webcams porno webcams porno webcams porno



Pulsa en la foto
Miriam - 19 anos
 
webcam amateur
Conexion desde su casa
"Imagen real



Pulsa en la foto
Vanesa - 22 anos
 
webcam amateur
Conexion desde su casa
"Imagen real"


Pulsa en la foto
Lorena - Edad 19
 
webcam amateur
Conexion desde su casa
"Imagen real"


Relato: MI INICIO TRASVESTI


 


Relato: MI INICIO TRASVESTI

  A los 12 años era un muchacho inteligente, aplicado en los estudios y responsable… además de consentido y algo caprichoso, pero bueno, nadie es perfecto. Papá me daba libertad y me proveía de todas las cosas que un niño puede necesitar. Pero solo a mi, a mis hermanas no. Yo soy el segundo de la familia, mi hermana Lucía es la mayor, en aquellos días tenía 14; detrás de mi venía María José, con 8.
Mis mejores amigos eran David y Francisco, que tenían mi edad, siempre íbamos los 3 a todos lados, éramos inseparables. Tal vez por eso nos iniciamos casi juntos en el sexo. Los 3 vivíamos en el mismo barrio, David y yo también estudiábamos en el mismo colegio.
Éramos bastante inocentes, aun no sabíamos nada sobre el sexo y nuestras vida se iba entre partidos de fútbol y juegos de niños. Pero cierto día todo aquello cambió, se le unió un nuevo ingrediente, el sexo. Yo me topé con el antes que mis 2 amigos (por lo menos antes que David). Les voy a contar cómo fue.
Como les decía, el mío era un hogar machista al estilo más clásico. Ya saben, el esposo llega de trabajar y la mujer le sirve el almuerzo, el come primero en el asiento principal de la mesa, a veces con su hijo varón si este ya tenía edad. Mientras tanto, la esposa y las hijas debían esperar a que el terminara, la madre siempre metida en la cocina debía responder rauda y veloz al menor requerimiento de su señor.
Así era mi casa, papá tenía la voz y voto de todo, y la patria potestad sobre nuestras vidas. Mamá tan solo podía limitarse a meter la cola entre sus piernas y aceptar todo obedientemente, sin rechistar. Y eso era en todo, incluyendo, obviamente, el sexo.
Entre las numerosas obligaciones de mi madre, estaba la de satisfacer a su señor esposo en cada una de sus necesidades, y el sexo era una muy grande. Mamá no le podía negar nada, en la casa no había nada de que "me duele la cabeza mi amor" o que se sentía mal, si papá quería sexo, ella se lo tenía que dar.
Me di cuenta de eso cierto día, era un jueves por la noche. Mis hermanas nos estaban andaban con mi tía en su casa, ella acababa de tener su 4to hijo y ellas se fueron a ayudarla. Por "alguna extraña razón" mamá no fue. Estaba solo en la casa, por lo menos eso creía. Y mis padres a su vez, creían estarlo.
Escuché sonidos en su habitación, eran gemidos fuertes, como lamentos. Me asusté, pensé que algo malo le estaba pasando a mi mami y decidí ir a ver. Les juro que, cuando entreabrí un poco la puerta, no comprendí totalmente lo que allí dentro pasaba, pero igual sentí un extraño cosquilleo en mi vientre. Allí estaban los 2, desnudos, el encima de ella.
El es moreno claro, corpulento (1.75) y redondo, pero no un gordo bofo. De cabello negro crespo, siempre lo llevaba impecablemente peinado con vaselina. De cara no era feo, malencarado si, pero era guapo. Mamá era de cabello liso largo, hasta la cintura como estilaban las señora de esa época. Una menuda mujer frondosa, algo pasada de peso, pero igual muy buena. Con senos pronunciados y turgentes, caderas anchas y un trasero de lo más apetecible. Definitivamente de ella salieron mis hermanas en lo que a cuerpo se refiere.
Ella estaba boca arriba, con las piernas abiertas alrededor de la cintura de papá, tomándolo de los hombros con las manos y poniendo gesto de parturienta. Papá la penetraba violentamente, sujetándola del cabello y de su seno izquierdo, apretándolo como si se le fuera a escapar. Mugía como un toro, como una enardecida bestia salvaje y feroz. Ella ahogaba sus gemidos, trataba por todos los medios de no dejarlos escapar, pero de vez en cuando se le salía uno.
¡Qué mierda con vos mujer! ¡Las mujeres decentes no hacen ruidos! – ¡zap, zap, zap!, golpeó a mamá con mucha fuerza - ¡Solo las rameras gimen y gritan! ¡¿Me casé yo con una ramera?!
¡No Juan, no! ¡Yo soy una mujer decente! – ¡zap, zap, zap!, los golpes seguían, a pesar de que ella le pedía perdón, con la voz quebrada y lánguida.
Está bueno pues… ¡y quitame las piernas de la cintura, no sos puta para hacer eso!
Perdón Juan, perdón…
Ya había visto muchas veces antes a papá maltratar a mamá, también había violencia marital en la casa. ya la había visto a ella disculparse por cosas que no eran su culpa también, pero jamás los había visto teniendo relaciones sexuales, y eso si me impresionó demasiado, ¡era tan violento todo el asunto!
Mamá tenía una marcada expresión de dolor en su rostro, estaba muy lejos de conseguir placer en todo eso, le dolía. Pero aun así continuaba entregándose, seguro porque "las mujeres decentes no deben gozar con esas cosas, eso solo lo hacen las rameras", ¡papá me enfermaba a veces!
Pude haberme ido, pero algo me retenía, a pesa de que sabía que si el se daba cuenta, la que me esperaba… aun así me quedé, el cosquilleo en mi vientre era muy sabroso.
Las violentas penetraciones mecían con fuerza la cama, la cabecera se estrellaba contra la pared causando estrépito y los golpes de cadera sonaban como bofetadas. Y la cara desfigurada de mi mamá por el dolor terminaba de pintar un cuadro de lo que bien podía ser considerado una violación.
¡Sos una puta! ¡¡UNA PUTA COMO TODAS!! – le dijo el deteniéndose un rato e incorporándose un poco sobre ella.
Se salió de su interior y le dio vuelta por la fuerza, ella abrió los ojos como platos adquiriendo un semblante de dolor que hasta a mi me dejó frío.
¡No Juan, por allí no!
¡¡SOS UNA PERRA!! ¡¡TODAS SON UNAS PERRAS, TODAS!! – papá actuaba como un demente, nunca lo había visto así.
