Incesto, sexo anal , corridas, lesbianas, transexuales, maduras etc ..
Podras ver durante 24 horas !! peliculas porno por solo 1 € o 1 $
En el servidor privado hay mas de 8.000 dvds porno
Pulsa aqui para entrar por 1 € o 1 $
Relato: Su propio flujo
Por fin la mujer de mi amigo se me ofreció. Fue todo tan repentino y discreto que apenas tuvimos que mediar palabras. Llamó al portero de mi piso y me dijo: "vengo a que hagas conmigo lo que quieras". Y de veras que lo hice. Tal como abrí la puerta nos besamos, pero no mucho, no quise yo. La tendí en la cama, la desnudé dejándola simplemente en ropa interior, muy sexy por cierto, y sin concultarle siquiera nada de nada la até de manos y piernas pero de una forma abierta. Parecía la "X" de las quinielas. Sus tetas eran como las imaginaba, enormes y tan sólo ligeramente inclinadas hacia los lados. Empecé a tocarlas y a notar al mismo tiempo su mayor excitación, sus pezones casi erectos como mi verga. Decidí vendarle los ojos con algo negro, muy negro. No quería que viera nada de lo que iba a hacerle. Me pidió que le tocara "por ahí abajo". Rompí sus bragitas negras y me dejó ver su coño. Lo imaginaba grande y peludo, pero no, era pequeño y totalmente rasurado. Pasé un dedo suavemente de arriba hacia abajo y noté su suavidad. Estaba totalmente mojado por un flujo blanco y viscoso pegada en los bordes de sus labios. No lo dudé, aparté un poco con mi dedo corazón y me lo metí en la boca. Estaba salado pero buenísimo. Me excité sobremanera. Me preguntó qué hacía y le dije que abriera la boca. Ésta vez metí dos dedos hasta bien dentro de su coño para impregnarlo profundamente de flujo. Su sustancia era pringosa y en una cantidad que me sorprendió. Metí los dedos directamente en su boca. Ella la cerró con ansia como si deseara comer lo que le afrecía y sus labios, ésta vez los de arriba,se cerraron en torno a mis dedos. Ví como pequeñas partes blancas se adherían inmediatamente en su lengua y cómo tragaba sus propios flujos. Me pidió más, repetí la operación una segunda vez aunque ésta vez con menos sustancia y me preguntó si estaba comiendo directamente de su cuerpo. Cuando le contesté que sí, se puso quizá más caliente y me pidió que la follara con una única condición: quería que la hiciera correrse, para lo que le quedaba, según decía, muy poco y que luego le metiera mi polla en la boca para que yo acabara de esa manera. Lo único que recuerdo es que tuve que ponerme a pensar en cosas inverosímiles para no acabar antes que ella. Finalmente lo conseguí. Noté algo muy húmedo en mi polla coincidiendo con su orgasmo y rápidamente, mojado y al borde del abismo se la introduje en la boca, le quité la venda y ví la cara que puso cuando saboreaba primero sus propios flujos y luego mi chorro de semen que le hizo incluso atragantarse un poco. Cuando acababa ya despacito, con mucha menos presión, seguía lamiendo y tragando. Nunca creía que Estela fuese tan deshinibida. Fue el polvo de mi vida. Tras aquello es inevitable pensar en ella saboreando todo aquello que pasara por su boca.
Relato: Su propio flujo
Leida: 488veces
Tiempo de lectura: 2minuto/s