar ….
El chamo comenzó chupándome el chocho y con sus dos manos me agarraba las tetas, esto era bastante doloroso, pero ya me estaba acostumbrando al dolor.
El resto de lo tipos le decían cosas y lo apuraban. El viejo lo defendia diciendo que esa era su perra, que el se la había guardado. Tarso se levantó y me puso el palo entre mis tetas, escupiendo en ellas para lubricarse. Decia “Siempre quise hacer esto…ahhhhh…siempre…ahhhhhiiiii que rico” otro decía “Dale acabale en el cuello” “Vamos acaba ya”
Pero Tarso se fue mas abajo, me levantó y abrió las piernas y comenzó en su intento de desvirgarme. No le fue fácil. Con sus piernas mantuvo en posición las mias y me agarró por los hombros y ahora si, me metió el palote de una vez, como se nota que el culo no esta hecho para tirar, porque esto me dolió pero la mitad de cuando me lo metieron en el culo.
Luego de unas sacadas y metidas el dolor amainó y mis paredes se amoldaron a su vergota y el dolor dio paso al sabor. Este Tarso no estaba mal era delgadito con los musculos delimitados y una verga bien bonita y grande. Era bonita doradita con el glande de una forma como que aerodinámica y se le ponía bien dura.
Mientras me cogía me besaba y me daba lenguita en mis oídos y era bonito no tener un animal culiandote por mas que era forzada a esto, me complacía con el cariño que me trataba Tarso.
En cierto momento me susurró “No te preocupes no voy a dejar que te maten” lo abracé y le di un beso de lengua bien sabroso.
¿Se había abierto otra ventana? Ojalá.
Seguira…no lo pierdan de vista
Ginagringa00@hotmail.com envíen sus impresiones y cachondeces ok?




 





Relato: Mi secuestro parte 1
Leida: 1584veces
Tiempo de lectura: 30minuto/s

 





Documento sin título
Participa en la web
Envia tu relato
Foro porno
Contacto
 
Categorias
- Amor filial
- Autosatisfacción
- Bisexuales
- Confesiones
- Control Mental
- Dominación
- Entrevistas / Info
- Erotismo y Amor
- Fantasías Eróticas
- Fetichismo
- Gays
- Grandes Relatos
- Grandes Series
- Hetero: General
- Hetero: Infidelidad
- Hetero: Primera vez
- Intercambios
- Interracial
- Lésbicos
- MicroRelatos
- No Consentido
- Orgías
- Parodias
- Poesía Erótica
- Sadomaso
- Sexo Anal
- Sexo con maduras
- Sexo con maduros
- Sexo Oral
- Sexo Virtual
- Textos de risa
- Transexuales
- Trios
- Voyerismo
- Zoofilia


Encuestas

Afiliados
porno gratis
webcam porno
sexo
travestis
television porno
sexo gratis
porno
porno gratis
zoofilia
sexo anal
lesbianas
hentai
relatos eroticos
videos porno por sms
videos de incesto
asiaticas follando
videos porno
chat porno
travestis
sexe
juegos porno