¡Por favor! ¡Te lo suplico, por allí me duele mucho!
¡¡¡TE GUSTA, PORQUE SOS UNA PERRA, UNA PERRA COMO TODAS!!!
La verdad es que a papá no le funcionaba algo en la cabeza. La puso boca abajo, sujetándola de las muñecas con una sola de sus manos (ella siempre fue débil) y con la otra pegándole en la cabeza hasta que se quedó quieta, resignada al dolor que vendría de inmediato.
Le agarró, se las separó, metió su verga entre ellas y atacó. Un agudo y largo grito de dolor salió del pecho de mamá cuando su marido la empezó a sodomizar. Entonces ella, con los ojos mojados y la cara cubierta en lágrimas, se volteó para suplicarle piedad por una última vez, pero en vez de eso, se topó con mi pequeña figura en su puerta. Se puso blanca, yo también, pensé que le diría a papá, pero no fue así, tan solo me veía como suplicándome que me fuera, que ya no viera. Aun me quedé cuando el le metió su miembro por la fuerza, ella tan solo cerró los ojos con fuerza y chilló desesperadamente. Entonces salí corriendo y me fui directo a la calle… dejándola sola con papá, que la estaría sodomizando como un animal.
Aquel es uno de los recuerdos más frescos que tengo de mi niñez, y creo que me marcó muy profundamente por el resto de mi vida. mamá no tocó el tema, no trató de explicarme qué fue lo que había visto, nada, creo que sentía mucha vergüenza y en el fondo deseaba que yo no lo hubiese comprendido. Yo tampoco le dije nada, por baboso…
Mi vida continuó, siempre pensaba en aquello siempre. Más o menos un mes después, ocurrió otro suceso que me marcó de por vida también. Me hallaba con mi amigo David haciendo tiros al arco cuando lancé la pelota por una hondonada.
Juanca, traé la pelota. – me dijo David, que no entendía por qué me había metido entre los matorrales de repente, ese día Francisco no había ido a jugar con nosotros.
Le hice una seña con un dedo para que se callara y se acercara. A mi lado, nos pusimos a ver algo que jamás me hubiera imaginado. Metidos entre unas altas cañas, 2 conocidos nuestros cogían bajo el abrigo de dichas plantas, tan solo nosotros, en el lugar donde estábamos (más altos que ellos) los podían observar. Guillermo el "Chucho", un compañero de partidos algo mayor, tenía a Francisco de espaldas e inclinado, sosteniéndose con las manos de una piedra grande.
Nos quedamos alucinados, ambos tenían sus pantalones en los tobillos y jadeaban tratando de hacer poco ruido. No comprendíamos lo que hacían, pero algún instinto en nuestro interior si, porque sentimos de inmediato un agradable cosquilleo en nuestros vientres, como el que sentí cuando vi a mamá y a papá, ese recuerdo me vino a la mente de inmediato. Por el ano de Francisco entraba y salía el pene de Chucho, el que parecía gozar mucho con aquella acción. Chucho era más grande que nosotros, tenía 14 años y estaba mucho más desarrollado también. Era bastante guapo para su edad, piel blanca, cabello castaño oscuro rizado y cara de niño bueno, delgado, tenía muy buen futuro.
Francisco jadeaba y se quejaba, le pedía que no se la metiera tan duro, que le dolía, y sin embargo el mismo empujaba con las caderas hacia atrás.
¡Me duele Chucho, me duele!… ¡¡AAAGGGHH!!… ¡Mas suave porfa, más suave!
¡Pero lo estás gozando, como siempre! ¡Vamos Francisquito, ya voy a terminar!
¡¡SIII!!… pero todavía me duele… ¡AY! ¡AY!… dale más suave Chucho, más suave…
Poco a poco la velocidad de las metidas se fue haciendo más rápida, la cara de Francisco se tensaba un poco más cada vez, pero cada vez protestaba menos, era como si le gustara más, entre más duro le dieran. De Chucho ni hablar, ese estaba gozando como un loco.
¡¡FRANCISCO!! ¡¡FRANCISCO!!… ¡¡YA CASI MANO, YA CASI!!
¡¡¡AY!!! ¡¡¡AY!!!… ¡¡NO TAN DUROOOOOO!!
¡¡¡¡OOOOOGGGHHHHHH!!!!… ¡¡¡¡QUÉ CULO MÁS RICOOOOOOOHHHHGGGG!!!!
Chucho lo agarró de las caderas y lo apretó contra su cuerpo mientras gesticulaba como si le estuviera pegando o haciendo algún daño. Para mi es ahora obvio que estaba eyaculando dentro del culito de nuestro amigo.
Se quedaron inmóviles por un momento, jadeantes, sudorosos. Subieron los ojos y nos vieron, su primera reacción fue ponerse blancos y ver con horror nuestras miradas de tontos calientes. Luego, mientras Francisco seguía entre blanco y verde, Chucho tomó algo de aplomo y nos llamó con un ademán, sin quitarse de donde estaba, sin vestirse… ni siquiera saliéndose del culo del otro.
¿Qué tanto vieron mucháchos?
Pueeesssss… – David se encogió de hombros, en realidad no sabíamos ni qué habíamos visto.
¿Qué le estabas haciendo a Francisco? – pregunté, siempre fui más desenvuelto.
Me lo estaba cogiendo…
¿Qué?
¿Cómo? – David y yo nos quedamos con cara de interrogación, según sabíamos eso solo se hacía con una mujer.
¿Qué eso no se hace con mujeres? – pregunté, se los dije.
Pero también con hombres que parezcan mujeres… como el "Piojo", el parece niña. – Piojo le decíamos a nuestro amigo – Piojo, ¿verdad que te gustó? – aun muy chiviado y rojo como un tomate, nos contestó que si – ¿Ustedes 2 no quieren probar?…
¡Nosotros no parecemos niñas!
Todos los de su edad parecen niñas… nosotros, los más grandes, así los vemos y los podemos usar de esa manera. Miren, ustedes no se preocupen, les va a gustar mucho. Además, yo no voy a decir nada… si ustedes no dicen nada tampoco, claro. ¿Qué dicen?
Mmmmm… vaya, pero solo si gozamos como gozó el Piojo.
Mejor no, – dijo David, quien siempre era el más prudente – no sé… a mi no me gusta la idea.
Metete mano, solo una vez, y si no te gusta, no lo volvés a hacer y ya.
Total, el Chucho terminó convenciendo a David de hacerlo. Quedamos para el día siguiente en su casa, por la tarde, cuando no hubiera nadie. Y, claro, no le podíamos decir a nadie de eso, ni hablar de lo que acabábamos de ver. Pero eso se los cuento más adelante.
Mientras pueden mandarme sus comentarios al correo electrónico karikaliente187@hotmail.com
Continuará…


 

Por favor vota el relato. Su autor estara encantado de recibir tu voto .


Número de votos: 3
Media de votos: 6.00





Relato: MI INICIO TRASVESTI
Leida: 5809veces
Tiempo de lectura: 5minuto/s

 





Documento sin título
Participa en la web
Envia tu relato
Los 50 Ultimos relatos
Los 50 mejores relatos del dia
Los 50 mejores relatos semana
Los 50 mejores relatos del mes
Foro porno
sexo
lesbianas
Contacto
 
Categorias
- Amor filial
- Autosatisfacción
- Bisexuales
- Confesiones
- Control Mental
- Dominación
- Entrevistas / Info
- Erotismo y Amor
- Fantasías Eróticas
- Fetichismo
- Gays
- Grandes Relatos
- Grandes Series
- Hetero: General
- Hetero: Infidelidad
- Hetero: Primera vez
- Intercambios
- Interracial
- Lésbicos
- MicroRelatos
- No Consentido
- Orgías
- Parodias
- Poesía Erótica
- Sadomaso
- Sexo Anal
- Sexo con maduras
- Sexo con maduros
- Sexo Oral
- Sexo Virtual
- Textos de risa
- Transexuales
- Trios
- Voyerismo
- Zoofilia


Afiliados
porno
peliculas porno gratis
videos porno gratis
telatos porno incesto
porno español
porno español
travestis
peliculas porno
zoofilia
sexo gratis
escorts
sexo madrid
chat porno
webcams porno
fotos de culos
juegos porno
tarot
juegos
peliculas online
travestis